Economía para todos

Las empresas familiares en la Biblia

José Molina Calderón josemolina@live.com

El primer relato sobre empresas familiares (EF) se encuentra en el Primer Libro de la Biblia, el Génesis.

Es bien conocido el relato de Adán y Eva, y sus dos hijos, Caín y Abel. A la muerte de Caín, un tercer hijo, Set, establece la descendencia de Adán hasta llegar a Noé, de quien también es ampliamente conocida la historia del diluvio. En el arca ingresaron los tres hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, así como su esposa y las esposas de sus hijos. Y luego sigue la narración del diluvio.

De esa descendencia es engendrado Abraham. Acá surge el tema de la empresa familiar (EF). Abraham recibe instrucciones del Señor, quien le ofrece que de él saldrá un gran pueblo.

Siguiendo las instrucciones, Abraham se marchó. Tenía 75 años, y llevó consigo a Sara, su esposa, y a Lot, su sobrino, con todos los bienes que había obtenido y la gente del lugar conocido como Jarán. Salieron para ir a la tierra de Canaán, y llegaron a esta. El Señor le dice a Abraham: A tu descendencia daré esta tierra.

Relata la Biblia que Abraham era rico en ganado, plata y oro. También Lot, que iba con Abraham, tenía ovejas, vacas y tiendas; pero la región no les permitía habitar juntos porque tenían mucha hacienda y no había lugar para ambos. Por eso surgieron disputas entre los pastores de tío y sobrino.

Este es un ejemplo para las EF de cómo resolver una separación de bienes, que se puede dar como en el relato que sigue, con paz y tranquilidad. Ocurre en muchas ocasiones en las EF que la separación de bienes se hace cuando hay conflicto.

Entonces Abraham le dijo a Lot: “Por favor, no haya discordias entre tú y yo, entre mis pastores y los tuyos, ya que somos hermanos. ¿No tienes todo el país ante ti? Sepárate de mí, te lo ruego. Si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si vas a la derecha, yo iré a la izquierda”. Lot tomó la decisión, a sabiendas de que era difícil, por lo que consideró una división justa y razonable.

Sigue el texto: “Lot eligió para sí toda la vega del Jordán y se dirigió al Oriente. Así se separaron uno del otro… Abraham se estableció en tierra de Canaán, y Lot en las ciudades de la vega”.

Inicialmente Abraham tuvo un hijo con su esposa Sara, Isaac, y otro hijo con la esclava egipcia, Agar. Engendró otros hijos después.

Lo interesante para las EF es cómo heredó Abraham su patrimonio. Relata la Biblia que le dio todo lo que poseía a Isaac; y a los hijos de las concubinas que había tenido, les proporcionó recursos.

En las EF uno de los aspectos más importantes que tiene que decidir el patriarca es justamente cómo dividir el patrimonio. Lo más simple, aparentemente, es hacerlo aritméticamente, y dividir el ciento por ciento del patrimonio entre cada uno de los hijos. O bien, como en el caso de Abraham, darle al hijo preferido casi la totalidad de la EF, y al resto de los hermanos y hermanas asignarles una parte de ese patrimonio.

Ocurre también que si los bienes son indivisibles, al patriarca no le queda más alternativa que vender, y distribuir a su gusto el valor producto de esa venta.

El tema de la transmisión del patrimonio es un aspecto crucial en las empresas familiares.