Escenario de vida

¿Seguiremos moviéndonos hacia el norte?

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

La cultura maya siempre me ha causado fascinación. Más ahora con los nuevos descubrimientos que se han dado por medio de la tecnología Lidar. Ahora, tanto en los sitios arqueológicos del Mirador, en Tikal y la Corona tenemos nuevas pistas que confirman que la civilización maya de las tierras bajas tenían un nivel mucho más complejo del que sospechábamos. Las imágenes en computadora nos permiten comprender que se trataba de más de 10 millones de mayas los que habitaban dicha región durante los siglos IX y X d. C. Esta región comprende, no solo Guatemala, sino la parte sur de México.

Como suele pasar cuando hay nuevos descubrimientos, también surgen nuevas incógnitas. El arqueólogo Tomás Barrientos, del sitio La Corona, ha sido testigo de estas revelaciones e indica que “las imágenes de Lidar, no solo permiten ampliar los cálculos demográficos de esta zona, sino también facilitan identificar rasgos hidráulicos y agrícolas que evidencian cómo se sostuvo dicha población en un ambiente de bosque tropical”. ¿Pero, por qué surgió el éxodo masivo de millones de mayas que dejaron abandonadas sus ciudades, templos, pirámides, vasijas, monumentales edificios, calzadas, sistemas complejos de recolección de agua y tesoros? ¿A dónde se fueron?

Según Barrientos, los mayas emigraron al norte, a lo que hoy es Yucatán, el norte de Campeche y Quintana Roo. En nuestros tiempos vemos caravanas de migrantes también emigrando al norte y quizá por razones parecidas: falta de alimento y oportunidades.

Todo parece indicar que después de haber vivido en armonía con la naturaleza por miles de años, se excedieron en el uso de materiales para la construcción de sus pirámides y templos. Construir un solo edificio necesitaba la remoción de 647 hectáreas de bosque, sin dejar un solo árbol en pie. Esta deforestación hizo que las sequías se exacerbaran y la capacidad productiva de sus suelos mermara. Así ocurrió un cambio ambiental para los mayas, parecido a nuestro cambio climático, lo que se originó en colapso.

El abandono masivo también tuvo que ver con factores políticos y climático ambientales, similar a nuestros tiempos. Barrientos nos indica que a pesar de que habían desarrollado un sistema sostenible, muy exitoso por más de un milenio, agotaron sus recursos. Sin fuentes permanentes de agua y suelos nada productivos, optaron por marcharse.
Lo que promueve usualmente la migración es la falta de condiciones sociales, económicas y políticas que permitan que una familia obtenga bienestar. Al ya no contar con tierras aptas para cultivos y conflictos políticos entre ellos, también mermó su seguridad alimentaria.

Las razones por el colapso de la civilización maya son eclécticas. En la sociedad maya hubo conflictos por dominar accesos comerciales y controlar más territorio. Otro factor que impulsó la odisea fue porque los gobernantes también perdieron credibilidad. El crecimiento demográfico y la mala administración de los recursos hizo que buscaran otras regiones más resilientes para sobrevivir.

¿Qué lecciones para nuestros tiempos nos deja el declive maya? Primero, si seguimos en conflictos políticos tendremos más guatemaltecos migrando. Por igual, si seguimos deforestando, las sequías se pronunciarán más y habrá menos agua y menos seguridad alimentaria. Por ultimo, el factor de ingobernabilidad tuvo mucho que ver. Sin embargo, concluyo diciendo que entre todos los factores, el más importante fue que los mayas vivieron sequías extremas y prolongadas y ahora nosotros estamos al borde de algo similar, producto del cambio climático. ¿Seguiremos moviéndonos hacia el norte o corregiremos lo que tenemos que hacer?