Migdalia Azucena, una melodía inspirada en el amor singular

El músico y compositor huehueteco Virgilio Gumercindo Palacios Flores, dedicó la pieza Migdalia Azucena a su primera nieta, quien despertó en él un amor singular.

La fecunda inspiración, sensibilidad y oído nato musical, llevó a Virgilio Gumercindo Palacios Flores, a componer melodías que ganaron importantes premios. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La fecunda inspiración, sensibilidad y oído nato musical, llevó a Virgilio Gumercindo Palacios Flores, a componer melodías que ganaron importantes premios. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Migdalia Azucena, es una composición consentida de los guatemaltecos y con  esta melodía, don Gumercindo ganó el primer lugar en el Festival de la Canción sur occidental de San Marcos, en julio de 1981, y tercer lugar en la capital en el III Festival de la canción nacional.

Esta pieza ha sido grabada por la mayoría de conjuntos marimbísticos del país.

La fecunda inspiración, su sensiblidad y oído nato musical, llevó a Palacios a componer numerosas melodías y ganar premios. En 1935 participó en un concurso de la canción en competencia con otros destacados compositores de la época, sus composiciones Lágrimas de Telma y el vals Soledad, dedicado a su esposa del mismo nombre, ganó el primero y segundo lugar de ese concurso.

A su hija primogénita dedicó el blues Aura Marina. Con la melodía Flor de Luz, ganó medalla de plata en el más importante certamen musical de la ciudad de San Marcos, Guatemala.

En 1950 compuso la melodía Olímpico dedicada al equipo femenino de basketbol que integraba su hija Nora Zilda, melodía considerada el himno de los juegos centroamericanos celebrados ese año en la capital guatemalteca.

Su repertorio reúne otras obras como: Norita Twist, El Trompudo, Miriam Sonia, Negma Vitalia, Rosita, Mayra Luz, Florecita, Nora Zilda, Andy, Bodas de Oro, Inguat, Mi Amiga la llorona, Paty, Jenny, Huehuetecos, Elsy, Los Jorges, dedicado a los médicos que rescataron su salud en un estado de suma gravedad, en 1983; Bety y Muchachas pelirrojas.

El autor

Virgilio Gumercindo Palacios Flores, nació en Huehuetenango el 9 de julio de 1904, principio a ejecutar marimba en el conjunto Las Chorchas, de donde pasó a la marimba Andina, que dirigió Eliseo Castillo.  Más tarde formó el conjunto Rio Blanco de los hermanos Palacios, cuyo instrumento fue fabricado por su hermano Leando, en el estado de Chiapas, México, cuando se encontraban en el exilio a raiz de la caída del Unionismo.

Músico y compositor huehueteco, Virgilio Gumercindo Palacios Flores. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Palacios recibió clases de solféo con el maestro Jesús Tánchez, y cuando comenzaron a introducir el saxofón como acompañamiento de la marimba, tanto Gumercindo Palacios como su cuñado Emilio García, otro ilustre marimbista y compositor, aprendieron a ejecutarlo por su propio esfuerzo, sin maestro.

Al retornar de aquel exilio y actuando en el conjunto Río Blanco, se enamoró de María Soledad Chávez, con quien contrajo matrimonio y formó una familia de nueve hijos: procreando numerosa familia, a saber: Aura Marina, Rocael Anibal, Leonel Armando, Gumercindo, Nora Zilda, Miriam Sonia, Negma Vitalia, Rosa María y Juan Francisco.

Reconocimientos

Palacios recibió numerosos homenajes, entre los que sobresalen la Orden de los Cuchumatanes, del magisterio huehueteco; medalla de Agayc, (Asociacion Guatemalteca de Autores y Compositores), y un reconocimiento del Gobierno de la República, en el Teatro Nacional, en el cual también se le otorgó una pensión vitalicia.

Don Gumercindo falleció el 21 de diciembre de 1986, a los 82 años de edad, y el Congreso de la República decretó tres días de duelo nacional. Fuente: libro La música de Guatemala. Algunos músicos y compositores. J Eduardo Tánchez. Agayc, (Asociacion Guatemalteca de Autores y Compositores.

Escuche la pieza Migdalia Azucena con la Marimba Chapinlandia.