Aprenda a cómo sobrellevar un desvelo

Quienes no están acostumbrados a desvelarse sufren de efectos secundarios como dolor de cabeza y mal humor. Evite ese malestar con estos consejos.

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Si se sufre de insomnio más de tres veces a la semana, lo ideal es consultar un especialista para determinar las causas. (Foto Prensa Libre: Andrea Piacquadio en Pexels)
Si se sufre de insomnio más de tres veces a la semana, lo ideal es consultar un especialista para determinar las causas. (Foto Prensa Libre: Andrea Piacquadio en Pexels)

Todos en algún momento hemos sufrido de largos desvelos, ya sea por trabajo, estudio o fiestas. Incluso, despertar a mitad de la noche y ya no poder dormir puede ser común en varias personas. Para evitar las consecuencias al día siguiente es importante llevar una alimentación rica en proteínas, fibra y vitamina B, así como bañarse con agua tibia y considerar tomar una siesta.

“Lo ideal es dormir entre siete y ocho horas al día, pero hay quienes con cinco o seis se sienten bien. Lo importante es tener un sueño reparador, que nos permita descansar y retomar energías. Esto es vital para la salud física y mental”, comenta Santiago Ortiz, médico internista.

Cuando se sufre un desvelo se ven afectadas las relaciones laborales y sociales, porque se genera estrés, ansiedad y mal humor debido al exceso de cansancio. Su padece de insomnio o dificultades para dormir más tres veces a la semana, lo ideal es consultar a un médico para determinar la razón y tratarla lo más rápido posible.

El desvelo causa diferentes malestares al día siguiente, como mal humor y dolor de cabeza, debido al exceso de cansancio. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

Si el desvelo es ocasional, estas son algunas recomendaciones para evitar sufrir los efectos secundarios:

Aumentar la vitamina B12

Cuando no se descansa lo suficiente el cuerpo consume más vitaminas del grupo B, que son fuente de energía. Cuando se tiene falta de este nutriente es común sentirse desganado, con dificultad para concentrarse y con mal humor.

Según Ingrid Romero, nutricionista, es recomendable consumir alimentos como: almenas, mejillones, pescado, pulpo, calamar, hígado, quesos o huevos, ya que proveerán al organismo las vitaminas que se necesitan para recargar energía.

Tomar té de jengibre

La hormona cortisol, producida por las glándulas suprarrenales del cuerpo, se libera como respuesta a las actividades diarias del organismo, como despertarse. Mientras se está dormido, los niveles de esta hormona disminuyen. Sin embargo, al estar mucho tiempo despierto la cantidad de cortisol aumenta más de lo acostumbrado y puede generar estrés, elevar la presión arterial, provocar ansiedad y cambios de humor.

El jengibre ayuda a nivelar la hormona cortisol, por lo que se puede tomar un té a media mañana. Para la preparación se recomienda, en una taza de agua, agregue ¼ de una cucharadita de jengibre rallado y déjelo hervir por 5 minutos. Luego, sírvalo en una taza y agregue 1 cucharadita de miel si desea.

Evite los azúcares y grasas

Las comidas con mucha azúcar o grasa no son buenos aliados después de una larga noche. Aunque son los alimentos que se antojan, estos dan energía de manera inmediata y pasajera, por lo que después de un corto tiempo se sentirá más cansado y agobiado.

Mejor opte por alimentos ricos en proteínas, fibra y grasas naturales, porque la energía será más duradera y saludable.

Cuidado con el café

El café puede ayudar a recargar energías durante las primeras horas del día, pero no lo consuma después de las 12 horas para evitar que no lo deje descansar por la noche.

Además, procure medir la cantidad de cafeína que consume durante el día. Lo ideal es tomar máximo dos tazas de café o té con cafeína, ingerir más oxida el cuerpo y afecta el sistema nervioso a largo plazo.

“No es recomendable consumir bebidas energéticas debido a la cantidad exagerada de azúcar que contienen. Además, son solo un repunte de energía durante un corto tiempo, lo que lo hará sentir más cansado después”, comenta Irene de León, nutricionista.

Manténgase hidratado

La fatiga y cansancio de la mañana puede ser también por deshidratación. Por ello, consuma mínimo los 8 vasos de agua que necesita el organismo. Si desea tomar más, no hay problema. Los expertos recomiendan más consumir agua que café cuando se está desvelado.

Haga ejercicio

Aunque es lo menos que llama la atención por el cansancio acumulado, hacer ejercicio genera serotonina, la hormona de la felicidad. También le hará recuperar fuerzas para pasar el día con energía.

Además, el ejercicio ayuda a eliminar toxinas. En este caso, las que no se pudieron eliminar durante la noche. También el movimiento le da la señal al cuerpo de que es de día y es momento de moverse.

No es necesario hacer su rutina de ejercicios a la que está acostumbrado. Una breve caminata le ayudará a despejarse e, incluso, a ser más creativo y concentrarse en el trabajo.

Un baño con agua tibia

Lavarse la cara con agua fría ayudará a disminuir la hinchazón de los ojos, mientras que un baño con agua tibia lo relajará y eliminará algunas toxinas del cuerpo, lo cual dará energías para continuar con sus actividades.

El secreto del pepino

Si desea evitar que más personas se den cuenta de su desvelo, colóquese rodajas de pepino o de papa en los ojos. De esta forma disminuirá la apariencia de cansancio porque ayuda a disminuir la hinchazón de los ojos. También puede optar por bolsas de té, de preferencia frías.

Considere tomar una siesta

Si considera que las recomendaciones anteriores no harán efecto, lo ideal es tomar una siesta para reponer energías. Las siestas cortas son efectivas para estar más concentrado durante el día, pero si se ha desvelado, lo recomendable es tomar una más larga, de 1.5 a 2 horas. Este tiempo es suficiente para completar un ciclo de sueño y disminuir la sensación de cansancio.

Lo ideal es tomar la sienta antes de las 15 horas para evitar dificultades para conciliar el sueño en la noche.

Mascarillas para la piel

Una noche de desvelo también afecta a la piel, ya que la hace verse reseca y demacrada. Por ello, opte por mascarillas hidratantes, como una casera hecha con manzana verde y miel; una de papa triturada o una de aguacate con huevo y miel.