Escenario

Magia para muggels: el universo de Harry Potter cumple 20 años

"El señor y la señora Dursley, que vivían en el número 4 de Privet Drive, estaban orgullosos de decir que eran muy normales, afortunadamente". Así comienza "Harry Potter y la piedra filosofal", el primer libro con el que la autora británica Joanne K. Rowling abrió una ventana a todo un universo de fantasía.

Lo publicó el sello Bloomsbury el 26 de junio de 1997 y, desde entonces, el intrépido aprendiz de mago lleva 20 años entusiasmando a millones de muggels, que en la jerga harrypotteriana equivale a los mortales sin capacidad para la magia.

Cada nueva entrega de la saga iba precedida de largas colas ante las librerías, que excepcionalmente abrían a media noche.

Al principio, para evitar miradas censuradoras, había ediciones con cubiertas más serias pensadas para los adultos que leían en el metro. Pero hace tiempo que eso dejó de importar. En la estación londinense de Kings Cross, los alumnos posan por clases junto a sus profesores en el andén 9¾ ante el vagón que desaparece en medio de la pared. Justo al lado hay una tienda donde adquirir desde camisetas a corbatas de las casas Gryffindor o Slytherin.

Desde aquel junio de 1997 se han vendido 450 millones de ejemplares enmarcados en la escuela de magia Hogwarts, traducidos a 77 idiomas. A ello se suman ocho exitosas adaptaciones a la gran pantalla que catapultaron a la fama a actores como Daniel Radcliffe (Harry) y Emma Watson (Hermione), además del spin-off “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, protagonizada por el magizoólogo Newt Scamanderen (Eddie Redmayne).

Pero el universo Harry Potter no acaba ahí: están previstas cuatro entregas más de la saga protagonizada por Redmayne, en la que también participa Johnny Depp. Además, el año pasado la octava entrega de la saga literaria, la obra teatral “Harry Potter y el legado maldito”, tuvo su estreno en el West End de Londres. Por supuesto, el libreto se colocó rápidamente en las listas de los libros más vendidos y en 2018 dará el salto a Broadway.

Lo que comenzó como una historia de fantasía para niños de ocho años acabó convirtiéndose con el tiempo en un mundo mucho más oscuro en el que tenían cabida desde sentimientos complejos a la violencia y la política. “Harry Potter bebe de leyendas, a las que da un nuevo envoltorio. Como la mandrágora que grita cuando tiran de ella en la clase de herbología, que en realidad alude a una vieja superstición”, señalaba al diario “The Mirror” Julian Harrison, comisario de la futura exposición “Harry Potter: Una historia de magia”. “Aunque se lean como historias frescas, podría decirse que está en nuestro ADN que nos gusten. Esa es su genialidad”.

Se calcula que la saga hizo ganar a su autora, Joanne Kathleen Rowling, más de 1 mil millones de dólares. Y eso que los comienzos no fueron fáciles para esta madre soltera que dejaba atrás una fallida relación para comenzar de nuevo como profesora en Edimburgo. Cada minuto libre que tenía lo dedicaba a escribir. Según contó en una entrevista a “The Times”, que en aquel entonces se imaginaba su depresión como un monstruo con capucha negra que se alimentaba de los recuerdos felices dejando sólo espacio para la tristeza: habían nacido los Dementores.

 

“Hacen referencia totalmente a mi propia experiencia. La depresión es lo peor que he vivido jamás”, declaró la escritora. Rowling envió el manuscrito de “Harry Potter y la piedra filosofal” a decenas de editoriales, hasta que uno de los jefes de Bloomsbury se lo dio a su hija de ocho años para que lo leyera. “Una hora después, vino entusiasmada desde su habitación”, recordaba Nigel Newton en una entrevista con “The Independent”. “Dijo: ‘Papá, esto es mucho mejor que todo lo demás'”.

Con todo, la editorial no quería correr riesgos y la primera edición salió con sólo 500 ejemplares. Actualmente, éstos tienen un valor de hasta 50 mil dólares. El boca a boca en los patios de los colegios ayudó a que la saga ascendiera a las listas de más vendidos en todo el mundo. Desde entonces, hay fans que se tatúan el símbolo de las Reliquias de la Muerte, mantienen vivos a los personajes escribiendo “fanfiction” e hicieron de Emma Watson un icono feminista en las marchas de protesta contra Donald Trump.

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