Popul Vuh: Inspiración y arte en el relato K’iche’

Su trascendencia llega a todas las artes: teatro, pintura, literatura y otras expresiones que guardan su origen en este texto indígena.

Erick Boror en una pieza presentada en el 2021 llamada Balam y Gucumatz. (Foto: cortesía Erick Boror)
Erick Boror en una pieza presentada en el 2021 llamada Balam y Gucumatz. (Foto: cortesía Erick Boror)

El Popol Vuh ha sido por décadas un referente en el arte. A escala internacional se conocen piezas como las de Diego Rivera, en México, acuarelas sobre el libro. Este conjunto fue creado en los años 1930 para un sector del mercado cultural norteamericano, comisionado por John Weatherwax.

También se menciona a Leonora Carrington, con el mural El mundo mágico de los mayas, para el Museo Nacional de Antropología de México. Estas obras combinan imágenes tomadas del Popol Vuh, con observaciones directas de las costumbres y tradiciones de los pueblos mayas contemporáneos.

El mundo mágico de los mayas es un mural que se encuentra en el Museo Nacional de Antropología en México. Una obra de Leonora Carrington. (Foto: Museo Nacional de Antropología)

La Universidad de Alcalá, en Madrid, España, expone en sus jardines la obra del mexicano Enrique Carbajal, conocido como Sebastián.

En Guatemala se tiene el aporte de Carlos Mérida, con las Estampas del Popol Vuh. El artista Óscar Barrientos también dejó su legado sobre el libro sagrado en sus pinturas y esculturas.

Los Viajeros, obra de Óscar Barrientos. (Foto Prensa Libre: cortesía familia Barrientos)

Entre las obras que relatan la cosmovisión maya desde la visión del Popol Vuh se mencionan las de las artistas Paula Nicho, Adelina Nicho Cúmez o Margarita Roquel, pintoras kaqchikeles.

Érick Boror presentó en mayo de este año su obra Balam y Gucumatz, con una técnica de corte y policromado industrial. El artista explica que se inspiró en dos de los personajes de mayor protagonismo en la cosmovisión de los pueblos originarios.

El trabajo de Boror ha destacado con esta temática, la cual, según comenta, permite saber que estamos constituidos por una identidad prehispánica a partir de simbolismos, y concebir cómo los países y naciones necesitan ese punto de referencia. “La mitología va creando esa identidad desde la parte visual, arquitectura, historia hasta la literatura; entender que no podemos envidiar a nadie porque tenemos todos los elementos para ser una gran nación”, expresa.

Luis Caal es otro artista creador de un mural inspirado en las historias del libro. Esta se encuentra en el Centro de Desarrollo Artístico Integral (CDAI), en San Juan Sacatepéquez. Su nombre es La casa de los jaguares y está basada en la creación. En el mural aparecen escritos en glifos los nombres de los primeros hombres, Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. También hace referencia a las pléyades, las estrellas, comparadas con siete hermanas de la mitología occidental que eran perseguidas por Orión.

 

Caal también es creador de la serie Danzantes, que recuerda el fragmento en el que se realiza una danza en zancos. (Foto Prensa Libre: cortesía Luis Caal)

En el 2019, en Samayac, Suchitepéquez, se pintaron murales inspirados en ese texto histórico. Esta comunidad invita cada año a los artistas para que plasmen diversidad de temas y ya lleva más de 60 murales.

Uno de los murales en Samayac, Suchitepéquez. En el 2019 el tema de inspiración fueron fragmentos del libro sagrado de los mayas.  (Foto Prensa Libre; cortesía)

En letras y teatro

Varios escritores también han hecho referencia del Popol Vuh en sus obras. Uno de ellos, el premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias, incluso tradujo al español la versión en francés del maestro Georges Raynaud. En su novela Hombres de maíz, publicada en 1949, Asturias hace referencias a elementos del Popol Vuh.

También se inspiró en esa obra sagrada prehispánica el poeta Humberto Ak’abal, con su Paráfrasis del Popol Vuh. En una entrevista publicada en 2016 en Prensa Libre, este escritor confesó que le tomó casi tres décadas esta versión, de la cual dijo: “Esta no es una versión más, es solo un libro amigable. El Popol Vuh, el libro más grande de América, merece ser leído. Este libro no es una insistencia más, es una necesidad en tiempos de confusión”. Su objetivo era llevar este texto con palabras sencillas a niños y jóvenes, así como a quienes nunca lo han leído.

