Los resultados demostraron que quienes comieron fibra, especialmente granos integrales, eran menos propensos a morir en la próxima década. “Los pacientes que consumieron avena, cebada y trigo tenían un 27 por ciento menos riesgo de tener un episodio similar, en comparación con el grupo que no siguió este hábito alimenticio”, aseguraron los autores del estudio.
CONSEJOS
De acuerdo con los expertos, el consumo de fibra no prolonga la vida de las personas, pero sí ayuda a mejorar la salud física, puesto que los individuos se sienten más satisfechos durante las comidas, por lo que evitan grasas y productos con alto contenido calórico. Los facultativos recomiendan que las mujeres ingieran más de 25 gramos de fibra al día, mientras que los hombres, más de 38 gramos.