Urbanismo y sociedad

Guatemala metida en conflictos internacionales

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

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Conflicto árabe israelí: Donald Trump califica la política israelí de asentamientos (colonización) en los territorios ocupados de Palestina de “flagrante violación del Derecho Internacional”, subrayando su falta “de validez legal”. Tradicionalmente Estados Unidos bloqueaba todo intento de condena de Israel en el Consejo de Seguridad. Esta vez fue diferente. Riad al Malki advirtió en El Cairo, tras la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel, que Estados Unidos se ha convertido en parte del conflicto y ha dejado de ser un mediador para la paz con esta decisión (entre palestinos e israelíes). Mientras, Guatemala se mete en “camisa de once varas” al trasladar también su embajada a Jerusalén, que aparentemente se pretende realizar el 16 de mayo (PL) en pleno conflicto; a pesar de que el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, “pidió a Guatemala que revise su postura sobre Jerusalén y que anule su decisión de trasladar su embajada a esa ciudad”. Abulgueit mandó una carta urgente al presidente de Guatemala, Jimmy Morales, en la que expresó “su resentimiento por el anuncio del gobierno guatemalteco sobre su intención de trasladar su embajada a la ciudad de Jerusalén”. Eso podría complicar la vida a todos los guatemaltecos que viven en una situación difícil económica, social y de seguridad, con la amenaza de la vuelta de emigrantes y maras, cuando “Trump ya clamaba en las elecciones contra la mara y los migrantes que cruzaban la frontera de forma ilegal.  Llegó a prometer que deportaría a los 11 millones de indocumentados que viven en el país, creando incluso una fuerza “deportadora” para “devolver al país de donde vinieron” a los que se encuentren sin papeles en Estados Unidos”.

Conflicto con Belice: El diferendo territorial entre la República de Guatemala y Belice es una disputa entre estos dos países debido al reclamo de Guatemala sobre aproximadamente 11,030 km² del territorio de Belice, así como de centenares de islas e islotes. Guatemala alega que dicho territorio es usurpado por Belice. El sistema de gobierno en Belice es la monarquía constitucional parlamentaria y su primer ministro es Dean Barrow, quien no se ha pronunciado sobre el ejercicio de consulta popular en Guatemala. “El embajador de Belice en Guatemala dijo que Guatemala tiene el derecho sobre la tierra, mientras los beliceños tenemos los títulos de todo el territorio”. Ambas partes valoran en la actualidad la posibilidad de someter el tema a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia. El proceso de consulta popular que se desarrolló para decidir si se lleva el diferendo con Belice a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) pasó casi desapercibido en ese país, tanto para la ciudadanía como para sus líderes políticos. Preocupa la baja participación en la consulta con el 26.33 % de electores y los millones que se gastaron, Q100 millones, de Q300 millones, por lo que Q200 millones se fueron al fondo común. “Diecisiete organizaciones comunitarias realizaron una conferencia de prensa en Petén el día de las votaciones para informar al gobierno guatemalteco que no van a votar en el referéndum porque creen que es demasiado costoso y es un desperdicio de recursos cuando los guatemaltecos sufren la pobreza extrema”. (BBN) En el diferendo territorial entre Belice y Guatemala, ambos países echan las soluciones en saco roto. Decir la verdad, reconocer los errores propios y los aciertos del otro, parece impensable. ¿Puede haber una escalada de la violencia?

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