Hagamos la diferencia

Meta para este año: continuar tus estudios

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

Al comenzar un nuevo año, es una práctica común el planteamiento de metas. Dentro de nuestras metas debe existir siempre una orientada hacia la formación académica, que nos provea nuevas competencias para el desarrollo personal y laboral. Sin importar la edad y el grado académico que hemos alcanzado, siempre habrá un programa de educación que podamos continuar. La oferta académica actual es muy variada, y aunque existen paradigmas de diversa índole de carreras exitosas, lo importante es adquirir competencias orientadas al área laboral en la que nos desarrollamos actualmente o el área que estamos pensando hacia el futuro. El aprendizaje no termina nunca.

Al estudiar se adquiere conocimientos, no estudiar nos conduce a la “ignorancia”, y los ignorantes son víctimas fáciles de manipulación personal y social. El riesgo es dejar de ser personas y convertirse únicamente en instrumentos útiles al sistema. ¿Por qué estudiar? Al tratar de responder, recuerdo una expresión del licenciado Zapata en una graduación: “Siempre hay un lugar preparado para quien está preparado”, y el consejo de mi madre cuando decía: “Quiero que estudien, eso quiero dejarles de herencia, los bienes materiales cualquiera se los arrebatará, lo que estudien nadie podrá quitárselos”. Los niveles de estudio que existen son: a) Prelicenciatura: preprimaria, primaria, básicos, vocacional. b) Intermedios: técnicos universitarios y profesorados c) Con grado universitario: licenciaturas en general: licenciaturas, ingenierías. d) Postgrados: posgrados —generalmente de un año—, maestrías —por lo general de dos años—, doctorado, postdoctorado. ¿En qué nivel te encuentras? Es importante que des el siguiente paso.

En la oferta académica actual existe diversidad de horarios: diurnos, nocturnos, fin de semana. Se ofrecen programas en distinta modalidad: presenciales, virtuales, B-Learning —mixtos: presenciales-virtuales—; además, algunas universidades diseñan programas adaptados para empresas y/o instituciones impartidos en la mayoría de los casos en sus propias instalaciones. En cuanto al costo, existen programas públicos donde es o muy bajo o inexistente, y programas privados en diversidad de centros educativos con diferentes precios, en los que el estudiante decidirá de acuerdo a sus posibilidades económicas.

Estamos seguros que muchos de los problemas por lo que atraviesa el país tienen su causa en los bajos niveles educativos de sus habitantes, y aunque es responsabilidad del Estado, también es un problema de actitud de las personas. Existen numerosos ejemplos en donde observamos que la determinación de las personas para buscar oportunidades les lleva a su desarrollo individual.

Al enfrentarnos a la incertidumbre de ¿qué estudiar? Es muy importante que elijamos por nuestra propia decisión, y que no escojamos una carrera por imposición, o por el solo deseo de imitar a alguien a quien admiramos. Para ellos es nuestra obligación investigar el tipo de carrera a estudiar, y elegir una por la que sintamos pasión, y con la que nos identifiquemos. No debemos poner atención a comentarios que puedan denigrar algún tipo de profesión, que en muchos de los casos son sin mala intención, producto de ejemplos por experiencias propias de personas que los emiten o de personas cercanos a ellas. Los profesionales exitosos son producto de la actitud que ellos toman con los conocimientos y competencias que adquieren al estudiar, sin importar mucho la carrera. No desperdicies un nuevo año al tomar la decisión de continuar acomodado a la misma rutina del año anterior, dejando de cumplir tus sueños académicos. Puedo apoyarles al mostrarles la oferta educativa en este país.