Liberal sin neo

Planes y el elefante en la habitación

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

La formulación de propuestas para aumentar la actividad productiva y el empleo en el país merece encomio y no puede desestimarse la intención, esfuerzo y recursos que dedican sus proponentes. Fundesa presentó el Plan “Guatemala no se detiene —Vamos por empleo, inversión y prosperidad—”, una propuesta elaborada con la consultora McKinsey. La presentación puede verse en la página web de Fundesa”. En su parte introductoria, la presentación dice: “Queremos guiar esta conversación alrededor de 2 mensajes”. El primero es el incremento de exportaciones en 20 productos que Guatemala ya exporta, la aspiración para ser un hub o eje regional en cuatro sectores y el diseño de planes sectoriales detallados. El segundo es una propuesta de gobernanza y modelo operativo.

El plan identifica la oportunidad para incrementar las exportaciones de hasta US$5 mil millones en 20 productos, que detalla por sector, señalando mercados —países— principales, rango de oportunidad, impacto en el PIB y número de empleos. Es básicamente una matriz insumo-producto; si producimos una cantidad de refrigeradores y los exportamos, equivale a otra cantidad de dólares que genera determinado impacto en el PIB y un número de empleos.

El plan señala cuatro sectores donde Guatemala puede apostar a convertirse en hub regional: farmacéuticos, aparatos médicos, manufactura de aparatos electrónicos y servicios a empresas. Para cada uno de estos sectores se define un plan sectorial en función de cuatro preguntas. 1. ¿Qué? En relación a categorías y segmentos; 2. ¿Cuál jugada? Por ejemplo, si atraer a una empresa ancla global o apalancar capacidades existentes; 3. ¿Quién? Identificar potenciales inversionistas globales; y 4. ¿Cómo? Vender Guatemala como destino atractivo de inversión. Para cada sector se explora una serie de variables, incluyendo la identificación de empresas globales que podrían ser atraídas a establecer operaciones e inversiones en el país. El plan concluye con tres temas claves para el éxito en la implementación de las estrategias: formalizar la gobernanza, asegurar el financiamiento de la oficina de inversiones y contratar al líder y al equipo.

Al empezar a leerlo pensé: este es otro proyecto con puras aspiraciones. Al terminar de leer cambié de opinión. Me parece un buen plan y hoja de ruta. Sin duda, Guatemala tiene el talento empresarial con capacidad para realizar muchos de estos proyectos, aumentar el valor de las cadenas de producción, las exportaciones y la creación de empleos. Es posible. El elefante en la habitación es la voluntad política que acompañe estos esfuerzos y realice una tarea tenaz y acertada para procurar las condiciones institucionales que permitan su desarrollo. Guatemala tiene debilidades institucionales puntuales que la hacen poco atractiva como destino de inversión, y es necesario trabajar estos aspectos para que un plan como el propuesto tenga posibilidades.

A la par de este plan y otros similares que buscan crear mayores oportunidades y prosperidad es necesario producir una clara hoja de ruta de reformas institucionales y regulatorias. Hay grandes piedras en el zapato de la actividad empresarial, como la administración de justicia, el sistema regulatorio, la seguridad y la infraestructura. El Gobierno es un gran aparato extractivo, con poderes enfrentados, incapaces de identificar e implementar las reformas necesarias. Ojalá que este plan y otros lograran crear un sentido de propósito que condujera a la unión de esfuerzos políticos para crear las condiciones institucionales necesarias para que el país prospere.