Por la libertad

Principal función del próximo gobierno

En el Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES) estamos terminando de preparar una publicación que se hace cada cuatro años, justo entre la primera y segunda vuelta electoral, con 10 prioridades para el próximo gobierno. Cada cuatro años se revisan estas prioridades, pero muy pocas han cambiado. Esto nos indica que los gobiernos anteriores no han cumplido con su función principal de resolver los problemas más importantes y prioritarios del país.

La razón de enumerar estas prioridades es porque las mismas son fundamentales para que en Guatemala tengamos un mayor crecimiento económico. El crecimiento económico que hemos tenido en promedio en los últimos 20 años ha sido del 3.5% anual del Producto Interno Bruto (PIB) en términos reales que al restarle la tasa de crecimiento poblacional nos queda en 1.4% anual per cápita. El Crecimiento per cápita es demasiado lento. En el 2018 el crecimiento fue 3.1% en términos reales. Si este año esperamos que el PIB total sea nuevamente 3.1% y le restamos el crecimiento poblacional 2.1% tendremos un crecimiento de 1.0% del PIB/habitante. Con una tasa tan baja de crecimiento del PIB/cápita, del 1% anual, tardaremos 70 años en duplicarlo. No podemos reducir la pobreza con estos ritmos tan pobres de crecimiento económico. Necesitamos crecer a tasas de doble dígito. Si crecemos al 10% per cápita, en términos reales necesitaremos entre 7 y 8 años para duplicar el mismo.

Quiero enfocarme y compartirles lo que sería la primera prioridad o la más importante. Es una prioridad que aplica a cualquier gobierno o país, pero que en Guatemala se hace más urgente. Es seguridad y justicia. De hecho, en las encuestas más serias que se han publicado es uno de los dos temas más importantes que preocupan a los guatemaltecos. El otro es el económico, falta de empleo y oportunidades de desarrollo, que van de la mano.

No se trata de descubrir el agua azucarada. Se trata de ver que es lo que en otros países ha sido fundamental para que alcanzaran un mayor crecimiento económico y como lo ha demostrado Johan Norberg en su libro Progreso o David Dollar y Aart Kraay en su estudio Growth is Good for the Poor (2002), los pobres son los más beneficiados del crecimiento económico y esta es la mejor solución que existe para disminuir rápidamente la pobreza.

La prioridad consiste en el respeto a los derechos individuales, es decir, el derecho a la vida, la libertad y la propiedad. Para ello se necesita un verdadero estado de Derecho y una eficiente, imparcial e igualitaria administración de la justicia. No es lo mismo un estado de Derecho que uno de legalidad. A veces las leyes pueden violar los derechos individuales y atentan contra el verdadero estado de Derecho.
Es un error pensar que el interés general puede pasar sobre los derechos individuales cuando es al contrario, no debe privar sobre los mismos, pues “al hacerlo se estarían violando los principios básicos sobre los que se fundamenta el interés general”.

Se debe creer en los ciudadanos libres y responsables para que ellos mismos asuman las consecuencias de sus propios actos. La responsabilidad individual es fundamental para que el país se desarrolle, contrario al populismo y el paternalismo politiquero típico de nuestros líderes latinoamericanos.
Un tema pendiente es la reforma al sistema de justicia para evitar la politización de jueces y magistrados. Para ellos, los candidatos calificados entrarán a un sorteo independientemente de sus calificaciones.