Artistas guatemaltecos que han fallecido en el 2020

El mundo artístico se ha vestido de luto en varias ocasiones este año por la partida de personalidades como Rina Montalvo, Rodolfo Abularach y María Teresa Martínez, entre otros.

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La actriz María Teresa Martínez falleció el pasado 16 de octubre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
La actriz María Teresa Martínez falleció el pasado 16 de octubre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El 2020 ha sido un año complicado, pero lo ha hecho más difícil la pérdida de profesionales que han dejado un legado en el área artística de Guatemala. Grandes exponentes de la cultura en el país partieron en los últimos doce meses, pero su trabajo y dedicación siempre estará presente.

Ramas como la música, actuación y escultura sufrieron grandes pérdidas que marcaron un antes y después en la historia del país. Estos son algunos de los artistas que murieron en los últimos meses:

Rolando Cáceres (12 de enero)

El actor, docente y promotor cultural guatemalteco falleció a los 79 años, como consecuencia de una enfermedad cardíaca. Perteneció a la primera promoción de la Academia de Arte Dramático de la UP, fundada en 1964.

(Foto Prensa Libre, cortesía de Heidy Sandoval)

Montó más de 57 obras de teatro y dirigió más de 90. Participó en programas de televisión como “Esmeralda” y “Al filo de la ciudad”. Entre las obras en las que actuó están Ellos y judas (la primera obra montada por Manuel Corleto), El Crucificado, El Forward Centro murió al amanecer, La herencia de Tula, de Hugo Carrillo, Proceso por la sombra de un burro, La mugre, Mi hijo, el bachiller, Luz negra y Ahora vuelven a cantar.

Por su labor docente recibió varios reconocimientos, como la Orden Departamental del Ministerio de Educación en el 2000. También recibió incontables reconocimientos por su trayectoria artística.

Luis Carlos (20 de enero)

El artista y escultor premiado a nivel nacional e internacional nació en 1952 y fue el creador de distintas obras, entre ellas los Monumentos a la Paz, dos manos izquierdas liberan una paloma; una está en el Centro Cívico y se inauguró el 29 de diciembre del 2006. Esta era de fibra de vidrio y en el 2009 se sustituyó por bronce. La obra tiene su original en el Palacio Nacional de la Cultura, en menor escala.

(Foto Prensa Libre: Facebook Luis Carlos).

Estudió en México en la Escuela Nacional de Bellas Artes.  Se graduó con honores en Artes Visuales. En su hoja de vida describe que durante los 13 años que vivió en México, se sumergió en la rica vida cultural de ese país. En 1981 regresó a Guatemala.  Expuso con éxito en España e invirtió sus ganancias en adquirir obra gráfica de Miró, Wilfredo Lam, Roberto Matta, Rufino Tamayo, entre otros, con las que inició la galería Plástica Contemporánea.

Rodolfo Romero “Chendo” (25 de marzo)

El comediante guatemalteco falleció a los 47 años, a causa de un coma diabético y un paro respiratorio. Con una trayectoria de casi 30 años, destacó por sus habilidades humorísticas en el teatro, la radio, el cine, la televisión y en presentaciones de stand-up.

(Foto Prensa Libre: Facebook).

Entre las obras de teatro más destacadas en las que participó se puede mencionar La Epopeya de las Indias Españolas, en la que trabajó por varios años e interpretaba dos papeles: el rey maya y el rey español.

Romero también es recordado por su afamado personaje Chendo Pasabien, con quien brilló en radio y en presentaciones particulares. Destacó en la televisión guatemalteca, ya que formó parte del programa de Guatevisión, De Fiesta con Nelson Leal, donde se desempeñó como humorista y guionista.

Tito Santis (28 de abril)

Conocido en el mundo artístico y por sus amigos como “La guitarra de Guatemala”, Tito Santis Valladares falleció a los 72 años, luego de varias complicaciones en su salud.

(Foto Prensa Libre: Facebook: Tito Valladares).

Fue un guitarrista excepcional que participó con cantantes particularmente de la época y con las nuevas generaciones como Aury Ruiz y Elizabeth, hija de Alicia Azurdia. El gremio artístico lo considera un digno representante del mundo cultural bohemio.

Rina Montalvo (7 de mayo)

Rina Montalvo, autora de la columna Mensajes íntimos que se publicó en Prensa Libre por 60 años, falleció en mayo pasado por quebrantos de salud.

(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

La guatemalteca ingresó a laborar en este matutino en 1954. Cuatro años después inició su carrera periodística con la columna Mensajes íntimos, en la que escribía sobre problemas sentimentales y de comportamiento humano. Se ganó el cariño y respeto de los lectores gracias a los consejos que brindaba en cada columna en la que trataba de convertir lágrimas en sonrisas.

En el 2018 Prensa Libre homenajeó a la escritora por las bodas de oro de su columna. Además, presentó su libro Querida Rina, una antología de las casi 8 mil columnas publicadas durante cinco décadas.

Narciso Cojtí (17 de julio)

El lingüista Narciso Cojtí falleció a los 69 años a causa de la pandemia del covid-19. Su legado es el trabajo que dedicó por cinco décadas al rescate de la cultura maya kaqchikel y de su idioma.

(Foto Prensa Libre: José Yac).

Cojtí fue uno de los primeros lingüistas formados para la actualización de los idiomas mayas.  Trabajó en diversos proyectos como en un equipo técnico que a finales de la década de los 90 y principios del 2000 hicieron una actualización de tres mil 500 palabras de su idioma natal.

