HAGAMOS LA DIFERENCIA

Flashmob

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

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Samuel Reyes Gómez
Samuel Reyes Gómez

El Flashmob se define como una multitud de gente que se reúne en un lugar público en un momento determinado, de la nada, por un corto tiempo, para realizar algún tipo de acción organizada; luego se separan y continúan como si nada hubiera ocurrido. La traducción literal es: “multitud instantánea” (flash–destello, mob–multitud). Los Flashmob se iniciaron tras la publicación del libro de Howard Rheingold, en 2002, The Next Social Revolution. Rheingold pronosticaba la autoorganización al utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información.

Hoy en día se han acuñado diferentes vocablos para los flashmob: los smart-mobs, que tienen un objetivo político o social, como el de la primavera árabe; los absurdmobs, para realizar acciones colectivas absurdas; los freezemobs, en los que los participantes quedan inmovilizados como estatuas durante un breve tiempo; los kissmobs, en los que en forma instantánea las personas se besan; los dancemobs, para bailar coreografías acordadas con antelación; los falsos flashmobs, que realizan acciones promocionales con artistas y/o bailarines para simular un flashmob.

La convocatoria se realiza por medio de mensajes en la red que provocan un efecto de “bola de nieve”, especificando el lugar, la fecha y la hora del movimiento. Después del desencanto casi generalizado en Guatemala por los últimos acontecimientos de corrupción en las esferas de gobierno, el panorama se presenta muy sombrío y pareciera no verse la luz al final del túnel. De las personas maduras en Guatemala existen tres tipos de ciudadanos: a) los que han decidido participar en política partidista con propuestas nada innovadoras para únicamente mantener el statu quo. b) Los que hemos decidido no participar en política partidista llevando una vida normal, honrada y digna con el esfuerzo de nuestro trabajo. c) Los que han decidido hacer el mínimo esfuerzo, esperando que “Papá gobierno” les resuelva todo. Considero que esta generación está quemada y casi desahuciada.

Una propuesta audaz sería un movimiento juvenil, ya que ellos representan el 44% del padrón electoral, mediante movimientos flashmobs tipo smartmobs en las diferentes localidades del país. Así como existen diferentes movimientos juveniles puros, ellos podrían ponerse de acuerdo y elegir un candidato ideal para la presidencia del país mediante convocatorias en los medios sociales. Podrían enviarse mensajes para adquirir compromiso de apoyar una propuesta honesta y sin manchas partidarias. La telefonía celular penetró ya en todo el país y sabemos que aunque las personas no tengan mucho dinero para comer, sí cuentan con un teléfono para comunicarse, por lo que sí podrían recibir interesante información que los persuada para hacer un cambio significativo en este país. Estamos aún a tiempo de hacerlo.

Curiosamente, esto puede realizarse sin mayor presupuesto. El uso de los medios sociales es de bajo costo, lo que permitiría que no haya compromisos económicos ni políticos con nadie. Sería un buen legado de nuestros jóvenes al futuro de la Nación. Guatemala necesita medidas radicales y racionales para salir del estado en que se encuentra, pues es un territorio con gran potencial de progreso que, con voluntad política, puede fácilmente convertirse en el milagro de Latinoamérica.

samreygo@yahoo.com