Punto de encuentro

“Nuestra manera de seguir queriéndolos”

Marielos Monzón @MarielosMonzon

El 31 de marzo se cumplen 7 años de la muerte de tres jóvenes estudiantes de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) en las instalaciones de la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN), en Izabal.

Sus familias emprendieron desde entonces una ardua batalla por la verdad y la justicia, pero se enfrentaron con un muro de impunidad. Estas familias, ejemplo de valentía y dignidad, necesitan de nuestra solidaridad. Por eso les comparto su carta:
“Somos los padres de Nahomy Lara Orellana, Juan Carlos Velásquez Marroquín y Ángel Rodolfo de León Palacios, los estudiantes de la UVG que fallecieron el 31 de marzo de 2012 en las instalaciones de la minera CGN, en el Estor, Izabal.

El pasado 5 de febrero, tuvimos la primera audiencia del debate oral y público en el que esperamos se esclarezcan las causas por las que nuestros hijos ya no están con nosotros. Fue la primera vez, después de 6 años y 9 meses, que nos sentamos frente al juez a explicarle cómo sucedieron las cosas. La primera vez que el sindicado, Alfredo Lemuel Valle Albizures, escuchó nuestro relato. La primera vez que los abogados de la minera CGN y la UVG escucharon nuestra historia; la primera vez que sentimos que la justicia está cerca. La primera vez que nos dimos cuenta que todos los esfuerzos que hemos hecho en el proceso de la búsqueda de justicia tendrán frutos.

Para llegar a este punto hemos tenido que pasar mucho. Ya perdimos la cuenta de cuántas veces hemos viajado a Puerto Barrios y a Zacapa para audiencias y diligencias; las veces que hemos tenido reuniones en las oficinas de nuestros abogados o en el MP; con cuántas personas nos hemos reunido buscando apoyo, o las veces que hemos acudido a los medios para divulgar nuestro caso… Ya perdimos la cuenta de cuántas veces hemos hablado de lo mismo, de cuántas veces hemos llorado juntos o hemos llorado a solas…
Muchas personas nos han preguntado por qué no renunciamos a seguir buscando la verdad y la justicia. Sabemos que no lo hacen con mala intención, sino porque nos han visto consumirnos física, emocional y económicamente; nos han visto envejecer, nos han visto sufrir. ¿Cómo explicar que esa búsqueda es nuestra manera de seguir demostrándoles amor, de seguir queriéndolos, de seguir haciendo cosas por ellos?

Además del duelo, del dolor, la ausencia, la frustración, la rabia, del odio, de la soledad, en el proceso hemos encontrado personas y situaciones malas. Como cuando habían desestimado nuestro expediente desde un inicio, tomando en cuenta solo lo que la gente de la minera les había dicho; como el juez de Puerto Barrios que nos dificultaba todo, hasta que lo recusamos, y nos pasaron con otro juez en Zacapa; como la gente que ha obstaculizado el proceso, o los tantos recursos y amparos que la UVG o la minera CGN interpusieron para detenernos.

Pero también hemos encontrado mucha gente buena, muchos ángeles que nos han ayudado e inspirado, como nuestros abogados; los fiscales y su equipo; los compañeros de nuestros hijos; Voces por Cristina, la Fundación Toriello, los jóvenes de la AEU y de Acción Delvalleriana; periodistas y columnistas. También los seguidores de nuestra página de FB “Un minuto de silencio para romper el silencio”. A todos, muchas gracias.

Seguiremos adelante por amor a nuestros hijos, no desmayaremos, no permitiremos más impunidad en este país, daremos el ejemplo, demostraremos que se puede, haremos justicia. A esos padres que han perdido a sus hijos injustamente, los animamos para que luchen, que sigan, que busquen justicia, solo de esa manera ayudaremos para que no se siga derramando sangre en Guatemala”