Por la libertad

Respeto al ciclista

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No cabe duda de que la bicicleta está siendo la gran protagonista en estos tiempos de precios altos de los combustibles y de tanto congestionamiento en las calles. Sin embargo, hay tres peligros inminentes para andar en bicicleta en nuestro país: los asaltos, la falta de respeto al ciclista y la lluvia. Lo de la lluvia es el menor de los problemas. Lo de los asaltos es terrible y le pasa también a quienes van a pie, moto o en carro. La falta de seguridad impide que mucha más gente utilice la bicicleta. Ahora bien, el peor de los males es la falta de respeto al ciclista.

La bicicleta se utiliza muchísimo en el interior del país. Mucha gente se mueve de su casa al trabajo o a donde necesite ir en bicicleta. Es un medio de transporte muy económico y práctico. Ocupa poco espacio, permite ejercitarse mientras la usas y no consume combustibles. También se ha vuelto muy popular el ciclismo deportivo, tanto de ruta como de montaña. Cada vez hay más gente que monta algún tipo de bicicleta por deporte. Yo soy uno de ellos y me encanta practicar la bicicleta de montaña. Para poder aguantar las subidas empinadas y los fondos largos, uno debe entrenar casi todos los días. Si vives en la ciudad, hay pocos espacios donde hacerlo. Sin embargo, ya existen algunos. Entre ellos, la ciclovía de la Avenida de Las Américas, con sus 1,500 metros, que se habilita de lunes a viernes, de 4.30 a 6.30 a. m., con seguridad vial por parte de la PMT (Policía Municipal de Tránsito). En ella practican ciclistas que hacen triatlón, ciclismo de ruta y algunos que vamos en nuestras bicicletas de montaña. Sin esos entrenos, los fondos del fin de semana serían imposibles.

El jueves pasado, en esta ciclovía, a las 5.35 a. m., un carro se metió a cruzar en un redondel, ignorando los conos que pone la Muni. Tres ciclistas resultaron golpeados. A uno se lo llevó la ambulancia, pues se le estaba durmiendo la pierna. Los otros sufrieron golpes, pero no para que fueran a un hospital. Por poco y me toca a mí o a muchos de los otros ciclistas que estábamos pedaleando en ese lugar. El irrespeto a los ciclistas sigue causando víctimas. Menos mal que nadie murió esta vez. Es obvio que el conductor no quiso ir a dar la vuelta donde se acaba la ciclovía y se metió como pudo, a pesar de que el redondel estaba cerrado por conos. Los conductores deben aprender a respetar a los peatones y ciclistas, para evitar accidentes. Nada le costaba a este conductor dirigirse con su auto al final del circuito. Hay suficiente señalización y hay policías municipales. En el interior mueren muchos ciclistas atropellados por la imprudencia y negligencia de los conductores de vehículos. También por la falta de vías para bicicletas y suficiente señalización.

Mi sugerencia para las diferentes municipalidades del país es que habiliten ciclovías y las señalicen bien. En este caso, la ciclovía deportiva de Las Américas debe volver a señalizarse adecuadamente, colocar rótulos, indicar horarios, pintarla de otro color, como se hizo en marzo de 2015; colocar más conos en los redondeles, para que no quede ningún espacio abierto por donde se quieran colar los pícaros. Lo de las ciclovías, para ir de un sitio a otro en la ciudad o entre pueblos en el interior deben poder tener lugares adecuados para cruzar las calles y así llegar con seguridad de un sitio a otro. Estoy seguro de que si los policías de la Muni se pusieran a multar a los motoristas que se meten en la ciclovía por las mañanas se forrarían de ingresos y con ello se podría mejorar la señalización. Pongamos más atención a los ciclistas y cuidémoslos, démosles su espacio y seguridad.