Este es el vínculo entre diabetes y neumonía

Algunas enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión, aumentan el riesgo de padecer neumonía, una de las causas más frecuentes de hospitalización de adultos en Centroamérica, sobre todo cuando las temperaturas bajan.

Quienes tienen diabetes e hipertensión deben ir con el médico cuando la gripe es persistente.
Quienes tienen diabetes e hipertensión deben ir con el médico cuando la gripe es persistente.

De acuerdo con estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, las personas con diabetes tienen tres veces más probabilidades de morir por gripe o neumonía, debido a que su sistema inmune es más vulnerable a dolencias infecciosas.

“Es necesario entender que los pacientes con alguna enfermedad crónica están en una constante pérdida de sus defensas. En el caso de la diabetes, el exceso de glucosa en la sangre provoca que los glóbulos blancos entren en un estado de hibernación, lo que se conoce como síndrome de leucocito perezoso”, explicó el martes el médico internista David Gordillo, durante El Consultorio, que se transmite por todas las plataformas digitales de Prensa Libre.

A criterio del experto, esta condición es muy peligrosa, pues el organismo no responde como lo haría una persona sana. “Si el individuo tiene este síndrome, las defensas no hacen nada ante la invasión de un ente externo. Esto podría ocasionar que una gripe se complique y se transforme en bronquitis o neumonía”, enfatizó Gordillo.

¡Atención!

Durante los últimos meses del año, los niños y los adultos mayores son más susceptibles a resfriados o gripes, debido a las bajas temperaturas, el hacinamiento en espacios públicos y la permanencia en los lugares cerrados.

De acuerdo con Gordillo, el principal problema es que la neumonía puede adquirirse en cualquier lugar, pues una persona puede contagiarse al inhalar microorganismos aéreos —bacterias, virus y hongos—.

Aunque la neumonía regularmente se trata con antibióticos de manera ambulatoria, la mayoría de enfermos crónicos, por la vulnerabilidad de su sistema inmune, necesitan hospitalización y control estricto para que el cuadro clínico no se complique. 

“Es importante que personas con diabetes, hipertensión y asma, acudan con el médico cuando tengan los primeros síntomas de resfriado, ya que esto evitará la descompensación del organismo”, concluyó Gordillo.

Señales de alerta

  • Si la persona con diabetes tiene fiebre persistente o muy alta debe acudir con su médico de cabecera.
  • Otros signos de que un resfriado se está complicando son la sudoración profusa y el dolor al respirar.
  • Es importante analizar el color de la expectoración — flema—, pues en cuadros complicados se torna verde o rojiza.
  • Los mareos y el cansancio extremo también requieren especial atención en los pacientes con enfermedades crónicas.

Un buen control

Mantener controlada la enfermedad crónica ayudará considerablemente a prevenir la neumonía. Los pacientes deben tomar sus medicamentos como el médico les indique  y necesitan practicar actividad física por lo menos cinco veces por semana.

Se recomienda incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina C —cítricos, fresas, kiwis y espinaca—, porque  estos ayudan a fortalecer el sistema inmunitario. También es importante evitar el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas.

Para adultos

Los pacientes con diabetes, hipertensión y asma, entre otras dolencias, pueden optar por la vacunación contra la neumonía.


Una de las opciones actuales es la Prevenar13, que protege contra 13 cepas infecciosas de los gérmenes más comunes que causan esta enfermedad respiratoria, la cual, si no se trata adecuadamente, puede provocar bacteremia —presencia de bacterias en la sangre— y meningitis —infección en las membranas que cubren el cerebro—. Se aplica en una sola dosis.