Cómo disfrutar en familia las fiestas cuando hay un hijo con discapacidad

¡Todos podemos disfrutar de las fiestas de fin de año! En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebra cada 3 de diciembre, conozca qué medidas tomar para que todos la pasemos bien cuando hay un niño con discapacidad en casa.

¡Regálele una feliz Navidad a sus hijos! Todos deberíamos poder disfrutar las fiestas de fin de año. (Foto Prensa Libre: Servicios).
¡Regálele una feliz Navidad a sus hijos! Todos deberíamos poder disfrutar las fiestas de fin de año. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Empezaron las fiestas de fin de año, las reuniones sociales en las que buscamos compartir con los seres queridos y, sobre todo, pasarla bien. Para ello, debemos crear los ambientes adecuados tomando en cuenta las necesidades de cada persona y las circunstancias que nos rodean, especialmente para el bienestar de los más pequeños.

“Regularmente, nuestros hijos viven en un lugar seguro para ellos, que es su hogar. Compartir con su familia más cercana también les brinda seguridad”, dice Aura Guitrón de Estrada, psicóloga y coordinadora de Orientación Familiar del Instituto Neurológico de Guatemala. “El problema se observa cuando varias personas visitan la familia y los hijos con discapacidad no han se han relacionado con ellos con frecuencia, lo cual puede descompensarlos y que entren en crisis por la poca o nula costumbre”, explica la experta.

Para Kareen Gudiel, directora de la Asociación Guatemalteca por el Autismo, es importante que los niños con discapacidad disfruten tanto como el resto de la familia. “Si no lo hacen, es difícil que los demás la pasen bien. Así que hay que tomar en cuenta que, al no tener cuidado, un motivo de alegría podría tornarse en una incomodidad y no se disfrutará como quisiéramos”, agrega.

Entonces, ¿qué hacer en estos casos? Preste atención a las recomendaciones de las expertas:

La comunicación

Entre familia y con los amigos, es importante comunicar, dar a conocer sobre la condición de su hijo para prevenir cualquier situación de incomodidad y facilitar que el ambiente sea agradable para todos. De esta manera, también evitará malentendidos: “vivimos en un mundo diverso y, para que todos podamos participar, necesitamos hacer acomodaciones”, expresa Gudiel, y añade que, al informar a las personas, permitimos que se enriquezcan de esta diversidad.

Si tenemos un hijo con autismo

Cuando decoramos la casa en temporada navideña, suele haber algunos cambios en las estructuras, en las posiciones de los muebles, colocamos adornos en los diferentes ambientes y, para un niño con autismo, esto podría resultar complejo e invasivo a su mundo, dice Gudiel, por lo que deberá anticiparle sobre los cambios.

Asimismo, en esta época percibimos olores como el tamal, la manzanilla y el pino, que son característicos de la Navidad, por lo que habrá estimulaciones sensoriales visuales, auditivos y olfativos. La experta recomienda preparar al niño de forma gradual. “Esto no quiere decir que asimilará los cambios de forma agradable”, añade.

En caso de visitar a otras familias, Guitrón de Estrada sugiere que le explique con paciencia a su hijo sobre con quiénes compartirán, cuánto tiempo planean estar y qué tienen programado hacer. “No es para que lo apruebe, sino para que se adapte mejor a los cambios”, explica.

Si invitamos a una familia con un hijo con autismo

Hay algunas consideraciones que debemos tomar en cuenta al invitar a una familia con un hijo con autismo, así que lo principal será informarse acerca de esta condición para crear un ambiente agradable para todos y así favorecer una sana convivencia.

En estas fechas, además de los adornos, olores, luces y colores, los sonidos también abundan a través de la música, las risas y los juegos pirotécnicos, lo cual podría dar lugar a una sobreestimulación en el niño y que, en consecuencia, tenga una crisis. Así que será necesario contar con una habitación en donde pueda estar en calma cuando necesite estar a solas. “Recuerde que no es cuestión de lástima, sino de adaptarnos al niño”, añade Gudiel.

Un cuarto aislado podría ser de ayuda para un niño con autismo. Comuníquese con los padres para saber qué necesitan. (Foto Prensa Libre: Servicios).

En dicha habitación, la experta sugiere que cuente con una televisión, una computadora y juegos de interés del chico como un rompecabezas, por ejemplo. Si existe comunicación con la familia, podrá tener a la disposición lo necesario para el bienestar del niño y que toda la familia la pase bien.

Proporcione las herramientas

Como padres, es importante que se preparen con las herramientas que su hijo necesita para que pueda disfrutar las fiestas de la mejor manera posible. Si usted conoce que, a raíz de su condición, podría afectarle la sobreestimulación de sonidos, busque bloqueadores para los oídos o audífonos con cancelación de ruido.

“Esto dependerá de la experiencia personal. Para unas personas funciona mejor escuchar música tranquila con audífonos, pero estos no están al alcance de todos. Los bloqueadores puede encontrarlos en cualquier ferretería y son más accesibles”, dice Gudiel.

Guitrón de Estrada, del Instituto Neurológico de Guatemala, recomienda aprovechar la tecnología como un recurso para comunicarse con personas con discapacidad visual y auditiva, entre otras.

“Si nuestro hijo tiene una discapacidad auditiva, es importante contarle con lenguaje a señas lo que está pasando, así aseguramos que disfruta las fiestas como nosotros. Igualmente, si su discapacidad es visual, lo importante es hacerlos partícipes de la alegría de la temporada, no los podemos ni debemos excluir”, expresa.

Si su hijo tiene discapacidad auditiva, comuníquese con él para hacerlo partícipe de la fiesta. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Cuide la dieta

Si su hijo debe seguir alguna dieta o tiene alguna alergia o intolerancia, para cuidar su estado de salud es recomendable que prepare una comida específica y, si visitará otra casa, llévela y explíqueles la razón a los anfitriones, recomienda Gudiel.

Que las fiestas no sean un motivo para descuidar la alimentación y las alergias. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), las personas con síndrome de Down “tienden a tener un mayor grado de adiposidad, es decir, de grasa corporal”. Por lo que es recomendable que la persona con esta condición lleve una dieta especial, tomando en cuenta que las comidas de las fiestas de fin de año no suelen ser balanceadas.

Adecúe los espacios

Si vamos a recibir a un grupo de personas con características heterogéneas, dice Guitrón de Estrada, lo mejor es contar con las condiciones adecuadas a las necesidades de las personas. En el caso de un niño que deba movilizarse con una silla de ruedas, lo mejor será contar con una rampa que puede construirla con madera y puede ser movible para cualquier espacio.

Procure que los espacios sean adecuados para que los niños puedan movilizarse. (Foto Prensa Libre: Servicios).

De igual forma, la experta recomienda involucrarlo en las actividades y que esté presente un adulto auxiliar para cargarlo, en caso de ser necesario. “Se comprende que no todo se podrá adaptar. En estos casos, busque otra actividad simultánea para que los niños con diagnóstico puedan divertirse igual que los niños regulares”, indica.

Finalmente, Gudiel recomienda no privarse de la interacción social y, a través de la comunicación y demás herramientas, favorecer un ambiente agradable. Recuerde que todos debemos disfrutar las fiestas y que estas no deben ser motivo de angustia.

 

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