Opinión

Registro Akásico

El tren maya y la trocha pequeña

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

Peña Nieto, el expresidente de México, quería construir un tren bala de México a Querétaro. Su error fue considerarlo un simple negocio con China. No obstante, los intereses estadounidenses destrozaron la iniciativa, levantaron acusaciones a la esposa y otras presiones todavía más deshonrosas. Se consoló con la realización de un tren interurbano entre México y Toluca, cuya dilatada construcción le impidió inaugurarlo durante su mandato.

Ahora le toca sufrir al recién electo, Andrés Manuel López Obrador. El T-MEC prácticamente prohíbe a los mexicanos hacer negocios con China. De esa cuenta, el nuevo ferrocarril de la ruta maya, que alarga y moderniza la existente, deberá contratarse con otros países donde la tecnología ferroviaria está avanzada. La compañía Alstom, francesa, propone locomotoras equipadas con condensadores de hidrógeno y oxígeno, ya en uso en Alemania.

El ferrocarril tiene menos impacto ambiental frente a una carretera. Los camiones pueden parar donde quieran y depredar el lugar. En el caso de los trenes, dicho saqueo no sucede, pues los viajeros van de origen a destino, sin paradas. El tren de Chiapas y el Mayab, la compañía pública regional, tiene un tramo desde Coatzacoalcos a Valladolid, o sea recorre toda la costa oeste de la península. Se trata de ampliarlo paralelo a la costa este, hacia Bacalar, en el Río Azul, cercano a la frontera con Belice; y de allí, atravesar la reserva de Calakmul paralela a la frontera norte de Guatemala, hacia Escárcega. Tiene la virtud de potenciar la costa turística y abaratar el transporte pesado en la península de Yucatán.

No obstante, se iniciaron las habladurías. Carlos Navarrete Cáceres (*1931), el arqueólogo mexicano nacido en Guatemala, se opone al nuevo ramal. Insinúa anticipadamente su fracaso comercial. Afirma encontrarse frente a la repetición del proyecto de los gobiernos militares chapines, el ferrocarril entre Cobán y El Mirador, con ramal con recorrido paralelo a la carretera de la Franja Transversal del Norte. Revela al grupo Pacomal, curiosamente denominado igual que una aldea de San Mateo Ixtatán, Huehuetenango, integrado por múltiples inversores, como patrocinador, además, de buscar privatizar al Museo Nacional de Arqueología y Etnología y todos los centros arqueológicos. Personalmente reclama la consulta establecida en el convenio 169 de la OIT, a pesar de la exigua y hasta inexistente población en la tierra del venado y el pavón, la actual reserva de Calakmul.

Otros son profesionales, entre ellos: Enrique de la Madrid, hijo del expresidente, es un influenciador a cuenta de Samsung. Molestará mientras no tenga una tajada.

Mientras tanto, el 16 del corriente, en Palenque, Chiapas, con ceremonia maya incluida, pero sin el saludo de culumbrón tan usado en nuestro país; AMLO, el presidente de México, inició oficialmente el proyecto, se licitarán cuatro tramos, con una inversión mayor de US$7 mil millones. Los intereses cicateros se desdeñan.

¿Alguno de los candidatos o la veintena de partidos políticos de nuestro país tiene una propuesta para la mejora del transporte aéreo, marítimo, fluvial y terrestre? Mientras México utilizó la trocha ancha y jamás dejó que el ferrocarril decayera, en nuestro país y el triángulo norte de Centroamérica se utilizó la trocha pequeña, es una imagen de nuestra estrechez de miras y la mezquindad con la que se considera la dignidad de los viajeros. Si lo duda, suba a un transporte extraurbano, como el de Huehuetenango a La Mesilla. Los politicastros imponen como divisa el grito de los camioneteros: ¡atrás hay lugar!

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