Con otra mirada

Cultura y turismo

José María Magaña Juárez jmmaganajuarez@gmail.com

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José María Magaña Juárez
José María Magaña Juárez

Durante los talleres sectoriales del Ministerio de Finanzas, Diálogo Presupuesto Abierto 2017, representantes de la sociedad civil conocimos la justificación de los funcionarios al incremento solicitado para sus carteras. Destacaron, por su importancia diametralmente opuesta, los ministerios de la Defensa y Cultura.

El director de Finanzas del Ejército informó que su presupuesto es de dos mil 62 millones de quetzales. 92.35% es para funcionamiento, 7.61% aportes al Instituto de Previsión Militar y 0.04% para inversión. Solicitó incremento de 9.8%, es decir 316 millones más. ¿Para qué? El ministro de Cultura indicó que su presupuesto es de 445 millones. Requiere un incremento del 50.5%, o sean 225 millones más para el Despacho General, las Artes, Patrimonio Cultural y Desarrollo Cultural. Preservación de centros culturales, Orquesta Sinfónica, producciones cinematográficas, becas y reparación del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.

Quienes propusimos en 1993 la creación del Centro Histórico de Guatemala y su estructura superior Renacentro, consideramos que el Ministerio de Cultura podría cumplir de mejor manera su función, tomando en cuenta que por la naturaleza cultural de nuestro país, su desarrollo está fincado en el turismo. Concluimos en la conveniencia de unificar el Ministerio de Cultura y Deportes con el Instituto Guatemalteco de Turismo en un nuevo Ministerio de Cultura y Turismo. Eso resolvería dos asuntos torales: 1. Eliminar una componente hasta ahora nefasta al Ministerio como es el deporte, pasándolo a Educación, y 2. La falta de presupuesto.

Como sabemos, el turismo nacional se fundamenta en la diversidad de sus costumbres, tradiciones, patrimonio cultural mueble, inmueble e intangible, así como en su paisaje, flora y fauna. Dispone de los recursos y se nutre de lo que recauda, aunque se ha dedicado a promover hoteles en enclaves espectaculares. Cultura, por su lado, tiene a su cargo la conservación, promoción y difusión de ese rico legado y cada año soporta con estoicismo recortes a su presupuesto.

Ese planteamiento, junto a los cambios legales implícitos, fue presentado al Ministerio y a la dirección de Inguat. Ante la consulta de la presidencia de la República, el Congreso emitió opinión favorable: punto resolutivo 12-2005 del 7 de octubre de 2005, en el que “Resuelve, Primero: Exhortar al Organismo Ejecutivo a que pueda crear el Ministerio de Turismo y Cultura, para que diseñen y definan las políticas que permitan crear en el corto plazo la industria turística Guatemalteca” (Diario de C.A. Tomo CCLXXVII, número 77, 7 de octubre de 2005).

Por su vigencia, en febrero del 2016 ofrecí esa información al ministro Chea Urruela, y en abril, al viceministro de Patrimonio Cultural y Natural, sugiriendo darle seguimiento. Si la cultura es la esencia de nuestro país, hagamos que esta se convierta en motor de desarrollo integral, evitando a toda costa que se la relegue al último peldaño del Presupuesto de la Nación.