Catalejo

Un criterio valioso para analizar la visita

Mario Antonio Sandoval

Publicado el

La complejidad de la situación actual centroamericana, aunada a las particularidades políticas internas del recién estrenado gobierno estadounidense, presidido por Joe Biden, son dos temas necesitados de amplia comprensión dentro de nuestros países para entender la lógica de las acciones y comentarios presentes y futuros provenientes de Washington. Para facilitar esta tarea es conveniente conocer criterios de personas nacidas en el Istmo centroamericano pero residentes en Estados Unidos desde hace años, porque pueden entender mejor los dos lados de la medalla y conocer de mejor forma las diferencias de pensamiento y muchas veces de personalidad, de quienes pueden convertirse en factores primordiales en esa complicada relación multilateral.

Por esa causa y ante la próxima visita de la vicepresidenta Kamala Harris, tuve una conversación con Roberto Argüello, originario de Nicaragua y ahora ciudadano estadounidense, presidente de la empresa CEO Advisors, dedicada a la asesoría estratégica y conocedor de empresas multilaterales del Istmo. Desde su punto de vista, los demócratas tienen claro el riesgo de perder el control del Senado y del Congreso estadounidense en las elecciones del año entrante, y comparten el criterio bipartidista según el cual la corrupción “rampante y endémica” causa principalmente el retroceso o estancamiento de los avances económicos del Istmo, tema conocido desde antes pero ahora combatido con fuerza, junto con la falta de transparencia electoral y las violaciones a los derechos humanos.

Estas lacras, junto con la concentración de poder de individuos culpables de afectar los procesos democráticos, están siendo enfrentadas con la llamada Nica Act, la lista Engel, la ley Magnitsky y una dedicada a analizar las condiciones en la reforma electoral nicaragüense, conocida como Renacer por sus siglas en inglés. La llamada Alianza para Centroamérica, sin fines de lucro, apoyará la transparencia de los gobiernos del Triángulo Norte y es parte del Llamado a la Acción hecho por la vicepresidenta para abordar la transparencia y estabilidad de sus gobiernos, así como facilitar oportunidades económicas, desafíos urgentes del clima, educación, salud, promover inversiones a largo plazo y con fuerza laboral de apoyo, en todo lo cual colaborará el Departamento de Estado.

Roberto Argüello señala la importancia de la participación efectiva del sector privado centroamericano y considera necesario participar en esa alianza, porque habrá contactos con los departamentos de Estado, Tesoro, Comercio, AID y el Banco de Fomento (DFC), acceso al BID, y quedará claro cómo invertirá Estados Unidos, lo cual al conocerse tendrá gran valor estratégico para la planificación de las empresas del Istmo. También seguirá sancionando a corruptos, violadores de derechos humanos, narcotraficantes y lavadores de dinero, además de comprender a cabalidad que detener la migración ilegal requiere crecimiento económico sostenido e inversión.

La agenda de Kamala Harris, dice Argüello, fija también su atención en combatir la inseguridad alimentaria, fomentar el entrenamiento laboral formal y trabajar en el impacto del coronavirus. Sin duda, creo yo, es un plan ambicioso y explicable por la situación política estadounidense, pero fracasará. Como otros antes, de presiones firmes y rápidas para acabar con el desgobierno y la corrupción reinantes en Guatemala, por ejemplo. Como he señalado antes, la visitante debe tener clara la mentira y el engaño prevalecientes, así como los increíbles niveles de corrupción y de burla al espíritu del servicio público, como lo comprueban el caso de la imperdonable adquisición de la vacuna rusa y el otro, además vergonzoso, del ministro de Desarrollo.