Desde Ginebra

Reflexiones sobre el comercio

El comercio es una de las actividades económicas más antiguas, lo realizaban comerciantes que recorrían grandes distancias para vender sus mercancías a pie utilizando a los animales, caballos o camellos y embarcaciones como medios de transporte para llegar a sus lejanos destinos. El intercambio de bienes y servicios se concretaba por medio de pago con dinero o por medio de otros objetos o servicios, lo que comúnmente se conoce como trueque.

Con el pasar del tiempo, el concepto del comercio internacional evolucionó pasando por épocas proteccionistas de mercados cerrados con los mecanismos tradicionales conocidos como altos aranceles y barreras no arancelarias, prohibiciones de importación, cuotas a las importaciones y exportaciones, etc. haciendo muy difícil el comercio entre países.

En la historia más reciente, desde la época de la posguerra, el comercio internacional con los acuerdos de Bretton Woods en 1944, en los que se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras, empezó a surgir un movimiento impulsado por los Estados Unidos de una apertura comercial a escala mundial.

Hoy contamos con un acceso a los mercados internacionales basado en reglas negociadas por las partes contratantes de los tiempos del GATT de 1947 y por los miembros de la Organización Mundial del Comercio. Es importante mencionar que actualmente se considera una reforma al sistema comercial institucional, que seguramente impactará las futuras negociaciones de los acuerdos comerciales bilaterales, plurilaterales como multilaterales.

En 1974, el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, propuso un acuerdo para liberalizar el comercio en América del Norte. Las negociaciones se hicieron en los años 90 entre los tres países, Estados Unidos, Canadá y México, que entró en vigor en 1994. Este acuerdo impactó el comercio y la economía para el resto de los países, y fue nuevamente negociado recientemente.

A mediados de la década de los años 90, cuando se creó la Organización Mundial del Comercio, sus miembros tenían la firme creencia en los beneficios de la apertura comercial, tanto para países desarrollados como para las naciones en vías de desarrollo y que vendrían décadas de una liberalización comercial cada vez más ambiciosa con un sistema de comercio mundial basado en reglas.

Los acuerdos comerciales han proliferado y más de 270 se han establecido en el mundo. Sin embargo, pareciera que los vientos están cambiando y actualmente cada vez más se escuchan las censuras y criticas a la apertura comercial favoreciendo el proteccionismo con un sentimiento antiglobalización de personas que sienten que los beneficios de la apertura comercial no les a favorecido, sino que al contrario les ha afectado negativamente, tema que se consideraba superado.

Las señales son que nos enfrentamos a cambios en las relaciones comerciales internacionales, por ejemplo, el caso del brexit, que después de décadas de profundizar la integración regional en Europa, los votantes británicos optaron por abandonar la Unión Europea. También, el presidente de Estados Unidos después de largas y difíciles negociaciones anunció el retiro de su país del mega acuerdo Transpacífico, generando incertidumbre para los otros países signatarios, también por otro lado, escuchamos en las noticias de la posibilidad de guerras comerciales entre las grandes potencias comerciales.

El libre comercio es una clara expresión de la globalización económica de las últimas décadas, aunque aún falta mucho por hacer, ha producido grandes avances para la humanidad en términos de reducción de la pobreza y de la desigualdad global, con una emergente clase media global y un crecimiento de la población mundial con mejor calidad de vida, salud e ingresos.