Pluma invitada

Día de la Mujer: innovemos para el cambio

En este momento en el que la innovación es omnipresente, en el que da forma y cambia la manera en que las personas viven en todos los lugares del mundo, debemos tener un propósito definido respecto de su uso para influir positivamente en las vidas de las mujeres y las niñas. Esto significa garantizar que no sean únicamente consumidoras de innovación, sino que ocupen también un lugar como innovadoras. Con su participación, tanto el diseño como la implementación de soluciones pueden abordar las necesidades específicas de mujeres y niñas. El tema del Día Internacional de la Mujer de este año: “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”, otorga el protagonismo a la innovación en los esfuerzos por reflejar las necesidades y los puntos de vista de las mujeres y las niñas y eliminar barreras que impiden el acceso a servicios públicos y oportunidades.

Vivir en un lugar apartado ya no tiene que traducirse en un problema de exclusión cuando se pueden hacer transferencias de dinero desde dispositivos móviles y pagos digitales que pueden asegurar ayudas sociales incluso a los hogares más remotos. La ausencia de carreteras no tiene por qué suponer que la medicación que puede salvar vidas no llega a quienes la necesitan.

La innovación y la tecnología son un reflejo de las personas que diseñan y crean. Conscientes de que cada vez más los algoritmos determinan la selección y la respuesta, tenemos que reaccionar ante el aumento de pruebas que demuestran que las mujeres han sido marginadas sistemáticamente de los datos que sirven para tomar decisiones.

Los grupos marginados y poco representados por motivo de raza, etnicidad, orientación sexual o condición socioeconómica también deben tener la oportunidad de crear y contribuir con su opinión sobre lo que otras personas están creando. Puede tratarse de planificación urbanística para garantizar la seguridad de las personas que caminan o se desplazan con medidas sencillas como una mejor iluminación y vías peatonales que tengan en cuenta datos recopilados colectivamente sobre zonas más susceptibles a incidentes de acoso o ataques. O puede tratarse de una disposición de los aseos que tenga en cuenta las necesidades de gestión del período de las mujeres. O puede tratarse del uso de datos biométricos a modo de identificación para sustituir documentos de registro formales, los cuales es posible que muchas mujeres no tengan o no controlen.

Nuestra Coalición Mundial de Innovación por el Cambio reúne a representantes del sector privado, el mundo académico e instituciones sin ánimo de lucro para desarrollar el mercado de la innovación, a fin de que funcione mejor para las mujeres y acelere el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Las mujeres y las niñas deben tener oportunidades para contribuir al cambio real, así como a configurar las políticas, los servicios y la infraestructura que repercuten en sus vidas.

No importa si se trata de personas concretas o de los centenares de millones de personas que trabajan en el sector informal con poca o ninguna presencia en la planificación oficial o sin protección económica que les apoye cuando enferman, envejecen o necesitan cuidado infantil.

Al fijarnos en quienes tienen menos visibilidad, en quienes tienen menos voz, estamos abordando varios de los problemas sociales de más profundo alcance y podemos conseguir el progreso que deseamos ver.

* Directora ejecutiva ONU Mujeres