Nueva obra de Rina Lazo llega al Museo Nacional de Arte Moderno

Se trata de una pintura de 1963 que Lazo había querido donar desde hace cuatro años al museo “Carlos Mérida”.

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Nueva obra de Rina Lazo llega al Museo Nacional de Arte Moderno
El cuadro Bodegón tiene una dimensión de 50 x 60 centímetros. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

Rina Lazo vio a su país natal, Guatemala, por última vez en octubre de 2017. En ese entonces, la muralista llegó desde México con motivo del homenaje que la Universidad de San Carlos rindió a su esposo -quien habría fallecido en abril de ese año-, el pintor y grabador mexicano Arturo García Bustos.

Durante la estancia, Rina aprovechó a ubicar un cuadro que había pintado en 1963. Su plan era donarlo al Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida”.

No obstante, los días pasaron y sin concretar el anhelo, la pintora regresó a México junto con su hija, la arquitecta Rina García Lazo. Insospechadamente, aquel sería el último viaje que la reconocida muralista haría a Guatemala, previo a su fallecimiento el 1 de noviembre de 2019.

Dos años después del deceso, Rina García Lazo volvió a Guatemala, motivada por el cuadro del que había hablado su mamá durante la última visita al país. “Vengo a cumplir su deseo de formalizar la donación”, explicó la arquitecta y también presidenta de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México.

Desde esta semana, en el museo “Carlos Mérida”, puede apreciarse la pintura titulada Bodegón de Lina Razo que, dentro de sus 50 x 60 centímetros, muestra una enternecedora escena al óleo donde se aprecian cinco güicoyes sobre una caja postrada en un piso de mosaico.

Más allá de tratarse de un gesto en cumplimiento al deseo de Rina Lazo, la llegada de esta obra reafirma el gran significado de la artista tanto para el país, como para la región mesoamericana.

Rina en la Historia

Lazo nació el 30 de octubre de 1923 en ciudad de Guatemala. Llegada su adolescencia estudió en la Academia de Bellas Artes. Posteriormente ganó un concurso de pintura que le posibilitó una beca para continuar sus estudios artísticos en México.

Ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado del país vecino donde cosechó reconocimientos aún siendo estudiante. De esa cuenta fue invitada para trabajar con el artista Diego Rivera, con quien aprendió de la grandeza del muralismo.

“El pueblo en demanda de salud” (1954), en el Hospital La Raza, pieza de Diego Rivera en la que colaboró Rina Lazo. (Foto Prensa Libre, IMSS.gob.mx)

Luego de convertirse en una asistente fundamental para Rivera, la guatemalteca conoció al también artista Arturo García Bustos con quien se casó.

Rina se convirtió en muralista independiente y realizó obras tanto en México como en Guatemala donde abordó el imaginario maya y temáticas de justicia social. Entre sus obras más importantes destacan Los cuatro elementos, Tierra fértil, Venerable abuelo maíz o El inframundo de los mayas.

Los trazos de Rina llegaron a verse en espacios como el Museo de la Universidad de San Carlos, el Mexic-Arte (Texas) y el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México.

Su reminiscencia

Rudy Cotton, director del Museo Nacional de Arte Moderno, comenta que la llegada del nuevo cuadro de Lazo a la institución recuerda la importancia del periodo de muralismo durante el cual la pintora se desempeñó.

Cotton mencionó que la figura de Rina también destaca en el imaginario por su vínculo tanto con Diego Rivera como con su esposo en vida, el maestro grabador Arturo García Bustos. No obstante, la figura de Lazo va más allá de los hombres con quienes coexistió artísticamente, señala la única hija de la muralista.

Rina Lazo vivió en México por más de 60 años pero siempre se sintió “centroamericana”, según apunta su hija. (Foto Prensa Libre: Cortesía familia García Lazo)

“Creo que es momento de ver a Rina como ella misma; su obra refleja un estilo propio que no necesariamente es una copia de Rivera. Es tan valiosa como muchos otros artistas y creo que debe reconocérsele a nivel mundial”, expresó García Lazo, quien desde la partida de su madre y su padre se encarga de proteger y conservar la obra de ambos.

La hija de los artistas coordina desde hace algunos años el mejoramiento de lo que fue el hogar y taller artístico de sus progenitores: la emblemática Casa de la Malinche (una edificación del siglo XVI) que Rina y Augusto compraron luego de la década de 1960.

Un hogar en el museo

De acuerdo con el director del Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida”, las piezas de la colección permanente en el lugar son donadas, ya que la institución no cuenta con presupuesto para comprar obras. En su lugar, han recibido las donaciones por parte de artistas y/o familiares de estos.

Cabe resaltar que, de las 500 obras resguardadas en el museo, 300 son de la autoría de Carlos Mérida y tan solo 15, de mujeres; entre las artistas del catálogo figuran Margarita Azurdia, María Dolores Castellanos, Isabel Ruiz, Carmen Lind Pettersen, Wilfreda López y Rina Lazo, que además ya contaba con otra pieza en el museo: Ventana con Luna.

La pintura ‘Ventana con Luna’ también está elaborada en óleo. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

Rudy Cotton apunta que la donación de obras es la única forma de revitalizar el catálogo del museo dirigido. Aportes como el de la familia García Lazo son una “ventana para que más coleccionistas se sumen a actitudes como esa”, comentó el también artista.

Aunque sigue siendo un reto, el director comenta que las piezas donadas al museo tienen una gran repercusión ya que se vuelven “colección patrimonial de Guatemala y de los millones de habitantes del país”. La nueva obra de Rina Lazo ayuda a cumplir ese cometido también.