Escenario de vida

Una forma de gobierno fuera de serie

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

Hace unos años visité la Parcialidad Vásquez localizada en Totonicapán. Todo fue nuevo para mí y realmente destapé un secreto. La denominada Parcialidad Vásquez me impresionó, pues las imágenes que vi permanecieron en mis recuerdos hasta la fecha. Mis lectores se preguntarán por qué, y les diré primeramente que de entrada me quedé sorprendida de que prácticamente todos los apellidos en dicha Parcialidad tenían de apellido “Vásquez”.  Me dijeron que todo se inició con una persona en épocas de antaño que tenía a su haber la tenencia de la tierra. Era de apellido Vásquez y de allí que muchos adoptaron el apellido.

Sin embargo, eso no es lo más importante. Lo que más me impresionó fue que allí se gobiernan de una forma distinta que ya quisiéramos que se hiciera en todo el país. Ellos se gobiernan de acuerdo al ejemplo y consignas de sus ancestros y lo hacen frente a toda clase de retos con respeto, principios y valores. Por ejemplo, para abordar el reto del cambio climático y la tala ilegal, los integrantes de la Parcialidad siembran árboles, cuidan sus bosques para que nadie los tale, y protegen sus fuentes de agua. ¡Ay de aquel que desobedezca y cometa faltas porque es castigado severamente y, muchas veces, expulsado de la Parcialidad! Una forma de gobierno fuera de serie.

En épocas actuales, la Parcialidad Vásquez ha contado con la participación de asociados y la presencia de autoridades de INAB, del MARN y autoridades comunitarias de las siete parcialidades de Totonicapán. Por si no lo sabía, una parcialidad es una forma ancestral de organización comunitaria desde tiempos de la época precolombina, protegiendo los bosques. Es una organización de base de la Red de Forestería Comunitaria Utz Che’.

Recientemente se les quemaron 80 hectáreas de bosque. Esto fue lamentable pues ellos diligentemente se han dedicado a sembrar o cuidar miles de árboles por centurias. Aún falta que se lleguen a realizar investigaciones serias y pertinentes. Es lamentable que el Gobierno haya dispuesto desaparecer el Sipecif que era la Institución encargada de velar por la prevención y control de incendios forestales. Desde que le dieron de baja, el país está a la deriva en este aspecto y todos nos lamentamos por ello.

Desde hace siglos, a través de las formas ancestrales y bajo el principio de heredar estas costumbres a las futuras generaciones, estas Parcialidades son un orgullo para Guatemala, especialmente debido a que son respetuosas y amorosas con sus recursos naturales. La reforestación es una actividad importante para todos, pues ayuda en la provisión de agua, aire, leña y madera de los árboles comunales. Ahora cuentan con más de 6 mil 500 asociados, el 60 por ciento mujeres, con un área de aproximadamente 416 hectáreas. Allí se encuentran 72 fuentes de agua que proveen el vital líquido y el abastecimiento a comunidades y empresas en las cuencas de los ríos Samalá, Salinas, Motagua y Nahualate, con alta importancia en la recarga hídrica para más de 12 mil habitantes de comunidades de Totonicapán. 69 de esas fuentes fueron afectadas por el incendio.

Por respeto al esfuerzo comunitario en la protección de estos importantes bosques. El gobierno debe involucrarse directamente en los apoyos dirigidos en la recuperación del área dañada y garantizar que el INAB Y Conap cuenten con las herramientas y recursos necesarios para ser efectivos en la protección y conservación de los bosques. Hoy les escribí sobre la Parcialidad Vásquez, no obstante, existen miles de bosques comunales que son actualmente invisibilizados por el Estado. Mi próximo artículo será en apoyo a ProBosque. Espérelo.

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