Consejos para pintar las paredes de su casa como un profesional

Con solo pintar las paredes de la casa u oficina puede cambiar el ambiente y al elegir el color adecuado puede sentir que el lugar es más amplio y acogedor.

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Pintar el hogar puede ser una actividad en familia, sobre todo cuando se elige la decoración en conjunto. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).
Pintar el hogar puede ser una actividad en familia, sobre todo cuando se elige la decoración en conjunto. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

Cuando hablamos de remodelar un lugar no solo se trata de tomar la brocha y pintura. Existen muchos trucos para pintar paredes que pueden ayudar a garantizar mejores resultados y a evitar esfuerzos extras; además que se debe elegir la pintura adecuada según el ambiente que se trabajará y la decoración seleccionada.

Con pintar la casa o la oficina no solo se da un aspecto de limpieza, porque se eliminan esas manchas provocadas por los niños o las mascotas, sino que también al cambiar el color el lugar puede parecer como nuevo. Por ejemplo, si elige un tono más claro tendrá la sensación de que el ambiente es más grande; mientras que un color más intenso hará que se sienta más acogedor.

Pintar una pared, una habitación o la casa completa es una actividad que se puede hacer en familia y así garantizar momentos divertidos y de satisfacción al ver el trabajo terminado. Según Blanca Hernández, decoradora de interiores, el factor más importante al pintar es la creatividad.  Con estos consejos tendrá mejores acabados.

Antes de comenzar

El primer paso para pintar una pared es saber qué y cómo se quiere pintar. Es decir, hay que determinar el ambiente que se trabajará, el tipo de pared, el color y la decoración, si es que se desea hacer un diseño especial.

“Si ya decidió qué paredes son las que desea pintar, pero no se decide por el color o diseño, puede adelantar revisando que las paredes estén en buen estado. Es decir, que no tengan hoyos que requieran ser rellenados con masilla o que existan señales de humedad, las cuales hay que tratar antes de comenzar a pintar”, aconseja Hernández. Incluso, si la pared tiene papel tapiz y desea quitarlo, este es el momento.

Luego, con las paredes ya listas y la decoración seleccionada, es momento de elegir la pintura. Dependiendo del lugar que desee pintar, deberá elegir entre pintura para exterior e interior. La primera se caracteriza por tener más durabilidad, el color resiste los cambios del clima. Mientras que la segunda es más fácil de lavar y no tiene un olor tan fuerte, para evitar incomodidades dentro del hogar.

De acuerdo con Renato Alvarado, experto en el área de compras de pintura de tiendas Cemaco, existen otros tipos, como pintura de aceite o esmaltes que son para superficies más específicas como metales o madera. Incluso, existen algunas variaciones dependiendo del clima. Además, cada pintura tiene acabados superficiales que modifican cómo se ven en la pared.

Las pinturas mate son aptas para todos los espacios, suavizan las superficies y es recomendable para los techos, pero no tanto para las estancias con poca luz natural porque no provoca reflejos. Mientras que la pintura satinada aporta una apariencia sedosa y ante un poco de luz natural refleja más, es ideal para paredes con gotelé; y la pintura con brillo realza los colores y se usa para marcar más una pared y otros detalles.

“Al elegir la pintura procedemos a ver cuánto vamos a necesitar. Por lo general, un cuarto de pintura rinde para una pared. Entonces, si queremos pintar una habitación optemos por un galón de pintura y si es todo el exterior, entonces una cubeta. De igual forma en cada cubeta de pintura está anotado para cuántos metros cuadrados alcanza, entonces, solo debe sacar las medidas de las paredes o tener un aproximado de las mediciones del espacio”, dice Alvarado.

Recuerde tomar en cuenta si desea dar una o dos manos de pintura, dependiendo de la calidad de esta. Además, las paredes con “granito” o gotelé absorben un 30 por ciento más de pintura.

Para pintar puede usar una brocha o rodillos; las primeras son útiles para cualquier superficie, la única diferencia es su tamaño. En cambio, los rodillos, además de que son aconsejables cuando se pintarán paredes grandes o más de una habitación, existen diferentes tipos según el estilo de pared. Si esta es lisa, se puede usar rodillo delgado; pero si la pared es rugosa o tiene granitos, es mejor un rodillo ancho, para que las hebras ingresen a los espacios más pequeños.

Manos a la obra

El paso previo para comenzar a pintar es proteger los muebles, adornos y cualquier superficie que podría mancharse del nuevo color. Para proteger los muebles puede usar plástico o una manta que ya no use, mientras que el marco de las puertas o ventanas, incluso los interruptores, si no puede desmontarlos, puede cubrirlos con masking tape azul -o cinta para pintar-. Esta se caracteriza porque el pegamento no es muy fuerte, lo cual hace que al despegarlo no arruine o despegue la pintura.

Antes de comenzar a pintar repare las paredes y déjelas listas para aplicar la pintura. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

Para el piso es mejor el papel periódico que un cartón, porque es más flexible y repele más que el cartón.

Al tener todo cubierto, manos a la obra y a pintar. Comience por el techo para poder cubrir las gotas que caigan sobre las paredes.

Recomendaciones

Los profesionales recomiendan que el lugar en donde pintará esté iluminado, ya sea con luz natural o artificial, para que pueda ver bien si necesita algún retoque cuando esté pintando o si necesitará una segunda mano de pintura. También es ideal que el lugar sea ventilado, para que seque pronto y no se encierre el olor.

Antes de hacer los retoques o dar la siguiente mano de pintura, espere que la primera capa seque bien para apreciar bien el color como es. Una vez haya secado, puede quitar la cinta de pintura, sobre todo si la usó sobre otra capa de pintura. Si la deja mucho tiempo podría romperse y dejar rastro o llevarse la pintura con ella.

Una vez todo esté limpio, dé un vistazo y con un pequeño pincel o con un rodillo pequeño, arregle los posibles desperfectos.