Liberal sin neo

La urgencia es mala consejera

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

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La urgencia es mala consejera y la precipitación puede conducir a cometer errores cuyo costo y consecuencia no se prevén. El Presidente Giammattei anunció que enviará al Congreso una solicitud por Q11 mil millones más en préstamos. Confieso que le he perdido la pista a los cientos de millones de US$ de préstamos aprobados, los Q7 mil millones que pidió el Presidente el 18 de marzo y el Decreto 12-2020 que aprobó el Congreso la semana pasada, que incluía la ampliación presupuestaria de Q3,667.5 mil millones. Miles de millones, que tendremos que pagar en el futuro con más impuestos. El Decreto 12-2020 debe sonar una campana de alarma sobre el cuidado y vigilancia que debe requerir la aprobación de más miles de millones de gasto público. En arca llena hasta el diputado y el funcionario pecan.

Al examinar la página web del Congreso de la República, se encuentra una nota rimbombante de “Comunicación Social del Congreso”, en relación a la aprobación del Decreto 12-2020. Bajo el encabezado “Garantizan el bienestar ciudadano”, la nota asegura que “El Decreto evita el acaparamiento de productos y la disponibilidad de los mismos y vela por la estabilidad de los precios de medicamentos, servicios, artículos de consumo alimenticio… Evita la especulación de precios…” Esta afirmación es imprecisa e ingenua. No evita el acaparamiento o la especulación de precios, ni vela por la estabilidad de precios ni garantiza nada. Lo que hace es ordenar al Ministerio de Economía (Mineco) a elaborar un listado de precios promedio que debe publicar en cada uno de los expendios. Además, ordena al Mineco “garantizar el suministro de los productos” y sancionar a quienes incurran en actos de “especulación y acaparamiento”. Esto es en efecto, imponer precios tope, cuyo resultado siempre es el mismo; los productos están baratos, pero no hay. El control de precios solo conduce a la escasez. En estos tiempos es necesaria fomentar la especulación, en vez de evitarla. Más especulación hará que los productos estén disponibles.

Lo más destacado del Decreto 12-2020 fue la ampliación presupuestaria de Q3,667.5 millones, cuya fuente se detalla en una sola línea que lee “Endeudamiento público externo”. Este monto incluye los fondos necesarios para cubrir los aumentos de sueldo acordados en pactos colectivos en los ministerios de Gobernación (Q450 millones), Educación (Q567.5 millones) y Salud (Q400 millones). Por cierto, también hay para combatir los efectos del virus; Q1,500 millones para el Fondo de Emergencia, Q350 millones cada uno al Ministerio de Agricultura y al Ministerio de Desarrollo Social y Q400 millones al Ministerio de Economía, en teoría para financiar Mypimes. De colita Q250 millones para el Fondo de Protección de Capitales del Crédito Hipotecario Nacional (CHN), que es como darle al tío que ya nos robó cien veces, fondos para que “nos los administre, porfa”.

El Decreto 12-2020 es un pésimo precedente, pues se ha utilizado una emergencia para disimular una vergüenza, que son los aumentos salariales por los pactos colectivos, dejando clara evidencia que estos aumentos serán financiados con deuda pública externa. Deuda de largo plazo para pagar aumentos salariales en el corto plazo, logrados con extorsión sindical, es receta para un desastre fiscal. Si se abre la puerta a Q11 mil millones adicionales, quien sabe que cantidad de destinos especiales se podrán colar. El nuevo paquete incluye Q6 mil millones destinado al INDE, para subsidio de la energía eléctrica, un grave error. Hay una emergencia; no por eso es oportuno abandonar toda prudencia.