Por la libertad

Reflexiones sobre el coronavirus

El pánico sobre el coronavirus o covid-19 se ha apoderado de la gente. Italia se ha declarado completamente en cuarentena. Eventos internacionales han sido suspendidos. Madrid ha decretado el cierre temporal de colegios y universidades. Y ahí no para la cosa…

En Estados Unidos se han cancelado varios eventos académicos y a los profesores se les ha advertido de que eviten viajar. Algunos campus han cerrado temporalmente y están dando clases on line. Las aerolíneas han comenzado a dejar parte de su flota de aviones en tierra, por la caída drástica de la cantidad de pasajeros. El petróleo se ha derrumbado por la tremenda desaceleración de la economía mundial y la guerra de precios entre Rusia y los países árabes. Es el resultado de anticipar la disminución en la cantidad demandada de petróleo en relación con la ofrecida.

Los Juegos Olímpicos corren riesgo de ser cancelados. Y los gobiernos están cada día tomando más medidas de prohibiciones sobre lo que la gente puede hacer. En Guatemala se ha prohibido el ingreso de gente que ha estado en China, y si viene debe estar en cuarentena. Lo mismo en otros países. Las reuniones y eventos de más de cien personas deben ser notificados a Gobernación.

¿Debemos preocuparnos? Sí, por supuesto. Matt Ridley, un científico a quien respeto mucho por sus opiniones y que siempre cuestiona muchas de las informaciones alarmistas en el mundo, está preocupado por este virus. Considera que debemos tomar todas las medidas de precaución posibles. Y que debemos informarnos muy bien. Algunas medidas que están tomando los gobiernos parea contener el virus permiten atrasar un poco su llegada mientras se encuentran soluciones para combatirlo efectivamente. Ridley afirma: “Ya hay varias cepas diferentes del virus, una de las cuales, la cepa L, parece ser más letal que otras. Espero que las cepas más leves prevalezcan eventualmente y este virus se establezca como una forma de fiebre estacional. Pero antes de hacerlo, en esta primera pandemia, ahora es probable, aunque no inevitable, que mate a cientos de miles de personas”.

Por otro lado, médicos infectólogos afirman también que no hay que entrar en pánico, que no nos debemos asustar en general del covid-19. Sin embargo, sí debemos preocuparnos por las personas mayores de edad y quienes padecen ya algún tipo de enfermedad, dado que son más susceptibles de ser afectadas severamente por este virus y la mortandad en ellas es muy alta.

De acuerdo con estos científicos, debemos usar la razón y la calma, en vez de entrar en una espiral de pánico tomando medidas excesivas que en nada ayudarán contra esta enfermedad. Algunos de ellos incluso consideran exageradas e innecesarias las restricciones impuestas, como el cierre de colegios, universidades, eventos masivos como graduaciones o incluso que se esté considerando cancelar los juegos olímpicos.

No hay que entrar en pánico, sino tomar en serio toda la información relacionada con este virus. Las acciones de los gobiernos van encaminadas a atrasar lo más posible su propagación, sabiendo que al final llegará inevitablemente, puesto que no hay suficientes camas de cuidados intensivos en ningún país del mundo. Y debemos cuidar bien a los ancianos, que son precisamente los más susceptibles a este nuevo virus.

Debemos seguir informándonos de fuentes que sean confiables y ser vigilantes de que las medidas que tomen los gobiernos no sean violatorias de los derechos individuales, así como que no abusen de situaciones de emergencias para que los políticos hagan su agosto a costa del dolor ajeno.