¿Quién fue el archiduque Fernando?

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Archiduque Fernando

El 28 de junio de 1914, el archiduque de Austria Francisco Fernando, heredero del trono imperial de Austria-Hungría, fue asesinado junto a su esposa, la duquesa de Hohenberg, por un terrorista que les disparó mientras recorrían en su automóvil las calles de Sarajevo, donde se hallaba en visita de inspección. A raíz de su muerte, el sistema de alianzas que existía en Europa empezó a funcionar y desembocó en el estallido de la Primera Guerra Mundial. Eso es lo que generalmente se dice, pero nadie se ocupa de explicar quién fue el archiduque.

Orígenes y formación

Franz Ferdinand nació en la ciudad austriaca de Graz, el 18 de diciembre de 1863. Era hijo del archiduque Carlos Luis y sobrino de los emperadores Francisco José y Maximiliano, de México. Pertenecía a la casa de Habsburgo, la cual había gobernado durante siglos el Sacro Imperio Romano Germánico —que era un trono electivo— y a su sucesor a partir de 1806, el imperio Austriaco, y finalmente al imperio Austro-Húngaro.

Estudió junto a su hermano con profesores privados. Su formación militar, como correspondía en un imperio multirracial y multinacional como el de los Habsburgo, comenzó a partir de 1878, en la infantería de Bohemia —actualmente República Checa y Eslovaquia—, en los dragones —caballería— de la Alta Austria y en los húsares —caballería ligera— de Hungría. En 1890 recibió el nombramiento de coronel del noveno regimiento de húsares. Para 1899 era ya general de caballería.

Alrededor del mundo

Durante los años 1892 y 1893 viajó alrededor del mundo en el crucero emperatriz Isabel, que zarpó de Trieste —base de la flota austriaca— y lo llevó a la India, Indonesia, Australia, Japón, Canadá y Estados Unidos. Parece ser que el verdadero objetivo del viaje era procurar que mejorara su salud, ya que había padecido tuberculosis desde la época de su formación militar.

Aunque el archiduque no visitó Guatemala, varias familias provenientes del imperio Austro-Húngaro se instalaron aquí. Todos ellos proclamaron, a pesar de sus distintos orígenes étnicos, que los unía la lealtad al emperador.

Heredero del trono

El 29 de marzo de 1898 fue proclamado heredero del trono de Austria-Hungría. El 1 de julio de 1900 se casó con la condesa Sofía Chotek von Chotkowa, quien había sido dama de la corte de Viena y cuyo rango se consideraba, de acuerdo con las estrictas reglas de los Habsburgo, inconveniente. Finalmente el archiduque logró que su tío el emperador Francisco José autorizara el matrimonio, pero sus hijos quedaron excluidos de la sucesión al trono imperial. A su consorte el emperador le concedió los títulos, primero, de princesa (1900) y, después, de duquesa (1909) de Hohenberg.

Intereses personales

Aunque el archiduque no tenía influencia directa en el gobierno de la monarquía austro-húngara, sí tenía muchos planes para el futuro. Se interesó particularmente por la defensa del Imperio y por el fortalecimiento de la marina imperial austriaca.

Desde agosto de 1913 ocupó el cargo de inspector general de las Fuerzas Armadas y fue en esa calidad que, en junio de 1914, se dirigió a Bosnia Herzegovina para asistir a unas maniobras. En Sarajevo caería asesinado.

Epílogo

Con la muerte del archiduque Francisco Fernando se desató la espiral que condujo al estallido de la Primera Guerra Mundial. Los soldados provenientes de las diferentes naciones que integraban el imperio de los Habsburgo acudieron fielmente a defender a su anciano emperador, Francisco José I, quien ocupaba el trono desde 1848. Tuvieron que enfrentarse primeramente a Rusia y después, a partir de 1915, también a Italia. El sacrificio de todos aquellos soldados austriacos, húngaros, croatas, rumanos, checos, eslovacos, rutenos e incluso italianos de poco serviría —es conmovedor encontrar, en muchas iglesias, inscripciones conmemorativas de los caídos de los diversos batallones y regimientos del “ejército imperial y real”—.

El emperador falleció en Viena, el 21 de noviembre de 1916, en plena guerra. Lo sucedió el archiduque Carlos —emperador Carlos I—, quien tuvo que dejar el trono tras la derrota, en 1918. Intentó sostenerse en Hungría —rey Carlos IV de Hungría— pero le resultó imposible hacerlo y se retiró a la Isla de Madeira, donde falleció poco tiempo después. Sus restos todavía no han sido trasladados a la cripta de los Capuchinos de Viena, panteón de sus antepasados.