Liberal sin neo

Victoria pírrica

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

Hay un video en el que un grupo de manifestantes organizados logra derribar violentamente las puertas del Congreso e ingresa a sus instalaciones, con un coro de fondo cantando: ¡el pueblo unido jamás será vencido! No se trata de la toma del Capitolio en Washington D.C., el pasado 6 de enero, sino el asalto al Congreso de la República de Guatemala, el 21 de noviembre de 2020. Los supuestos manifestantes provocaron incendios y destrucción en el Congreso, al mismo tiempo que a pocas cuadras, frente al Palacio de la Cultura, se realizaba una manifestación más grande, ordenada y pacífica. Las manifestaciones fueron motivadas por el rechazo a la aprobación del presupuesto 2021 del gobierno. En el video al que me refiero, la locutora declara que las manifestaciones obedecían al hecho de que “la mayoría de fondos está dirigida a infraestructura con empresarios y deja de lado el combate a la pobreza y la desnutrición”. Esta afirmación tiene fuerte carga ideológica, aun cuando es cierto que la aprobación del presupuesto de Q99.7 mil millones, aprobado “de urgencia nacional” por 115 legisladores, provocó rechazo generalizado.

Surgieron diferentes teorías sobre cuáles serían las fuerzas oscuras detrás del ataque al Congreso; la extrema izquierda, la extrema derecha, o el propio gobierno. Lo único seguro es que no fue espontáneo; una manifestación pacífica que se salió de control. Dos días después del asalto al palacio legislativo, los legisladores dieron marcha atrás y suspendieron el trámite del presupuesto. Muchos cantaron victoria; si para el 30 de noviembre el Congreso no aprueba un presupuesto, por ley rige el del año anterior. El presidente convocó a diferentes organizaciones de la sociedad civil a dialogar sobre el presupuesto, el Congreso formó mesas de trabajo y el tema fue bajando de tono. Pronto surgió la discusión sobre el significado de año anterior, ¿Q87.7 mil millones originales o Q107.8 mil millones con las ampliaciones derivadas de la pandemia? Pasaron las semanas, las fiestas de fin de año y no se supo más sobre los vándalos que incendiaron el Congreso.

Fue una victoria pírrica, en el sentido moderno del término, ya que el triunfo es peor que la derrota. Este antiguo término proviene de Pirro, rey de Epiro, quien logró derrotar a los romanos en la batalla de Heraclea en el año 280 a.C. con un enorme costo para su propio ejército. La leyenda dice que Pirro, al contemplar el resultado de la batalla, dijo: “Otra victoria como esta y volveré solo a casa”. ¿Cuál es el resultado de haber logrado la anulación del elevado presupuesto de Q99.7 mil millones? El pasado 5 de enero, el diario oficial publicó el acuerdo gubernativo 253-2020, que en sus considerandos manifiesta que “el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el Ejercicio Fiscal 2019, vigente para el Ejercicio Fiscal 2020 fue ampliado por el Congreso de la República de Guatemala mediante los Decretos 12-2020, 13-2020 y 20-2020, por lo que el monto de presupuesto para el Ejercicio fiscal 2021 asciende a la cantidad de Q107,521,464,000”.

Este presupuesto, aprobado mediante acuerdo gubernativo, abona en apoyo a teorías de que había alguna conspiración atrás, se tejieron telarañas. Alguien se salió con la suya. Lo que se rechazó por excesivo quedó corregido, aumentado y con mayor capacidad de maniobra y discreción. Es probable que nunca se conozca “la verdad”, ni se sabrá quién estuvo detrás del asalto al Congreso. Correrán ríos de gasto deficitario, financiado con deuda, que no guardará relación alguna con el combate de la desnutrición y pobreza.