Hagamos la diferencia

Urge internet para educación primaria a niños

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

El inicio del 2021 fue convulsionado por la amenaza de una segunda ola de coronavirus, ola que ha demostrado en varios países que es más fuerte y catastrófica que la primera, y encuentra a Guatemala sin esperanza de una vacunación masiva inmediata, y con un relajamiento de la población que aún no ha sido afectada, quienes creen que el virus no existe o que no es tan severo. Varios países están padeciendo la tercera ola. Probablemente el tablero de alertas covid-19 del Ministerio de Salud se tiña de nuevo de rojo, aunque es evidente que no existe adecuado registro de los casos (por ser nativo de un municipio de Baja Verapaz, El Chol, tengo información de que en él hay muchos más casos positivos que los que aparecen reportados en dicho tablero). La incertidumbre para el regreso a la normalidad de las diferentes actividades es alta, y las reglas no son claras, y no son supervisadas en forma adecuada, por lo que los riesgos de contagio siguen siendo altos.

Muchos son los problemas estructurales del país, acentuados ahora con la pandemia y los últimos desastres naturales. Entre ellos uno de los que comprometen más el desarrollo es el de la educación. Aunque es importante el presente, debemos tener visión de país al futuro y asegurar la educación de todos los niños en edad para cursar estudios primarios. Esto implica realizar esfuerzos reales para hacer una transformación inmediata de metodologías y contenidos al aprovechar la tecnología actual.

A nivel mundial, según la Unesco, existe una “escasa prioridad” en los esfuerzos por la recuperación de la educación, sector que recibe solo un 0.78% de los paquetes de ayuda en todo el mundo, y calcula que las ayudas al sector van a disminuir un 12% por la pandemia. Guatemala no es la excepción, las ayudas se enfocaron en recuperar la economía, para el sector salud, y para paliar las crisis alimentarias familiares. De los diez planes priorizados por el Gobierno para la emergencia de la pandemia, únicamente el plan de Alimentación Escolar se destinó para los niños inscritos en alguna escuela, sin incidir directamente en el aprendizaje. El Gobierno debe hacer un esfuerzo real porque la educación llegue a todos los niños en el nivel primario. Aunque fue indudable el esfuerzo de muchos maestros por continuar apoyando las actividades de aprendizaje en sus niños, ahora de forma virtual, fue dedicación individual, con escaso apoyo gubernamental. Sin embargo, independientemente de las metodologías que se utilicen, gran parte de la educación debe continuar en forma virtual, y es aquí donde existe el cuello de botella para acceder a este tipo de educación. Aunque la cobertura es alta, los servicios de internet no llegan a todas las comunidades del país, y gran parte de la población no tiene recursos para financiarlo. El Gobierno debe negociar el aseguramiento de una cantidad de horas semanales de internet para todos los niños en edad escolar, y proveerle del equipo mínimo para ello. Con las tecnologías actuales puede restringirse el uso de datos para acceso hacia actividades puramente educativas.

Después de todo, invertir en Educación debiera ser una de las prioridades del país, pues la educación primaria es elemental para abrir el camino al desarrollo. Es triste observar el rezago que tenemos a nivel mundial en este tema, pero esperanzador saber que con las tecnologías actuales fácilmente podemos homologarnos con otros países, como se ha demostrado con algunas carreras y cursos MOOC —cursos masivos abiertos en línea— guatemaltecos a nivel universitario que se han mantenido en los mejores ránquines a nivel mundial.