Catalejo

La economía tendrá recomposición mundial

Mario Antonio Sandoval

NOTA. Para compartir con mis lectores criterios sobre cómo será el mundo cuando la crisis del coronavirus haya pasado, decidí resumir lo expresado por personas expertas, con sólida credibilidad. El lunes resumí lo expresado en una conferencia en Argentina por el banquero español Joan Antoni Melé, pero por un lamentable error involuntario no dejé claro ese hecho y pareció como si lo hubiera escrito. Hoy resumo lo expresado por el banquero Roberto J. Argüello, consultor de asesoría estratégica y presidente de una importante revista, quien fue entrevistado sobre capitalismo y banca por la escuela de negocios San Telmo, de Sevilla. Conozco a Roberto desde hace 25 años y doy fe de su seriedad y la serenidad de sus análisis, claros y directos. Dice el resumen:

Debido al escaso dinero para subsistir de los negocios pequeños, en Estados Unidos y solo en una semana diez millones de personas pidieron fondos para el desempleo. Evidentemente, viene una recomposición mundial, una transformación en la economía. Pasará mucho tiempo para que se llenen estadios, conciertos, líneas aéreas. Por años nos enseñaron que el capitalismo ahora llamado salvaje dice que cuando se produce algo, entre más barato es mejor, si la calidad es la misma. Esta crisis enseña que las políticas económicas que hemos utilizado los neoliberales, de fomentar el capitalismo en el país donde el producto sea más barato, va a dejar de ser así porque no es posible hacerlo. No se pueden hacer. No son realidades.

Los reguladores de bancos en Estados Unidos han indicado que si hay personas afectadas por el coronavirus se extiendan créditos, se ayude a quienes tienen hipotecas, sin cobrar intereses en seis meses. Ayudas de dos trillones (billones en español). Los pequeños negocios pueden aplicar a préstamos si se usa el dinero para pagar planillas y gastos. Alivian un poquito. No reemplazan la crisis. Congreso, Senado y Ejecutivo están unidos, y esto le permite al banquero flexibilidad de crédito. En mi empresa estamos recibiendo peticiones para ayudar a reestructurar los préstamos. Una deuda se paga si hay voluntad de pagarla y voluntad para que la pagués. Ojalá todos nuestros banqueros amigos escuchen esto. La banca del istmo, sin ser obligatorio, está dando facilidades de pago.

En América Latina los presidentes han sido responsables, menos Ortega y López Obrador, quien hasta hace poco admitió el problema. En Estados Unidos, el gobernador de New York, Mario Cuomo, proporciona datos a diario para informar de los avances. Trump habla cinco minutos y luego empieza a ser él, y cuando le hacen preguntas pelea con Raimundo y todo el mundo. En la cadena alimenticia también son héroes quienes siembran, cosechan, transportan (los camioneros). Se unen a tantos heroicos médicos, enfermeras, administrativos de los hospitales, gente de las farmacias, todos ellos enfrentando con valentía al coronavirus. La crisis enseña la división enorme entre la gente de la ciudad y la del campo, donde el internet no es tan bueno.

Los países de todo el planeta no tienen otra opción: deben proteger sus industrias. Nosotros los empresarios hemos sido bastante irresponsables durante mucho tiempo al pasarle, para pagar precios menores, una enorme cantidad de trabajo a China. Eso hace perder trabajos y quebrar empresas nacionales. Viene también una recomposición en el tema farmacéutico, tema muy complicado. Pese a todo, vamos a salir adelante porque los humanos aprendemos. Debemos repensar todo lo que hemos estado haciendo. Debemos ser mejores personas porque el mundo está globalizado y eso afecta a todos. Lo primordial es la salud y esta crisis, vale la pena repetir, nos afecta a todos, sin excepción. Cuando esto pase, la gran pregunta es ¿cómo será el mundo?