Imagen es percepción

La resaca electoral

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

Por fin terminó la primera fase de este evento electoral, por pocos días podremos tomar un pequeño respiro y descansar de esta contaminación mental y visual, que sin duda nos ha desgastado emocionalmente.

En general, todo transcurrió tranquilo, aunque se reportaron incidentes violentos en algunos centros de votación en el área rural, lo que revela falta de madurez política y polarización.

A pesar de todo, la participación del pueblo fue masiva y entusiasta, volcándose a las urnas para expresar la necesidad de un cambio. Fue evidente el rechazo al partido oficial, que con el voto de castigo se expresó claramente la inconformidad al gobierno de Jimmy Morales.

Era previsible que figuras ampliamente conocidas por el electorado como Sandra Torres, de la UNE, y Alejandro Giammattei, de Vamos, obtuvieran la posición esperada frente a los emergentes Edmond Mulet, de Humanista, y Thelma Cabrera, del MLP. Lo que evidencia la necesidad de los ciudadanos de apoyar nuevos rostros, con propuestas diferentes que, a pesar de ser poco conocidos, obtuvieron buenos resultados.

En la provincia se volvió a reportar el clientelismo político, la dinámica fue marcada por el clásico acarreo, compra de votos y entrega de regalos, no solamente en la campaña, sino incluso el mismo día de las elecciones, como ha sido la práctica recurrente. Circularon videos, que incluso han desatado un fuerte rumor de que hubo fraude y muchas dudas sobre este proceso.

En cambio, en el área urbana las aspiraciones de la ciudadanía han cambiado diametralmente, las decisiones son más analíticas y escépticas. El electorado no se deja llevar tan fácil por el populismo y el discurso confrontativo, sino por propuestas concretas.

En cuanto las elecciones del Legislativo, por un lado es alentador que algunos diputados corruptos no fueron reelectos, pero otros que han sido nefastos seguirán allí. La UNE logró 50 elementos, lo que le dará un superpoder en ese organismo. Al menos la composición general del Congreso traerá nuevas fuerzas, caras e ideas, que pueden balancear al grupo de los corruptos que todos identificamos perfectamente.

Tendremos una segunda vuelta en la que no se puede dar nada por sentado, porque a pesar del desgaste natural que tienen ambos candidatos, será una contienda entre dos personas con experiencia y organización partidaria. Ambos con un carácter fuerte y determinado. En la siguiente semana se reacomodarán las fuerzas, se logrará hacer las alianzas y se echará a andar la estrategia. De lo que sí puede estar seguro es que los votantes tendremos que estar preparados para ver y oír campañas negras del más bajo nivel.

Si hablamos de un buen discurso y oratoria, Giammatei es superior a Torres. Aunque Sandra cuando se propone ser amable y abierta a la comunicación también puede ser simpática. Otro aspecto importante para considerar es que a partir de los recientes comicios la figura de Giammattei seguramente alcanzará un mayor nivel de conocimiento y esto pondrá en desventaja a Torres, que tiene un fuerte antivoto.

Va a ser interesante el debate entre estas dos figuras, sobre todo si ambos lo fundamentan en compromisos éticos y propuestas reales que están dispuestos a cumplir. El desempeño en debates, entrevistas y foros va a ser concluyente para ganar votos en el área urbana. Pero ante todo la humildad y la cercanía con su electorado, así como la apertura y cortesía a la Prensa serán determinantes para empoderar su imagen pública y encantar a los votantes.