En el ámbito del teatro se le debe a Manuel Galich, la representación El señor Wucub Kak’ix, personaje que también inspiró a Rigoberto Juárez para escribir cinco relatos reunidos en Las memorias de Vucub Caquix.

Hace más de 40 años se presentaba la primera obra en el recién estrenado Teatro Nacional, Historias del Popol Vuh contadas para niños del año 2 mil, del escritor Lionel Méndez Dávila. Esta versión estaba adaptada en un futuro hipotético y en ese tiempo ya no eran los abuelos de carne y hueso quienes contaban las historias y relatos, sino máquinas programadas para ello.

Iustraciones de Efraín Recinos, quien tuvo a su cargo la escenografía y el diseño del vestuario y disfraces en la obra Historias del Popol Vuh contadas para niños del año 2 mil. (Foto: Hemeroteca Prensa Libre)

La escenografía y vestuario estaba a cargo de Efraín Recinos; la música, de Joaquín Orellana; la coreografía, de Antonio Crespo; y la dirección escénica, de Miguel Ángel González.

Recientemente, Luis Garistú presentó Nahual, un libro de naturaleza fantástica en el que tres niños viajan al pasado y se encuentran con una serie de personajes. En esta destacan aspectos como el inframundo, las pruebas que se deben pasar en las distintas casas de Xibalbá y un encuentro con el pasado en forma de aventura. El proyecto nació como guion de cine y se transformó en novela.

Portada del libro Nahual que se lanzó en mayo 2021. Una historia fantástica inspirada en el Popol Vuh y otros episodios históricos, escrita por Luis Garistú. (Foto: cortesía Luis Garistú)

En otras expresiones

En la música también está presente el influjo del Popol Vuh y entre los trabajos musicales destaca el de Ricardo Castillo, con Xibalba, así como Estampas del Popol Vuh, de Jorge Sarmientos.

En 1934, Édgar Varese utiliza en la obra Ecuatorial una voz de ultratumba que recita una oración del Popol Vuh.

Artistas como Ranferí Aguilar han tomado elementos del Popol Vuh para componer sus canciones. Según el compositor, un disco o una obra que se refiera propiamente al Popol Vuh como tal no la hay, pues sus piezas son sobre todo instrumentales pero tienen alguna palabra, como Ixpiyacoc e Ixmucané; sin embargo, afirma, ve el Popol Vuh como una fuente de inspiración y referencia cuando quiere acercarse al mundo maya antiguo. “Leer el Popol Vuh es de lo más importante, en sus diferentes versiones e interpretaciones. Uno lee este libro y siente que es otro origen, que estamos en un mundo donde los dioses piensan de otra manera, a diferencia de los dioses cristianos, y es otra cosmovisión”, agrega.

No se puede dejar de mencionar al ceramista Carlos Chaclán, quien ha restaurado instrumentos antiguos y ha dado vida a otros inspirados en las piezas ancestrales fabricadas en barro y que promueven sonidos únicos.

Aguilar hace énfasis en que los artistas del mundo, en todas las ramas, se inspiran en este relato, y recuerda al desaparecido grupo de rock alemán Popol Vuh, fundado en 1970.

En la producción cinematográfica aparecen títulos como La princesa Ixquic, en la década de 1970, producida por Aroldo y Herminio Muñoz Robledo.

En el listado está Popol Vuh, de Alfredo MacKenney, así como la serie animada de Alejo Crisóstomo, Las aventuras de Hunahpú e Ixbalanqué, y Donde nace el sol, de Elías Jiménez, producida por Casa Comal en el 2012. Esta última narra la historia del pueblo maya a partir de cuatro relatos que aluden a los momentos importantes de la cultura milenaria.

La protagonista central de todas estas historias es una joven llamada Maya. que es testigo de la invasión de su tierra natal y huye para sobrevivir. Luego vive una existencia nómada como refugiada a lo largo de los siglos, experimenta los sufrimientos de su pueblo como resultado de la pérdida de sus tierras ancestrales y cada vez más sus tradiciones culturales.

Al ver esta serie de proyectos animados y documentales que se han proyectado, no cabe duda de que el Popol Vuh ha sido y seguirá siendo fuente de inspiración en el mundo.