Si me permite

Para poder comunicarse hay que saber comenzar

“La mayor parte de las visitas no son más que invenciones para descargar sobre otro el peso que uno mismo no puede soportar.” Pierre Nicole
El entendimiento entre los mortales ha sido la tarea más fundamental para una convivencia pacífica y también productiva. La misma debe ser cultivada desde un inicio y con la mayor responsabilidad ser llevada adelante para que sea perdurable y también gratificante.

Para que tengamos una aceptación en un grupo debemos entendernos y progresivamente poder conocernos y no necesariamente porque estamos de acuerdo en todo, sino porque entendemos su modo de pensar; la manera que enfrentan la vida nos permite formar un complejo de personas diversas que se ayudan y también llegan a interdepender para poder avanzar en sus proyectos.

Una de las cosas más complejas es que no nos conocemos bien a nosotros mismos, sea esto porque no hemos sido instruidos para hacerlo o bien porque no lo hemos querido hacer. Lo anterior termina en que difícilmente estaremos preparados para entendernos con los demás. Lo curioso es que muchas veces los que conviven con nosotros nos conocen mejor de lo que nosotros nos conocemos, por ello es frecuente que nos ayudan y nos previenen para evitar disgustos innecesarios.

No debemos confundir el comportamiento de las personas con el hecho que se conozcan y sepan de lo que ellos son capaces de alcanzar. Muchos de nuestros comportamientos han sido determinados por el medio y se desarrollan con el simple objetivo de ser aceptado y tomado en cuenta.

Debemos tener mucho más cuidado en el inicio de nuestras relaciones si esperamos que estas lleguen a ser relaciones a largo plazo y provechosas para ambas partes. No es extraño que muchas veces el primer contacto con alguien no sea de lo mejor, pero si nos conocemos en nuestras capacidades o en nuestras limitaciones podemos progresar con cuidado para no dañar la relación. Esto es tan real en las amistades, como también cuando hemos estado trabajando en algún lugar con diferentes personas.

La mayor riqueza que podemos tener no se determina en los bienes que poseemos, sino de las relaciones que hemos cultivado con el tiempo, porque hemos tomado el tiempo de entendernos y también apoyarnos con las personas con las que diferentes circunstancias nos ha llevado a conocernos.

Muchos de los que conocemos quizás están aislados en una vida de soledad simplemente porque no han sido enseñados en las modalidades con las cuales contamos para relacionarnos y así lograr círculos de personas que conocemos porque en un momento dado dimos el primer paso para ello y lo supimos hacer de la manera correcta.

Es importantísimo entender que en la niñez, cuando nos relacionamos en el juego o en el estudio, estamos reflejando el modo como hemos sido criados y orientados para poder saber cómo tratar a las personas con las que nos encontramos y debemos vivir en forma conjunta para lograr nuestros deberes elementales.

Lo que en el tiempo de la crianza no logramos alcanzar, aún lo podemos lograr, siempre es tiempo de aprender y corregir modalidades para tener el mejor entendimiento con nuestra gente. Si queremos vivir y convivir de la manera más armónica y placentera deberíamos iniciar por el elemento del entendimiento, sea esto sabiendo observar el medio, o bien dejándonos guiar para alcanzar nuestro objetivo.