Por la libertad

¿Qué nos espera este 2022?

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Considero que este año será un año de un mejor crecimiento económico. Sin embargo, la nueva variante del covid-19, ómicron, está siendo muy contagiosa, pero su letalidad es muy inferior a la delta y anteriores. Si el Gobierno deja de poner restricciones y permite que las personas, libre y responsablemente, se cuiden a sí mismas, entonces la economía crecerá enormemente.

Algunos científicos consideran que mucha gente se va a contagiar con esta nueva variante del virus, vacunados y no vacunados, y eso ayudará a alcanzar la inmunidad de rebaño que en algunos lugares aún no llega, por la cantidad de gente que no se ha vacunado. Es más, hay quienes consideran que este es el año del fin de la pandemia.
Ojalá así sea porque la peor pandemia que hemos sufrido en el mundo entero no ha sido la del virus, sino la de las restricciones de libertades individuales causadas por los gobernantes de casi todos los países del mundo. Restricciones que dañaron la economía y la vida de muchas personas que vivían apretadas con sus pocos ingresos diarios.
Muchos de ellos ya no pueden contar la historia porque se deprimieron y fallecieron de esta y otras enfermedades que se descuidaron. De todos modos, no menosprecio el peligro que representa el covid-19 y considero que lo mejor sería que la gente se vacune y se siga protegiendo. Pero esto no debe ser forzado y significa responsabilidad individual.

Si la economía sigue creciendo al ritmo del último trimestre del 2021, entonces veremos un alivio en la gente que está considerando emigrar hacia Estados Unidos en busca de nuevas y mejores oportunidades. Mientras mayor sea el crecimiento económico, mayores oportunidades tendrán los guatemaltecos de mejorar su nivel de vida. El Gobierno, en vez de obstaculizar el crecimiento económico con restricciones como las que aplicó en el 2020 y parte del 2021, deberá permitir que la gente pueda hacer lo que quiera, siempre y cuando no dañe a terceros. Además, debe concentrarse en lo que son sus funciones primordiales, como reforzar la seguridad y la justicia.

El año pasado se revirtió la tendencia bajista de homicidios en el país y es, en parte, porque nuestro sistema de seguridad y justicia es endeble y corrupto. Cada año hay más denuncias sobre invasiones a la propiedad privada y de nuevo el problema está en nuestro débil sistema de justicia, que tarda una eternidad en resolver un caso, cuando lo hace. A esta debilidad de garantizar los derechos individuales a la vida, la libertad y la propiedad debemos sumarle la politización de la justicia. ¿Cuántos casos se han dejado de trabajar por la influencia de la política e ideología en la mentalidad de algunos jueces? Resolver este tema toma años y afecta el crecimiento económico. Pero es justo ahí donde está el problema que debemos resolver, para que el crecimiento económico sea mayor con la mejora consecuente del nivel de vida de los guatemaltecos por la generación de múltiples y diferentes oportunidades para todos y la disminución de la migración hacia el país del norte.

En cuanto a precios, este año seguiremos sufriendo los problemas de la emisión monetaria en exceso de países como Estados Unidos, además del problema de logística mundial en cuanto a contenedores y movilización de bienes y servicios en todo el mundo. Por ello veremos precios mayores, al menos durante los primeros seis meses del año, en casi todos los productos, independientemente de si son locales o importados. Las remesas seguirán entrando masivamente, por la cantidad de guatemaltecos en Estados Unidos. En fin, espero un mejor año, pero con mucho por hacer en relación a seguridad y justicia.