Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.
En este momento el mundo observa a dos imperios decadentes, Estados Unidos y Rusia; uno en ascenso, China Continental, y otro adelantándose en avances tecnológicos, Irán.
Arévalo, con el terrible último puesto en el apoyo popular a los presidentes latinoamericanos, tiene cerrada la salida de renunciar, como de seguro quisiera.
El conocimiento del idioma aplicable a todos los temas, en este caso la política, es un instrumento cuya ausencia inicia el camino a estas desviaciones democráticas.
La actual ley obliga al voto presencial y la teoría considera positivo el voto por medios electrónicos, pero en la práctica tiene resultados negativos.
El periodismo de investigación es, como mínimo, peligroso porque mientras más valiosos para el beneficio ciudadano son los resultados, más ira despiertan.