Cortometraje guatemalteco gana primer lugar en el Norwegian Short Film Festival

El director guatemalteco Elvis Caj se hizo acreedor del primer lugar en el Norwegian Short Film Festival con un cortometraje sobre la identidad del pueblo garífuna.

El cortometraje guatemalteco Liremu Barana (Melodía del mar), del director Elvis Caj, ganó el primer lugar del Norwegian Short Film Festival, en Noruega, uno de los más importantes en Europa.

El corto, de 9 minutos de duración, y que se grabó durante tres días en Lívingston, Izabal, cuenta la historia de una joven que quiere cantar y contar las historias de su pueblo en su idioma natal. “Una historia de identidad”, dice Caj, quien actualmente está en México, donde fue a estudiar algunos cursos y se quedó debido a la pandemia del coronavirus.

Ninguno de los participantes del cortometraje es actor profesional, todos son parte de la comunidad. La protagonista es Patricia Martínez Leiva, quien personifica a Arisa. Julia Rufino es la madre, quien lamentablemente murió sin enterarse de este reconocimiento.

Caj, de 29 años, es originario de San Cristóbal, Alta Verapaz, estudió cine en Casa Comal, donde con poco presupuesto trabajó  un corto que participó en el Festival Ícaro. Para el proyecto Liremu Barana recibió el apoyo en la posproducción, de la también guatemalteca Elisa Pirir, quien reside en Noruega desde hace 14 años y trabaja en una productora.

Patricia Martínez Leiva personifica a Arisa, en una historia de 9 minutos sobre la identidad del pueblo garífuna. (Foto Prensa Libre: cortesía)

 

“Realmente es un corto pequeño, bastante artesanal; sin embargo, es un trabajo bastante poético y único. Elvis mira el mundo de forma única y lo demuestra con su trabajo”, dice Pirir y agrega que está “en shock”, porque el cortometraje guatemalteco, que ganó el primer lugar, venció a los escandinavos que se presentaron con grandes presupuestos.

El Norwegian Short Film Festival es la oportunidad para que el corto Liremu Barana sea visto por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para ser tomado en cuenta para los Óscar.

“Pienso en todos los que hacemos cine y somos del interior del país, a veces no tenemos la confianza porque todo se centraliza, pero si tienes talento se puede llegar a donde uno quiere. Con esfuerzo y perseverancia se logran buenos resultados”, comenta Caj.

 

Hasta ahora el cortometraje ha sido seleccionado en más de 10 festivales de cine internacionales. El primero fue en Imagine Native, en Canadá; en el Viena Short Films, en Austria; en Nueva Zelanda y EE. UU.

El siguiente paso de Elvis y Elisa es lo que sería la ópera prima del director, un largometraje en el cual trabajan y ya fue seleccionado por Eave Puentes, un encuentro de productores de cine de América Latina y Europa.