Día del libro: Leer y escribir con un fin terapéutico

El 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor. Tomar un libro y una pluma pueden tener beneficios psicológicos como combatir el estrés y ansiedad. Acá le explicamos cómo.

Los libros de autoayuda o de ficción pueden ayudar a distraer la mente e identificarse con personas que provoquen el crecimiento personal. (Foto Prensa Libre: Pixabay).
Los libros de autoayuda o de ficción pueden ayudar a distraer la mente e identificarse con personas que provoquen el crecimiento personal. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

La lectura es un hábito que ayuda a sanar y   enfocarse en el ahora. El placer de tomar un libro, adentrarse en su contenido y aprender procura muchos beneficios terapéuticos, creativos y de relajación. Por todo el valor que representa, el 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, para promover la lectura en  el mundo.

En 1995, la Unesco declaró este día para rendir homenaje a los libros y autores, así como para promover el disfrute de la lectura. La fecha es simbólica para la Literatura Universal, porque coincide con el fallecimiento de los escritores William Shakespeare, Miguel de Cervantes y el  Inca Garcilaso de la Vega.

“La lectura me ha permitido conocer culturas, historias y personajes que, si no fuera por los libros, no conocería. Considero que no hay edad específica para iniciar con este hábito. Lo importante es perder el miedo, tomar un libro y dedicar cinco minutos al día. Eso hace la diferencia”, comenta Regina Villeda, lectora asidua, quien a través de su cuenta de Instagram @regiisv comparte recomendaciones de libros todos los domingos, a través del hashtag #DomingoDeLibros.

Biblioterapia

Más allá de los beneficios de la lectura, como la creatividad, concentración, meditación y combate de la soledad, también puede servir como terapia. De acuerdo con la  psicóloga clínica Mónica Franco, el término biblioterapia se aplica al uso de ciertas lecturas como ayuda en tratamientos para la ansiedad, depresión, problemas de autoestima, amor propio, resiliencia, problemas de pareja, etc.

“Existen libros adecuados a cada persona y situación. Con su lectura se pueden experimentar sensaciones como relajación, optimismo y alegría. Se puede aumentar la autoestima, seguridad en uno mismo, entre otros. Dentro de este tipo de terapia encontramos algunos libros de autoayuda y lecturas de ficción que pueden proporcionar el efecto requerido”, dice Franco.

Para disfrutar de la lectura busque espacios cómodos y frescos, para no distraerse. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

El psiquiatra Geovanny Cabrera afirma que los libros más usados en la biblioterapia son los de autoayuda, ya que aportan información sobre una temática o trastorno específico. Además proponen una metodología concreta con ejercicios, ejemplos y actividades para tratar el problema; por ejemplo, aprender a meditar, a conocerse a uno mismo, a entender la mente, etc.

El principal beneficio de estos libros es la posibilidad de desdramatizar la situación que el lector vive, porque no se siente solo con su problema y obtiene inspiración para modificar sus acciones.

Los libros de ficción y de poesía  también pueden funcionar como terapia, porque fomentan el crecimiento personal, sobre todo cuando el lector se identifica con un personaje o situación concreta. “Después de leer una historia con la que nos identificamos vemos la vida de otra manera, nos lleva a la reflexión y podemos poner en perspectiva nuestra vida. Eso nos hace crecer emocionalmente”, comenta Cabrera.

La escritura es terapia

Así como la lectura funciona como terapia, también lo es la escritura. Esta nace de la necesidad de expresar y reconocer los sentimientos que, de alguna forma, causan daño y que se deben superar.

La escritura como terapia consiste en escribir todo lo que se piensa en momentos de crisis, porque ayuda a gestionar el autoconocimiento y autoaceptación. “Suele ser una buena forma de sacar a la luz lo que llevamos dentro, desahogarnos, aclarar sentimientos o dudas, animarnos, conocernos mejor e incluso de ayudarnos a tomar alguna decisión. Al escribir, la mente no trabaja sola. Si se queda en el pensamiento, la mente puede ir enredando ideas sin rumbo”, comenta Franco.

Escribir sus sentimientos lo hará ser más consciente de ellos y le ayudará a sanarlos. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

Puede escribirse en  papel, computadora o celular. Además, puede hacerse en cualquier momento. Puede ser antes de dormir, ya que al estar relajado y sin nada que  quite la atención  es cuando llegan a la mente las preocupaciones. Una forma efectiva de dejar fluir esos pensamientos es escribirlos, para ser consciente de lo que se piensa y siente.

Durante el día, la persona   puede escribir cuando  atraviesa una situación que considera que la está desbordando. La escritura le servirá como medio para exteriorizar enojo, dolor, preocupaciones, miedo o temores.

Ambiente adecuado para leer y escribir

Según Villeda, para leer sin perder la concentración busque un lugar fresco, cómodo y de preferencia sin mucho ruido. Puede colocar música instrumental y optar por la aromaterapia para lograr más comodidad y relajación.

Al escribir, no es necesario seguir un orden específico. Tampoco prestarle atención a la redacción u ortografía, ya que lo escrito será solo para usted, y el propósito es que pueda desahogarse, hacer consciente sus pensamientos y aceptar emociones, señala Franco.

¿Dónde leer y qué leer?

En las últimas semanas varias plataformas han puesto a disposición libros para descargar o leer en línea de forma gratuita. Algunas de ellas son:

Los expertos recomiendan algunos libros que puede leer en estos días:

  • Cometas en el Cielo, de Khaled Hosseini.
  • Mil Soles Espléndidos, de Khaled Hosseini.
  • La Luz que no puedes ver, de Anthony Doeer.
  • Pensar bien sentirse bien, de Walter Riso.
  • Aunque tenga miedo hágalo igual, de Susan Jeffers.
  • Una mochila para el universo, de Elsa Punset.