Conflicto Rusia-Ucrania: Los nuevos problemas de Putin

La primera fase de la guerra en Ucrania fue en gran medida un fracaso para Rusia. La segunda fase tampoco va muy bien.

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Las tropas ucranianas en el frente de la ciudad de Barinkove, Ucrania, el 8 de mayo de 2022. (Lynsey Addario/The New York Times)
Las tropas ucranianas en el frente de la ciudad de Barinkove, Ucrania, el 8 de mayo de 2022. (Lynsey Addario/The New York Times)

Luego de que no lograron capturar Kiev ni derrocar el gobierno de Ucrania, Vladimir Putin y sus asesores se han enfocado en una meta menos ambiciosa. Están tratando de tomar la región de Donbás en Ucrania oriental. Las tropas rusas controlan grandes extensiones de Donbás y han logrado algunos avances en últimas fechas, pero han sido modestos y Ucrania también ha retomado algunos territorios estratégicamente importantes.

“La ofensiva de Donbás de Rusia ciertamente no ha sido tan dramática en términos de logros como pensábamos que podría ser”, aseguró Michael Schwirtz, un corresponsal de The New York Times que ha estado cubriendo la guerra desde el frente en Ucrania.

Putin está tratando de dominar un arco de territorio que se extiende desde la parte más oriental de Ucrania, en la frontera rusa, hasta la península de Crimea, la cual Rusia anexó en 2014. Gran parte de la sección oriental se conoce como la región de Donbás e incluye dos provincias (u óblasts), Donetsk y Luhansk. Si memorizas la información suministrada en este único párrafo, te será más fácil seguir los análisis de la guerra.

‘Limitado en el mejor de los casos’

A continuación, un breve resumen de los problemas de Rusia:

—Las tropas rusas no han tomado el control de ninguna ciudad importante en la región de Donbás que ya no controlaran en febrero, al comienzo de la invasión, señala mi colega del Times, Julian Barnes. “La moral rusa sigue baja”, sentencia Julian. “Las bajas son numerosas”.

—Un grupo de funcionarios británicos hicieron un anuncio sorprendente el domingo 15 de mayo: al parecer, Rusia ha perdido alrededor de un tercio de las tropas que ha enviado a Ucrania. Los funcionarios también afirmaron que la ofensiva de Donbás de Rusia había “perdido ímpetu y se había retrasado de manera significativa”.

— Una batalla reciente fue tan letal para Rusia que generó críticas por parte de blogueros prorrusos.

—“Las fuerzas militares rusas aún no han alcanzado los objetivos territoriales declarados por Putin de asegurar todos los óblasts de Donetsk y Luhansk y es poco probable que lo logren”, escribieron el viernes 13 de mayo Katherine Lawlor y Mason Clark del Instituto para el Estudio de la Guerra, en Washington. Yaroslav Trofimov de The Wall Street Journal ha argumentado puntos similares.

—Schwirtz señaló que, hasta hace dos semanas, no había visto un avión en el cielo desde más de un mes. Pero desde entonces ha visto varios aviones y helicópteros de combate, todos evidentemente ucranianos. La incapacidad de Rusia por controlar el aire está limitando su capacidad para avanzar.

—Avril Haines, directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, le dijo al Congreso la semana pasada que “cada vez era más improbable” que Rusia cumpliera sus objetivos territoriales en las próximas semanas.

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La ventaja de Putin

En la primera fase de la guerra, las tropas rusas se dispersaron demasiado por Ucrania mientras intentaban capturar gran parte del país. Las líneas de suministro rusas a menudo no pudieron seguirles el ritmo a sus unidades de combate y las fuerzas militares de Ucrania se aprovecharon de eso: repelieron el avance de Rusia y sorprendieron a gran parte del mundo.

“Desde entonces, los rusos han cambiado de estrategia”, afirmó Julian. “Se están movilizando con mucha mayor lentitud”.

Rusia está tratando de ganar una guerra de desgaste, en la que buscan ganar una pequeña cantidad de territorio cada semana para, en última instancia, controlar todo el este. Putin podría entonces intentar llegar a un acuerdo negociado que le permita anexar partes de Ucrania oriental. Muchos ucranianos, así como sus aliados más acérrimos en Occidente, temen que Estados Unidos y la Unión Europea pudieran aceptar tal acuerdo.

La mayor ventaja de Putin sigue siendo su superioridad en recursos: Rusia tiene más militares y más equipo militar que Ucrania. Occidente ha reducido esta ventaja al enviar armamento a Ucrania, pero Rusia ha destruido parte de esos equipos en los combates. Por ejemplo, algunos analistas creen que Ucrania podría estarse quedando sin los drones de fabricación turca que han sido muy efectivos para atacar a las tropas rusas.

Esta es la razón por la que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sigue pidiéndole más armas a Occidente. El presidente Joe Biden y líderes de ambos partidos en el Congreso apoyan un paquete de 40.000 millones de dólares que la Cámara de Representantes ya aprobó y que el Senado probablemente aprobará pronto. Gran parte de Europa también se ha alineado de forma contundente con Ucrania; Suecia y Finlandia han comenzado a moverse en los últimos días para unirse a la OTAN.

Aun así, la nueva estrategia “lenta” de Putin podría tener éxito, en especial si Occidente al final se cansa de ayudar a Ucrania. Muchos republicanos simpatizantes de Trump ya están mostrando su escepticismo sobre la guerra: Tucker Carlson es un ejemplo de esto en su programa de Fox News. Además, 57 representantes republicanos de la cámara votaron en contra del paquete de ayuda de 40.000 millones de dólares.

Por otro lado, Rusia enfrenta sus propios desafíos internos: las sanciones están perjudicando su economía y el sector industrial —que no puede importar piezas con facilidad— está teniendo problemas para fabricar suficientes armas de precisión, aseguró Julian.

Rusia también se está quedando sin tropas disponibles para el combate. Putin podría incrementar estos números instaurando un reclutamiento militar. Pero para eso Putin tendría que reconocer que la guerra en Ucrania es, de hecho, una guerra en lugar de la operación modesta que ha dicho que es, probablemente porque sabe que no tiene mucho apoyo público.

“Tal como están las cosas, las opciones rusas se están reduciendo”, escribió recientemente Michael Kofman de CNA, un grupo de investigación de Washington. “Cuanto más alarguen esto, más se deteriorará su capacidad para sostener la guerra y sus opciones posteriores empeorarán”.

Por ahora, el teniente general Scott Berrier, un alto funcionario de inteligencia de Estados Unidos, le ha dicho al Congreso que “ni los rusos ni los ucranianos están ganando”.