Arquitecto guatemalteco recibe reconocimiento por conservación del patrimonio en Antigua Guatemala

El arquitecto Osmín Isidrio de la Maza, experto en gestión y conservación del patrimonio cultural, recibió el Premio Gubbio 2021. El reconocimiento destaca ciudades que muestren mejores esfuerzos por conservar su patrimonio.

Publicado el
El arquitecto e ingeniero Osmín de la Maza ha dirigido la recuperación de monumentos coloniales de Antigua Guatemala. (Foto Prensa Libre: cortesía).
El arquitecto e ingeniero Osmín de la Maza ha dirigido la recuperación de monumentos coloniales de Antigua Guatemala. (Foto Prensa Libre: cortesía).

Debido a una serie de acciones que se han llevado a cabo en diversos puntos de importancia patrimonial de La Antigua Guatemala, que incluyen intervenciones realizadas en una docena de edificaciones monumentales y en el espacio público antigüeño, el arquitecto e ingeniero Osmín Isidrio de la Maza, experto en gestión y conservación del patrimonio cultural, recibió el Premio Gubbio 2021.

“El espíritu del premio es, primero, destacar y premiar a las ciudades que muestren sus mejores esfuerzos por conservar su patrimonio y segundo, reconocer a sus autores y organizaciones promotoras, por lo que el reconocimiento, en realidad, lo he ganado para entregarlo a la Antigua Guatemala”, explica de la Maza.

Estas acciones consisten en ser preventivas y de mantenimiento, así como acciones estructurales de consolidación, restauración y reestructuración, importantes para la permanencia de monumentos. Además, han hecho intervenciones urbanísticas y paisajistas en la ciudad.

En el Premio Gubbio 2021, para la sección de América Latina y el Caribe, fueron distinguidos seis proyectos, calificados entre una treintena de propuestas de gran importancia y calidad, provenientes de 24 ciudades patrimoniales de Argentina, México, Perú, Brasil, Chile, Venezuela, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Colombia, Cuba y Guatemala. De acuerdo con el arquitecto, por primera vez, en muchas décadas, una ciudad centroamericana es reconocida por el Premio Gubbio.

En este vídeo podrá observar los proyectos presentados en la sección de América Latina y del Caribe, entre ellos la “Acupuntura al patrimonio urbano arquitectónico edificado”, correspondiente a Guatemala.

“En esta ocasión solamente nuestro proyecto fue presentado desde la sociedad civil e iniciativa privada, y el resto de los participantes fueron grandes equipos de los distintos ministerios, alcaldías y otras oficinas estatales con presupuestos millonarios”, dice.

De la Maza ha dirigido la recuperación de monumentos coloniales de Antigua Guatemala con total apego a metodologías que respetan la esencia cultural de los mismos. Posee maestrías en Conservación y Gestión del Patrimonio Cultural y Desarrollo Inmobiliario, así como especializaciones en Diseño Arquitectónico, Interiorismo y Conservación del Patrimonio Arquitectónico del siglo XX. También tiene un doctorado en Historia por la Universidad Francisco Marroquín y otro en Edificación, Urbanística y Paisaje en la Universidad de Valencia.

La convocatoria

El año pasado, el arquitecto recibió el Premio Iberoamericano a la Mejor Intervención en Obras que involucran el Patrimonio Edificado 2020, debido a su labor de documentación, difusión y conservación del patrimonio cultural. Gracias a este reconocimiento recibió la invitación de la Oficina del Historiador de La Habana, Cuba para participar en el Premio Gubbio 2021.

La restauración del Colegio Tridentino de Antigua Guatemala figura entre los proyectos dirigidos por el arquitecto De la Maza. (Foto Prensa Libre: cortesía Osmín de la Maza).

Al cuestionarle qué sigue después de dichos reconocimientos, De la Maza asegura que seguirá trabajando por el invaluable patrimonio del país, que “aunque sabemos es una ardua tarea y con miles de dificultades, trae consigo muchas satisfacciones por haber hecho lo correcto, como este último reconocimiento que hemos logrado para nuestra Antigua Guatemala”.

Su gusto por el patrimonio

De la Maza comenta que desde niño tuvo gran afición por la heráldica, la genealogía, la historia y la arquitectura, por lo que atribuye a sus padres su pasión por la conservación del patrimonio arquitectónico. “Hace mucho tiempo, al ver la desidia en que se encontraba el cuidado de nuestros museos y monumentos decidí que, como primer punto, se debe pasar de ser una sociedad espectadora o criticona a un activismo propositivo y eficaz para mejorar esas condiciones, si todos pensaran igual, todo sería distinto”, enfatiza.

Por ello, su actividad profesional se enfatiza más en la conservación y gestión del patrimonio que en obras de arquitectura y diseño contemporáneas. “En realidad ese activismo es un hobby para mi”, expresa.