Arte y color para la devoción

A un año del robo de seis cuadros del siglo XVIII pintados por  Tomás de Merlo, los artistas visuales  antigüeños   Mario García, Alfredo García Gil y  Fernando Ixcamey pintaron tres   obras  interpretando los temas y el estilo de ese destacado pintor colonial.

La foto muestra  el momento en que Fernando Ixcamey   daba toques finales a su obra  La oración en el huerto. (Foto Prensa Libre: Miguel A. López)
La foto muestra el momento en que Fernando Ixcamey daba toques finales a su obra La oración en el huerto. (Foto Prensa Libre: Miguel A. López)

CIUDAD DE GUATEMALA-  Las obras originales y que aún no han sido localizadas fueron robadas el 5 de febrero del 2014 y   son parte del patrimonio cultural del templo El Calvario, en Antigua Guatemala, Sacatepéquez.    
 
Obras y artistas

Fernando Ixcamey, quien pintó La oración en el huerto,  dijo que “la idea es hacer interpretaciones y no copias del arte de Tomás de Merlo, para lo cual estudiaron la técnica, el  estilo barroco y la gama de  colores, así como rasgos de los rostros y de los ojos de los personajes de las obras. Las pinturas  son el resultado de  nueve meses de trabajo.

Alfredo García Gil, quien trabajó la obra La curación de Malco,  explicó que en los cuadros  implementó la palidez en la figura  de Jesús, y en los ojos desorbitados de  algunos  personajes  aplicó rojo en la pupila. “No tendría sentido hacer una copia, además copiar hubiera sido una labor titánica”, dijo.

Mario García, el tercero de los artistas involucrados en este proyecto, indicó que está  dolido por el robo del  patrimonio cultural y religioso. Explicó que en el díptico  Cristo ante Caifás y La Flagelación, que  pintó, la figura de Jesús tiene los ojos abiertos, a diferencia de la obra original, en la cual los tiene  cerrados. “Deseo transmitir  esa paz, misericordia y perdón que, creo, Jesús proyectaba en  su mirada”, expuso.
Valora el aporte.

Fray Atilio Prandina, párroco de la Iglesia de San Francisco, a  cargo también del templo El Calvario, lamentó que no haya información sobre las pinturas originales. “En el templo  aún cuelgan de las paredes los bastidores de madera de los cuadros robados,  el vacío  causa tristeza a los fieles”, refirió.

El religioso destacó el trabajo y voluntad  de los pintores, como  respuesta a la expectativa que tiene la gente en este asunto.  “Aunque reproducir las obras de Tomás de Merlo es  imposible”, expuso.

La realización de las obras fue posible gracias al apoyo de la  Alianza para el Rescate de la Cultura e Identidad Antigüeña.

Las  tres obras  se entregaron el pasado  jueves  en  un acto celebrado en el  templo El Calvario, de Antigua Guatemala, que incluyó una  conferencia sobre la obra artística del pintor Tomás de Merlo, a cargo del  doctor en Historia  Fernando Urquizú.   Ortiz aclaró que en la actividad participaron los pintores de las obras,  religiosos y  vecinos. No invitaron a las autoridades de la ciudad colonial, para que sea   un llamado de atención para que estos actúen y   dar con los responsables del robo.

En reserva

Respecto a la  investigación para ubicar las seis piezas   robadas, Jorge De León, auxiliar de la Fiscalía de Delitos Contra el Patrimonio Cultural, del MP, en Sacatepéquez,  informó que hay  avances  pero son confidenciales.

De León confirmó que sigue vigente  la recompensa de  Q100 mil para quien  provea  información certera.   A criterio del fiscal, las piezas aún pueden estar en Guatemala, pues siguen  activadas las alertas en las aduanas para bloquear cualquier intento de sacarlas del país.

Depredación -Solo por destruir-

Algunas obras de arte  se deterioran tanto con la manipulación  al ser robadas que el comprador que las ha encargado  pierde el  interés en adquirirlas. 

“Esto puede haber ocurrido con las pinturas de Tomás de Merlo, robadas hace un año del templo El Calvario, de Antigua Guatemala”, afirma Eduardo Hernández,  jefe del Departamento de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, del Ministerio de Cultura.

Mientras tanto, el artículo 44 de la Ley  para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación cita:  “El que destruyere, alterare, deteriorare o inutilizare parcial o totalmente  los bienes integrantes del patrimonio cultural de la Nación será sancionado con pena privativa de libertad de seis a nueve años, más una multa equivalente al doble del precio del bien cultural afectado”.

DATO

1737 Año en que De Merlo empezó a pintar 11 obras de la Pasión.

“Los pintores decidieron no hacer copias. Las pinturas de Tomás de Merlo son insustituibles, cualquier réplica equivaldría a una falsificación”. Juan Juárez, crítico de arte.