10 aspectos para entender a Levviathan, la muestra del mexicano Fernando M. Díaz en Guatemala

El artista visual contemporáneo Fernando M. Díaz presenta Levviathan, una muestra antológica en el Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida.

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Fernando M. Díaz  trabaja temas abstractos que encierran filosofía y otros argumentos para explorar la esencia del ser humano.  (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes).
Fernando M. Díaz trabaja temas abstractos que encierran filosofía y otros argumentos para explorar la esencia del ser humano. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes).

La abstracción es un mundo fascinante cuando se observa con los ojos y la intención que lo hace Fernando M. Díaz.  Con su propuesta lleva a las personas a explorar la esencia humana, la historia, el legado cultural y eventos actuales de injusticia.

El artista ha explicado en otras oportunidades su pasión por la abstracción, en especial en una entrevista realizada en 2016 por la poetisa Catalina Miranda.  “Siempre quise ser un pintor abstracto, pero no sabía cómo. Debemos tener bases teóricas profundas. Se necesita mucho tiempo para “purificar” los contenidos, mucho … mucho tiempo. Desde que empecé a dibujar, me interesaba copiar el cuerpo tan profundamente que ya no se reconocía, hasta que terminó desapareciendo… La historia de la abstracción es tan profunda y compleja, que las pinturas abstractas no tienen contenidos fáciles, el conocimiento es vital… ”

Y esta riqueza de conocimiento es lo que plasma en Levviathan. La muestra se inspira en el libro escrito por el filósofo inglés Thomas Hobbes en 1651.

Este texto ponía en debate los papeles que el Estado y la Iglesia debían mantener con respecto al ser humano y su naturaleza…”El uso de una metáfora…un “leviatán” para la sociedad del Siglo XVII, era una bestia fantástica y terrible; arquetipo de maldad de bajeza…símbolo del mal”, describe el gestor cultural Ury Enríquez, en el catálogo de la exposición.

Díaz expresa que actualmente ese gran monstruo se representa en situaciones como la migración y otros temas que impactan en la sociedad.

El director de Museo Nacional de Arte Moderno, Ruddy Cottón, expresa que  Díaz ha tenido un recorrido importante y con gran conocimiento histórico que se evidencia en su obra.

Cottón hace énfasis en que lo importante de traer este año a artistas como Díaz, Jamie Bischof, la obra de Rufino Tamayo, entre otros, permite llevar al museo a un nivel de prestigio.  “Al  variar las propuestas se atrae a nuevo público y en esa visita también pueden disfrutar de la sala permanente que tiene el patrimonio de Guatemala”, agrega.

Interioridades de la obra

“Mosotros” es el nombre de esta obra de Fernando M. Díaz elaborada en papel hecho a mano.  (Foto Prensa Libre: cortesía).

El artista mexicano nació en 1952 y es egresado de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, del Instituto Nacional de Bellas Artes de México y se especializó en dibujo en el Atellier Latino de San Francisco California, especialidad que ha enseñado en las principales instituciones educativas de México como en la Universidad  Nacional Autónoma de México, UNAM.

A la fecha tiene más de 50 exposiciones individuales, la mitad ellas en museos y ha participado en más de 100 muestras colectivas alrededor del mundo. Su obra pertenece a obras permanentes en diferentes museos ubicados en Estados Unidos, Rumania, Ecuador y México.

Hoy es el invitado del Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida.  A su llegada a Guatemala comparte más de esta selección de piezas.

  1. Esta es una muestra antológica que reúne diferentes series importantes de su producción actual.  La mayoría de piezas trabajadas en papel elaborado a mano.
  2. Una de las series es la llamada Suenyo (Sueño), dedicada al tema de la migración y en la que mezcla el dorado. Díaz lo describe como una tragedia contemporánea en que la cual las personas pagan a otros grandes cantidades de dinero y los dejan abandonados, muertos y perseguidos por la policía.  “Esa gente  juega con lo más sagrado como la esperanza y la búsqueda de un mundo mejor”, dice.
  3. En gran parte de la obra se observan peces originarios del valle de México que con el paso de los siglos han cambiado su tamaño.  Ellos representan una metáfora de la migración en la que el cambio es esencial para sobrevivir, también relacionado con la migración.
  4. Observe con atención.  En gran parte de las obras aparecen palabras, algunas sin significado pero inspiradas en letras hebreas.  En ellas representar los orígenes sefardíes de su familia.
  5. Toda la obra  está basada en la herencia histórica latinoamericana, herencia europea e indígena.  “Tenemos que convivir con todas las tradiciones que han formado nuestra identidad latinoamericana y herencias duales o multiculturales”, dice el artista.
  6. Su trabajo busca que las personas lean o se acerquen a los filósofos y desde ahí se replanteen cambios.
  7. Su muestra además está dedicada a dejar un aporte educativo.
  8. Algunas de las piezas se encuentran inspiradas en los colores y textiles indígenas.
  9. Los lienzos más grande de este recorrido tienen entre 20 y 30 capas de pintura.  Una metáfora de la historia, busca representar qué va a sobrevivir de todo el trabajo que el humano deja y de como algunas cosas desaparecen.
  10. Díaz considera que después de ver este trabajo el diálogo es lo más importante para reflexionar sobre lo bueno que nos ha dejado la historia y las temáticas sociales, de cómo la violencia ha llegado a los niveles actuales o las injusticias.
El artista Fernando M. Díaz nació en México y ha exhibido su obra en más de 20 países a lo largo de Europa y América. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes)

Un apasionado de Guatemala

Esta no es la primera vez que el artista está en el país.  Aquí ha forjado una gran amistad y habla de la admiración que tiene por esta tierra, por el diálogo cultural por ser un país generoso con sus culturas originarias.

“Disfruto de la cultura de Guatemala, no solo de las ruinas sino de la cultura que esta viva”, agrega.  En la literatura guatemalteca menciona que  el último libro que ha leído es el de Oswaldo Salazar, Hombres de papel.

En la plástica admira a Pepo Toledo y el italiano radicado en Guatemala Maurizio Colombo, entre otros.  “Guatemala es un territorio rico en cultura, a donde volteas hay cultura de alto nivel”, concluye.

Suenyo antiguo, de Fernando M. Díaz. En él utiliza parte de los hilos de colores en los tejidos indígenas. (Foto Prensa Libre: cortesía).

 

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