¿Qué retos le esperan al Ministerio de Cultura?

El próximo 14 de enero asume la gubernatura de Guatemala el presidente electo Jimmy Morales, quien durante los próximos cuatro años tendrá junto a su equipo las riendas del país. El Ministerio de Cultura tendrá retos particulares, especialmente porque el año pasado pasó por problemas por falta de presupuesto y pago a sus trabajadores, que lo llevó hasta un litigio en la Corte de Constitucionalidad con el sindicato de trabajadores y artistas de ese ministerio.

La nueva administración pública tiene que enfrentar diversos problemas en el Ministerio de Cultura. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La nueva administración pública tiene que enfrentar diversos problemas en el Ministerio de Cultura. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El presupuesto para el Ministerio de Cultura y Deportes este año será de Q348 millones 269 mil, que deberá ser repartido entre Deportes y Recreación y gastos de funcionamiento.

Solo en la dirección de restauración, preservación y protección al patrimonio cultural y natural se redujeron a Q90 millones 600 mil, Q21 millones menos que el año pasado.

“Cuando en 1985 se creó el Ministerio de Cultura creímos necesario que este fuera una catapulta para la cultura, para valorar los pueblos y sus tradiciones, además de la bellas artes, pero en algún momento decidieron incluir el área de deportes, y desde entonces todo se complicó”, indica el artista visual Élmar Rojas, quien durante 1985 y 1986 fungió como el primer ministro de Cultura en el gobierno de Vinicio Cerezo.

A criterio de Rojas, el hecho de compartir el ámbito deportivo en el ministerio es con fines de entretenimiento y convivencia, pero, ahora “la mayoría del presupuesto se dirige al deporte y se descuida el fomento a la cultura”, señala.

Las diversas manifestaciones musicales buscan el apoyo gubernamental. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Tareas pendientes

Un ministerio vulnerable desde el punto de vista de financiamiento como de personal operativo lo vuelve presa del desinterés gubernamental, principalmente cuando las prioridades son otras.

“Los sitios arqueológicos que representan una de las fuentes culturales más grandes que tiene el país están sumamente descuidados. No existe personal para cuidar y evitar el saqueo que es permanente debido a que coleccionistas inescrupulosos compran piezas de manera ilegal. Esto será difícil evitarlo si el país no cuenta o contará con un Ministerio de Cultura fuerte que proteja el patrimonio en alianza con las autoridades”, opina la arqueóloga Bárbara Arroyo, quien añade que este es un aspecto que ha sido olvidado durante años.

La falta de presupuesto para salarios de los artistas y trabajadores fue un problema recurrente en el 2015, por lo que para este nuevo gobierno, este tema también se convertirá en un desafío.

En agosto pasado, trabajadores del ministerio hicieron una protesta artística para solucionar ese problema. “No reconocer el valor que tenemos como profesionales y los bajos salarios afecta enormemente. Los títulos que extiende el Conservatorio Nacional de Música muchas veces no son válidos para continuar con una formación profesional, hay que poner ojo a la capacitación del gremio artístico”, dice la violinista de la Orquesta Sinfónica Nacional y actriz Mónica Sarmientos.

Para Raúl Figueroa Sarti, —presidente de la gremial de editores—, el fomento de la lectura y la cultura que recae sobre el ministerio es uno de los primeros aspectos que se debe fortalecer y promover.

“La cultura se forma en las comunidades. El apoyo, por ejemplo, a las bibliotecas municipales o la formación de ellas es importante para la identidad de la nación. Promover la lectura no se debe pasar por alto”, agrega Figueroa.

Los retos para el Ministerio de Cultura y Deportes son fuertes. “Es una misión compleja, pero no imposible, por lo menos eso confiamos muchos artistas”, puntualiza Sarmientos.

Perfil para ministro

Para los profesionales entrevistados, el nuevo ministro debe tener habilidades para la administración. No se trata de que tenga sensibilidad por el arte, lo cual es importante, sino que también sepa acerca del quehacer político y de la administración pública. Esto sería lo ideal  para evitar problemas de desconocimiento en el manejo de cartera. La asignación de la responsabilidad de tener al frente el Ministerio de Cultura y Deportes debe ser bien analizada. No se debe nombrar a alguien solo por compadrazgo o por pagarle deudas políticas. Este es un ministerio  que no debe dejarse en manos de cualquiera, ni volverse una caja chica del gobierno, opinaron los entrevistados.