Lenguaje del color y la materia de Diana Solares

En esta entrevista la artista Diana Solares ofrece claves importantes para acercarnos a su propuesta.

Publicado el
El lenguaje del color y la materia de Diana Solares
La exposición de Diana Solares "Todas las cosas que crecen flotarán como partículas de polvo en el aire" se espone en la Galería Sol del Río. Foto: Cortesía Galería Sol del Río

Con el sugestivo título de Todas las cosas que crecen flotarán como partículas de  polvo en el aire, la próxima exhibición de Diana de Solares nos acerca a la desnudez  de la percepción sensorial, a un modo de entender la abstracción afincado en la materia.

En este espacio comparto lo que conversé en fechas recientes con Diana. Pocas veces tenemos el privilegio de intercambiar ideas con un/una artista acerca de su obra, puente imprescindible para comprender y valorar.

La abstracción es uno de lo rasgos fundamentales de tu obra. ¿Qué te mueve a utilizar este lenguaje?

Uso el lenguaje abstracto por cuestión de temperamento. Porque si quisiera narrar o  representar un evento ocurrido o por ocurrir, es probable que elegiría escribir. Aunque parezca paradójico, la ausencia de objetos identificables da acceso a una experiencia inmediata en el presente. No me interesa que la obra en cuestión se refiera a una experiencia previa. Cuando reflexiono sobre el carácter abstracto de mi trabajo, se me ocurre la frase “contaminación de la abstracción”, quizás por el predominio de “color impuro” ya que no uso colores primarios. En todo caso, la obra en cuestión surge de un claro momento de asombro. Éste, a su vez, anida en una emoción, sentimiento o reflexión que me empuja a canalizarlo en un material.

El lenguaje del color y la materia de Diana Solares
La búsqueda de la armonía geométrica y la intención de ocupar el espacio con un sentido muy arquitectónico siguen siendo rasgos fundamentales de la obra de Solares. Foto: Cortesía Galería Sol del Río

La materia como dato existencial pareciera conmoverte. ¿Nos podrías contar algo de esta experiencia tuya del mundo que te rodea?

Suelo comentar que mi trabajo es esencialmente material, porque la idea o la emoción que dan lugar a la obra surgen de la materia. Es decir, de mi encuentro con los objetos, trozos y desechos de diversos materiales sencillos y corrientes que he ido recolectando durante mucho tiempo. Característica común a ellos es el envejecimiento a través del uso y el abandono. Muchas veces los utilizo en combinación con mdf y pintura. A raíz del largo confinamiento por la pandemia, mi atención se volcó con agudeza en la naturaleza alrededor de mi estudio en Antigua. De ahí que elementos del mundo natural se sumaron a las fuentes de mi asombro: el cactus y el sol, el viento y la nube, el volcán y la piedra, el insecto y el pájaro, etc. Es así que el nombre de esta muestra tiene que ver con “las cosas que crecen”. El estado de cosas que el confinamiento y los cambios en la vida en comunidad ha provocado, también ha hecho mella en nuestra percepción del mundo y de nuestra relación con él. Por mi parte, la reducción de actividades, el aislamiento y el silencio consecuentes han sido fuente de una ralentización de la acción y, por ende, del tiempo. La consciencia de cada instante que transcurre se agudiza. Así mismo, se intensifica la experiencia de cada pequeño paso en el proceso de creación de la obra, de modo que deja de ser el objetivo en sí misma y se vuelve fundamental el proceso.

Varias de las obras que presentarás en esta ocasión son pinturas. ¿Qué te mueve a pintar en una época donde el arte conceptual parece haber desplazado a  la pintura de sus propuestas?

En el siglo en que vivimos coexisten múltiples medios para crear imágenes. Cada  nueva técnica que surge solamente se suma a las anteriores mas no las reemplaza. Un artista realiza una elección seria y libre al inclinarse por uno u otro medio. Y si bien la pintura perdió la hegemonía de la que gozó en un pasado lejano, sigue viva y sigue aportando. Porque como apunta Michael Craig Martin, la división tradicional del arte según la técnica ya no es útil, ni relevante. En particular, aquella entre pintura y arte conceptual porque las grandes tradiciones de la historia del arte muestran que lo visual y lo intelectual siempre han sido inseparables. Por mi parte, trabajo con pintura principalmente porque me interesa el color. Y, como lo apuntara Josef Albers, el color es elemento esencial e irreducible de la pintura.

El lenguaje del color y la materia de Diana Solares
La artista invita a una liberación sensorial. Foto: Cortesía Galería Sol del Río

Entonces, explícanos ¿qué significa esta primacía del color que resulta tan impactante en tu expresión artística?

Sabemos que el impacto o significado de los colores es un hecho cultural y, por tanto, varía de un sistema social a otro, pero el impacto emocional del color es un hecho general. El color ocurre por la luz, proviene del mundo, de la vida, y hacia allí nos conduce. Mi utilización del color no es arbitraria, ni obedece a una intención decorativa. Mi propósito es acercarme a la región del mito, del eros, del cuerpo, así como de la atmósfera. Conferir a la obra una nota más cercana a la vida tal cual. Es precisamente la vulgaridad, la crudeza, el alarido del color y su ubicuidad lo que me mueve a seguir utilizándolo y, en algunos casos, a reducirlo hasta dejar el material crudo, ¡lo cual sigue siendo utilizar el color!