Hagamos la diferencia

Urge reingeniería en Departamento de Tránsito

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

El caos vial en Guatemala es evidente, múltiples causas lo provocan: Las carreteras en mal estado, la poca educación vial, la cantidad de vehículos que circulan, la deficiente señalización, la incapacidad institucional, etc. los pilotos desesperados actúan cada vez en forma más irresponsable, al incrementar la problemática. Recientemente estuve en una reunión donde el actual jefe del Departamento de Tránsito de la Policía Nacional, presentó cifras alarmantes de la situación, al comparar datos de España y Guatemala. Mientras que el parque vehicular en España es de más de 32 millones, en Guatemala es cercano a 3.5 millones; sin embargo, en España los siniestros ocurridos en el 2018 van en 898 causando 991 muertes, contra 5697 siniestros y 1,343 muertes en Guatemala. La diferencia es abismal. Estamos hablando de una tasa de 1491% más en Guatemala que en ese país europeo.

El Departamento de Tránsito actual tiene serias limitaciones para operar, es evidente el abandono que ha tenido durante los veintidós años en que ha operado. Los intereses institucionales han sido desvirtuados en ese tiempo, privando más los intereses particulares, mucho se ha especulado sobre las jugosas coimas que circulan en el departamento, producto de la gestión de los exámenes que se necesitan para tramitar licencias de conducir y otras más que son vox populi. Solo cuenta con tres subestaciones de Tránsito, y 15 patrullas, la mayoría en mal estado, con capacidad operativa de solo 30 kilómetros. La señalización en las carreteras del país es caótica y deficiente, en muchos lugares inexistente, inclusive y cuando por ley le corresponde el 10% del impuesto de circulación de vehículos para este efecto.

El actual jefe del Departamento de Tránsito hace una labor de convencimiento para convertir este departamento en una dirección, que le permita manejar en mejor forma la institución. Apuesta en una reingeniería completa para fortalecer una cultura de prevención y evitar tragedias, dolor y luto para los familiares. Su propuesta incluye: a) la desconcentración de nodos carreteros al aumentar el kilometraje de control operativo, b) Instalación masiva de radares fijos de velocidad, c) Alianzas estratégicas para evitar duplicidad de actividades con Covial, policías de Tránsito, PNC, Conred, Bomberos Voluntarios y Municipales, etc. d) Revisión técnica vehicular, e) Certificación de pilotos de transporte pesado en simuladores, f) capacitación, formación y desarrollo de competencias del personal. g) Señalización vertical: preventiva, informativa y reglamentaria, h) señalización horizontal: líneas longitudinales y líneas transversales. i) Nuevo enfoque de seguridad vial, con colores adecuados. Buena parte del financiamiento puede provenir del 10% que debe asignársele del impuesto de circulación de vehículos. De 627 millones por este rubro solo han ejecutado 78. Lo interesante es que la propuesta surja de la autoridad actual, quien en lugar de buscar el acomodamiento en la institución trata de revitalizarla.

Ante el entusiasmo manifiesto y la capacidad académica, como de seguridad, del jefe del Departamento de Tránsito, Ramiro García Chamán, creo que es importante proporcionarle el beneficio de la duda y apoyarle en las iniciativas que está planteando, toda vez que el país está urgido de nuevas iniciativas para ordenar el caos de tránsito en el que nos encontramos, en donde cada día que pasa aumenta el tiempo que necesitamos para estar dentro de los congestionamientos y esperar llegar a nuestro destino.

Colateralmente es necesario el planteamiento de soluciones al transporte, un urgente mantenimiento de las carreteras del país, mejorar la educación vial de los pilotos, y aplicar en forma más severa la reglamentación existente, pues da ira ver como se infringen las reglas frente a los agentes policiales, quienes a saber por qué se hacen de la vista gorda ante el caos galopante.

samreygo@yahoo.com