Pluma invitada

Relaciones ruso-guatemaltecas comenzaron hace 140 años

Este año se cumplen 75 años de la victoria que terminó con la Segunda Guerra Mundial, se fundaron las Naciones Unidas y se restablecieron las relaciones formales entre Guatemala y la Federación Rusa, el 19 de abril de 1945, con un intercambio de notas entre los embajadores en Washington, Andrei Gromiko y Eugenio Silva Peña, pero los primeros contactos entre los jefes de ambos estados se remontan a 1880, entre el emperador Alejandro II y el presidente guatemalteco Justo Rufino Barrios, por lo cual la historia de nuestras relaciones de facto abarca 140 años.

El siglo pasado las relaciones tuvieron períodos de intensidad variable, pero nunca se interrumpieron, aunque la aplicación activa de la doctrina Monroe no favoreció el desarrollo de los contactos soviético-guatemaltecos. Eso cambió en 1991, cuando dejó de existir la Unión Soviética y Guatemala reconoció a la Federación de Rusia como estado sucesor. En 1998, el encargado de negocios ruso llegó a Guatemala: en el 2007 se abrió la embajada y el 27 de febrero del 2008 el embajador presentó sus cartas credenciales.

Rusia, con otros estados y organizaciones internacionales, fue invitada a participar en la ceremonia de la firma de los acuerdos de paz en 1996. Pero la mayoría de los rusos aprendieron sobre Guatemala después de que el presidente Vladimir Putin hablara en la sesión del Comité Olímpico Internacional, celebrada en Guatemala. Luego de una ardua lucha, la ciudad rusa de Sochi obtuvo el derecho de realizar los Juegos Olímpicos de Invierno en el 2014. Fue declarada ciudad hermana de Guatemala, y todo eso tuvo un gran papel positivo para que las opiniones públicas de ambos países cambiaran notablemente, para bien. La diplomacia, la celebración de acontecimientos deportivos y culturales de gran envergadura, son eficientes para desarrollar contactos humanitarios y acercan a pueblos y Estados.

Hay otras similitudes: a pesar de la gran distancia geográfica, nos unen la multinacionalidad de los pueblos, la riqueza cultural y étnica de lenguas y tradiciones, las raíces históricas que se remontan a muchos siglos atrás, y la fe cristiana. Por supuesto, persisten contradicciones y opiniones sobre los acontecimientos del mundo moderno, lo que es normal. La diplomacia debe actuar hábilmente buscando opciones mutuamente aceptables y potenciar manifestarse la voluntad de las partes para persuadir y negociar, pero hay muchos más puntos en los que coincidimos.

Guatemala es nuestro socio y aliado en las iniciativas internacionales promovidas por Rusia en la ONU, en cuya Asamblea General ha votado contra la glorificación del nazismo y para favorecer la seguridad de información internacional. En el 2018, Guatemala se unió a la iniciativa de no ser primeros en emplazar armas de ningún tipo en el espacio. Nos apoyamos mutuamente en la votación por candidatos a varios órganos y estructuras de la ONU y las consultas políticas regulares probando ser un instrumento eficaz de cooperación bilateral. La última reunión de viceministros de Relaciones Exteriores se celebró en Moscú, en diciembre de 2019.

Los lazos económicos también tienen desarrollo progresivo, pero están sujetos a tendencias y coyunturas mundiales. Agradecemos a Guatemala por no apoyar, junto con otros países latinoamericanos, sanciones económicas antirrusas. El comercio mutuo llegó a 120.5 millones de dólares el año pasado, con saldo a favor de Rusia. El potencial de esta área es significativo, nuestro comercio es complementario y entre los consumidores rusos de seguro habrá demanda de café guatemalteco de primera, cacao, ron, bananos y camarones. Queremos diversificar nuestras relaciones comerciales, económicas y de inversión, y esperamos reciprocidad guatemalteca. Para lograr esto se estableció la Cámara de Comercio Ruso-Guatemalteca, que logró establecer contactos necesarios para posesionar los productos nacionales en la región.
Es importante establecer relaciones bilaterales y multilaterales, pues ambos países pertenecen a dos bloques de integración comercial regionales: la Unión Económica Euroasiática y el Sistema de Integración Centroamericana. Estamos tratando de hacerlo en el marco de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana y el Parlamento Centroamericano. Este último sugiere integrar la creación de la Asamblea Parlamentaria Eurasia-Latinoamérica para concertar el trabajo multilateral de los legisladores. El 2 de julio de 2019 fue firmado en Moscú el convenio de colaboración entre la Federación Rusa y el Parlacén, y la iniciativa de crear la Liga de Amistad Parlamentaria en el Congreso guatemalteco es prometedora para fortalecer esas relaciones.

Parlamentarios, comunidad académica, parte de los círculos gubernamentales y otros países centroamericanos están interesados en profundizar la cooperación con Rusia, como demostró la cooperación en el primer foro centroamericano sobre Ciberdelito y Seguridad de la Información Internacional, así como el foro internacional llamado “Unión económica euroasiática y América Latina y el Caribe, cooperación para una mayor integración regional”, organizados el año pasado con apoyo de la embajada rusa.

Ambos países siguen actuando con éxito en el sector de seguridad, incluyendo la capacitación de policías guatemaltecos en cursos especializados en Rusia y en los programas del Ministerio del Interior de Rusia en Managua.

Por aparte, dos cosmonautas rusos, ambos héroes nacionales, han visitado el país. Se está trabajando entre una universidad guatemalteca y la Universidad Estatal del Suroeste para crear un centro de control de vuelos para nanosatélites estudiantiles. Esperamos que en un futuro próximo Guatemala lance los primeros objetos espaciales. Desde el 2017 funciona en Amatitlán el Centro Nacional de Arte, para desarrollar la cerámica local con tecnologías y motivos rusos, preservando las tradiciones culturales de ambos países.

Objetivamente, Rusia está aumentando su presencia en Guatemala. Se han convertido en tradicionales los eventos dedicados a nuestro país, como exposiciones de fotos, conferencias sobre arte ruso y la historia del traje ruso. La embajada organiza conferencias sobre literatura, política, y famosos músicos rusos han venido a dar conciertos y talleres. Jóvenes guatemaltecos talentosos reciben becas para estudiar en universidades rusas, y los solicitantes aumentan en número, sobre todo en Ingeniería, Medicina y arte.

Nuestra tarea inmediata consiste en promover el diálogo político constructivo con el gobierno encabezado por el doctor Alejandro Giammattei, y ampliar aún más el acercamiento y enriquecimiento mutuo. El camino de 75 años es solo el comienzo de una amistad basada en respeto mutuo y cooperación. Únicamente mediante esfuerzos conjuntos podemos garantizar la estabilidad, seguridad, bienestar y prosperidad de nuestros pueblos.

* Embajador de Rusia en Guatemala