Semana del alma

Editorial

La Semana Santa guatemalteca es patrimonio cultural de la Nación por una declaración gubernamental efectuada en el 2008, pero su multiplicidad de expresiones, desde los magníficos cortejos de grandes templos hasta las pequeñas pero sentidas manifestaciones de la fe parroquial, van mucho más allá de una categorización antropológica, pues entrañan un espíritu de contrición, de búsqueda de una hermandad anhelada, pero que a veces se ve atacada por discursos polarizantes.

La vuelta Guadalupe-Reyes

Opinión

Para el mundo mesoamericano la celebración del día de Guadalupe tiene particular importancia, puesto que se trata de una imagen religiosa de 1531 cuyo origen está debidamente registrado por la historia. El misterio de su expresión en la tilma de Juan Diego sigue siendo motivo de investigación técnica y científica, pues no se terminan de entender infinidad de aspectos que rayan en lo inexplicable. Cada 12 de diciembre se celebra como una festividad indígena, como algo propio de nuestro mestizaje cultural y sincretismo religioso que supera las barreras del racismo; punto de encuentro de insustituible valor. Forma parte de nuestro ciclo navideño.

Comienza el fin de un año para olvidar

Opinión

Hoy, 12 de diciembre, comienza el fin del año viejo, el cual tradicionalmente termina con las festividades del año nuevo el 6 de enero. Son dos fechas relacionadas con celebraciones católicas y del resto del cristianismo en cualquiera de sus representaciones e incluso de sus sectas. La Virgen de Guadalupe y los Reyes Magos deben ser analizados no solo desde el punto de vista religioso ancestral, sino desde la perspectiva cultural, artística y tradicional porque se trata de hechos cuya autenticidad histórica pueden ser puestos por algunos en tela de duda, o francamente negados, pero útiles y necesarios incluso para quienes en una perspectiva agnóstica aceptan la necesidad de los pueblos de sostener creencias ancestrales.