Por la libertad

Un crecimiento económico mediocre

Parece que Guatemala se recupera económicamente, a pesar del gobierno. El FMI (Fondo Monetario Internacional) estima un crecimiento económico para el país del 4.5% del PIB en términos reales durante 2021, mientras que el Banguat (Banco de Guatemala) lo calcula en 3.5%. Para un país pobre esto es un crecimiento mediocre, ya que deberíamos estar creciendo a una tasa de dos dígitos, por lo menos, para crear riqueza y oportunidades de mejora de nivel de vida para todos los habitantes de este bello país.

Pero no lo lograremos mientras el gobierno lo impida. Mucho hablan de querer un mayor crecimiento, pero siguen haciendo las mismas cosas que han hecho los anteriores gobiernos y así seguiremos creciendo por inercia a ritmos que no pasarán del 5% anual en el mejor de los casos. El promedio de crecimiento de los últimos 40 años está en 3% del PIB en términos reales, lo cual significa que per cápita anda alrededor del 1%. Así nunca llegaremos a alcanzar a los países más desarrollados y con mayor bienestar del mundo entero. Podemos hacerlo si el gobierno se quita del medio.

La semana pasada escribí sobre la eliminación de aduanas, aranceles y medidas no arancelarias como una de las medidas más importantes para lograr ese mayor crecimiento económico. A raíz de este artículo recibí un comentario de un lector que quiero trasmitir parcialmente aquí por considerarlo muy importante. Y se refiere a los impuestos que frenan las inversiones como el ISR (impuesto sobre la renta o, como diría Manuel F. Ayau, el impuesto a los rendimientos del capital) y el ISO (impuesto de solidaridad). También el viacrucis de la devolución de IVA (Impuesto al Valor Agregado) que implica capital perdido del inversionista, flujo de caja y más costo de fiscalización del gobierno. Veamos lo que me escribió este productor de helechos. Tal vez, alguno de los lectores considere que está en una situación similar. He omitido algunas cifras, pero la situación se entiende claramente.

“Nuestra empresa tiene alrededor de 55 empleados durante todo el año. 2020 es el peor año que hemos tenido y el único en los 20 años de historia de nuestra empresa que perdimos dinero. Primero, el mercado internacional se cerró durante aproximadamente 6 semanas en febrero / marzo. Luego, en noviembre, los huracanes Eta e Iota causaron mucho daño a nuestras plantaciones. A pesar de perder dinero, tuvimos que pagarle a la SAT durante 2020 una importante cantidad de IRS e ISO. Ahora tenemos en nuestro balance un monto enorme registrado como Prepago IRS y Prepago ISO y una importante cuenta por cobrar crédito fiscal de que data de 2017”.

“¿Quién en su sano juicio invertiría en Guatemala con leyes tributarias que te hagan pagar impuestos cuando pierdes dinero? Con cuentas por cobrar del gobierno que siempre tienen 4 años o más de atraso”.

Hace rato se le sugirió al gobierno la eliminación del ISO. Igual el ISR, por considerar que frena la capitalización del país. Y son las inversiones de capital la que generarán más riqueza y oportunidades de mayor bienestar para todos. En cuanto al crédito fiscal, se ha sugerido una cuenta corriente que se vaya compensando mes a mes.

El gobierno no tiene el más mínimo interés en eliminar aranceles, ni el ISO ni mucho menos el ISR. Quiere seguir gastando lo que recibe en sus programas ineficientes y seguir endeudándose. No importa ahora el nivel de deuda ni la inflación. Mal de muchos, consuelo de tontos. Mejor aprendamos y copiemos lo que hicieron aquellos países que salieron de la pobreza con tasas de doble dígito. ¿Interesa de verdad?