Rodolfo Abularach (30 de agosto)

El dibujante, pintor, escultor y grabador, Rodolfo Abularach falleció a los 87 años debido a complicaciones en su salud. Desde temprana edad, su vida estuvo rodeada de arte, ya sea por influencias familiares o por gusto propio. Su pasión por el dibujo y la pintura lo llevaron a transitar por tauromaquias, ojos, tradiciones y temas místicos a través de sus obras.

(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Las obras de Abularach atravesaron una profunda transformación cuando intentó juntar los elementos del arte abstracto y del surrealismo y experimentó con texturas, como por ejemplo en dibujos sombreados hechos en lapicero y tinta, tales como Fugitive from a Maya Lintel.  Sus imágenes aumentadas del ojo humano le dieron fama internacional.

María Teresa Martínez (16 de octubre)

La legendaria actriz María Teresa Martínez falleció a los 84 años. Con 77 años dedicados al teatro participó en más de 300 obras. Su primer papel fue de un niño en la obra El Monje Blanco cuando tenía 7 años. Fue catedrática de voz, dicción y declamación en la Escuela Nacional de Teatro, en la Universidad Popular y el Teatro de Arte Universitario.

(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Además, recuperó la tradición de montar la obra El Burlador de Sevilla de José Zorrilla. Aunque en cada puesta en escena variaron actores, se volvió tradición el montaje de la obra en el escenario de la Universidad Popular y en el teatro del IGA el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre.

Alfonso Alvarado Coronado (21 de octubre)

El maestro Alvarado fue descendiente de una familia de músicos. Su padre fue Jesús María Alvarado, hermano de Manel de Jesús Alvarado y tío de Paulo Alvarado. Fue violonchelista en la Orquesta Sinfónica Nacional, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Filarmónica de Guatemala y miembro honorario del Foro Latinoamericano de Educación Musical (Fladem). El violonchelista dejó un legado en la música y en la docencia.

(Foto Prensa Libre: Ministerio de Cultura y Deportes).

Siang Aguado de Seidner (29 de octubre) 

Una de las más reconocidas educadoras y promotora de la historia y la cultura falleció el 29 de octubre. Fue directora del departamento de Educación de la Universidad Francisco Marroquín, coordinó las carreras de Profesorado de enseñanza media en literatura y ciencias sociales e Historia del arte y Licenciatura en enseñanza de la historia y enseñanza de la lengua y la literatura.

Siang Aguado de Seidner, dejó un legado en la educación guatemalteca. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca).

Publicó el libro “Juegos de Espejos” en 2007, acerca de historia, literatura y ensayos. En 2018 se hizo entrega de las Palmas Académicas, una condecoración que instituyó Napoleón I desde 1808 para honrar a quienes por méritos personales difunden la cultura y la educación francesa en el mundo.

Cruz Enrique España Menchú (13 de noviembre)

El maestro de la cerámica, Cruz Enrique España, falleció a los 70 años. Destacó por trasladar su creatividad a figuras de barro como aves, mamíferos, personajes de leyendas de Guatemala y personajes de la vida cotidiana de Antigua, como obreros, artesanos y profesionales.

Cruz Enrique España Menchú plasmó su creatividad en barro. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Su nombre y obra ocupa páginas de dos publicaciones, Ciudades patrimoniales de América Latina y Grandes maestros del arte popular de Iberoamérica, del Banco Nacional de México.

José Raúl González (24 de noviembre)

El músico y productor, también conocido como “DJ Gonzo”, falleció luego de una lucha contra el cáncer que inició en 2018.

José Raúl fue parte de una generación de DJs que posicionaron la fiesta electrónica en distintos puntos de Guatemala. Asimismo, desarrolló plataformas como el colectivo Danzón Pérez en Guatemala, y co-fundó el sello musical Cacao Records en Alemania.

Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL.

En octubre pasado publicó el libro y diario “La sabrosura de vivir” en el que abordó su proceso de internalización y batalla contra el cáncer. Además de estar dedicado a la música, tenía una gran inclinación por preguntarse acerca del origen del humano, desde disciplina artísticas y filosóficas. En mayo de este año se publicó el documental “Yo Soy”, en el que Gonzo planteaba la búsqueda personal.

Carlos Ciudad-Real Ramos (4 de diciembre)

El músico Carlos Ciudad-Real fue violinista de la Orquesta Sinfónica Nacional, director y docente del Conservatorio Nacional y miembro de la Asociación Filarmónica de Guatemala. Recibió un homenaje especial en los premios Artista del Año del 2018, por sus décadas de carrera artística.

Carlos Ciudad-Real Ramos durante la entrega del Premio al Artista del Año 2018. Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL.

Pelayo Llarena Murúa (10 de diciembre)

El profesional Llarena fue uno de los fundadores de la facultad de Arquitectura de la Universidad de San Carlos, en 1958. También es considerado uno de los artífices del Centro Cívico de la capital guatemalteca.

(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Entre sus obras se destacan el Aula Magna Iglú, de la Usac, así como una serie de edificios de varias facultades de esa casa de estudios, de la Universidad Rafael Landívar y del Centro Cívico de la ciudad capital, así como la edificación de la municipalidad capitalina.

El 14 de junio del 2019 recibió el Doctorado Honoris Causa por la Usac por “el importante legado arquitectónico y cultural que ha dejado para nuestro país”.