Pluma invitada

A sus 70 años, Prensa Libre mantiene valor informativo

Imposible olvidar y permanecer en silencio quienes por alguna razón hemos estado involucrados en la valiente y reconocida trayectoria de Prensa Libre, que, orgullosamente, el pasado 20 de agosto cumplió 70 años de proyectar diaria, digna, veraz, responsable y delicada información, pero también peligrosa función que, sin embargo, continúa vigente, llevando su mensaje a lectores del país y varias naciones amigas, pese a circunstancias adversas que han y continúan afrontando actualmente medios de comunicación escritos, radiales y televisivos, no obstante estar vigente legal, digna y valiosa libertad de emisión del pensamiento, prensa y función periodística.

El firme hecho social mantenido por este periódico que honra al país merece resaltarse y mantenerse con firmeza, valentía y responsabilidad, cueste lo que cueste, combatiendo indigno pasado y presente contra la libre emisión del pensamiento, función periodística y denuncia contra poderosos sujetos que siguen robando millonario dinero al pueblo pobre y deben combatir con valor y seguridad autoridades honradas que existen, para prosperar futuro de nuestro desprestigiado país y valiente, digna y veraz función periodística, combatiendo y frenando actual crisis que ha dañado y continúa ofendiendo dignidad de nuestra patria y de sus ciudadanos honrados y responsables. No es fácil olvidar tan repudiable cierre en el pasado de medios de comunicación escritos, televisivos y radiales por gobiernos criminales que asesinaron a más de 50 connotados colegas. A pesar de tan peligrosa e ilegal situación existente, la función periodística continuará ejerciendo con valor y dignidad.

No alcanzarían muchas páginas para plasmar la existencia de este periódico, nacido por la inquietud, entusiasmo, capacidad y mucho valor de recordados periodistas fundadores Pedro Julio García, Álvaro Contreras Vélez, víctimas de secuestro durante algún tiempo, con robo de dinero; Mario Sandoval Figueroa, Isidoro Zarco Alfasa, vilmente asesinado, y Salvador Girón Collier. Inició su función en su antigua casa de un nivel, en la 13 calle, entre 9ª. y 10ª. avenidas, zona 1, y por algún tiempo trasladada a caserón en la esquina de la décima avenida, mientras se construía su moderno y actual edificio de varios niveles en su antiguo predio, donde ejecuta histórica y legal función informativa dentro del tradicional peligro.

Muchos medios de comunicación escritos, radiales y televisivos fueron clausurados en distintas épocas por gobiernos dictadores enemigos de legal función informativa y cruel asesinato de algunos de sus directores, en época pasada muy difícil, delicada e irresponsable, cuando las leyes, como ahora, amparaban la libertad de prensa pero irrespetada por gobernantes enemigos de medios informativos y valientes periodistas, delicada situación que pretenden implantar ahora de nuevo con acusaciones, amenazas, ataques, capturas, procesos y crímenes contra algunos colegas por informar y denunciar actos reñidos con la ley, cometidos por presuntas autoridades, cuya grave situación debe ser evitada.

Recuerdo con satisfacción que en el pasado el entonces jefe de Información de Prensa Libre, periodista José Santa Cruz Noriega, consolidó mi carrera periodística, dándome oportunidad de trabajar en este periódico cuando era corresponsal de Chimaltenango, pudiendo ocupar durante 30 años cargos de reportero, redactor, fotógrafo, jefe de Información, jefe de Redacción y en algunas oportunidades director interino, mientras el jefe viajaba al extranjero en representación del diario. Gracias por permitirme desde hace tiempo ser columnista invitado, enfocando importantes temas de opinión. Mi agradecimiento a quienes dirigen ahora este periódico.