Entre pena y pepena

Opinión

El video en el que el ahora exdirector del sistema penitenciario —con capucha de huelguero sancarlista— dialoga (o negocia) con mareros internados, el de Blanca Stalling yendo plácidamente a visitar a su hijo mientras una agente “de custodia” le lleva una bolsa y la incompresible huida de prisión de la Patrona, condenada a más de 90 años, evidencian un ineficiente sistema carcelario. Lo lamentable y censurable a las autoridades encargadas es que los hechos ocurrieron de forma visible, sin disimulos. Eso es inaudito, intolerable, requiere de medidas contundentes y actuar inmediata y penalmente contra los responsables.