Esto debe saber antes de realizar excursiones a volcanes

Disfrute de los volcanes de Guatemala y prepárese adecuadamente para las excursiones. Recuerde que es importante cuidar su salud y tomar medidas de prevención en cuanto a los riesgos que podría implicar esta actividad.

Prepárese para las grandes aventuras que ofrecen los volcanes de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Servicios).
Prepárese para las grandes aventuras que ofrecen los volcanes de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Para los amantes de la naturaleza, los bellos paisajes y las aventuras de las cuales conservarán innumerables anécdotas, visitar volcanes es una actividad ideal. Y qué mejor que hacerlo que en Guatemala, cuya extensión territorial cuenta con 37 de estas estructuras geológicas por las que emerge el magma.

Aunque parezca emocionante apreciar un amanecer, ver las nubes desde las alturas, la puesta de sol y rodearse de la riqueza de flora y fauna que ofrece el país, no debemos dejar por un lado las distintas condiciones que componen este tipo de excursiones como la actividad del volcán, el clima, la dificultad y el tiempo que toma en subirlo, entre otras.

Así que, si está pensando en ser parte de un viaje como estos, preste atención a los consejos de los expertos y siga las recomendaciones para que, en la manera de lo posible, cuente con la preparación necesaria para no correr peligros innecesarios.

Condición de salud

Desde el volcán Culma, en Jutiapa, que mide 1,027 metros de altura, hasta el Tajumulco, que mide 4,220 metros; y desde el volcán Cruz Quemada, en Santa Rosa – uno de los más fáciles para ascender, según el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) – hasta el Tacaná, ubicado en San Marcos y que es uno de los volcanes que presenta mayor dificultad, cada uno requiere de cierta capacidad física para llegar a la cima (o hasta donde sea permitido por las autoridades).

Por ello, no es recomendable que las personas con problemas respiratorios o cardiacos realicen este tipo de excursiones, dice Jorge Cornejo, gerente de ventas de Maya Travel. Esto evitará que sufra cualquier contratiempo en lo que a la salud respecta.

Travaje en su condición física con un mes de anticipación. Recuerde que es más importante la resistencia que la rapidez. (Foto Prensa Libre: Servicios).

De acuerdo con esto, Oscar Piedrasanta, gerente general de Maya Tours, indica que es necesario tener cierta capacidad de respiración para poder subir y, de igual forma, resistencia más que velocidad. “Un volcán podría medir 4mil metros de altura, pero, al haber senderos y distintas superficies como pasto o arena, el recorrido se alarga a 15 kilómetros”, señala.

Época ideal para ir

Para Piedrasanta, lo mejor es subir los volcanes entre noviembre y enero, debido a que el sol no es tan intenso como en otras épocas del año. “No es aconsejable subir durante la temporada de lluvias, ya que podría darle hipotermia y, en la cumbre, la temperatura suele bajar a -16°, según la ubicación del volcán”, añade.

Preparación física

Lo mejor para disfrutar de esta experiencia es tener la condición física necesaria y, para lograrlo, Corjeno recomienda hacer caminatas y otros ejercicios con un mes de anticipación, por lo que el tiempo de anticipación con que lleve a cabo la planificación de esta actividad será clave. Asimismo, Piedrasanta indica que se trata de una actividad de resistencia, por lo que aconseja caminar entre treinta minutos a una hora diaria.

Según el Inguat, en su guía de buenas prácticas para la ascensión de volcanes, debe tener mucho cuidado al realizar los entrenamientos y evite llegar al agotamiento. “Una forma muy eficaz de saber si está entrenando dentro de la capacidad propia, es por medio del pulso. Un pulso normal fluctúa entre 60 y 80 pulsaciones por minuto, dependiendo de cada persona”, refiere el documento.

Cómo vestir

Todo dependerá del volcán que viste y sus condiciones climáticas, así como las dificultades en cuanto a las superficies del recorrido. Considere si se quedará a dormir o si no es necesario y puede volver ese mismo día. Infórmese con las agencias de turismo o a través del Inguat sobre la condición de cada lugar.

En general, siempre debe procurar que, tanto el vestuario como el equipaje, sean livianos para que pueda tener una mayor resistencia. Inicie con una camisa de secado rápido (de preferencia, de manga larga), un suéter fleece (térmico y seca rápido), medias de seda o nylon y, encima, medias de lana. Lleve consigo unas botas de suela antideslizante, para evitar accidentes o fracturas – que estas sean de 15 a 18 centímetros de alto.

La vestimenta dependerá del clima del volcán. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Es importante que su atuendo sea impermeable y térmico, ya que, de lo contrario, con el frío y las posibles lluvias, podría llegar a sufrir de hipotermia. Asimismo, lleve consigo una chumpa con estas características y evite el algodón, porque este no calienta, según Piedrasanta. En su equipaje, lleve otra mudada impermeable, térmica y liviana en caso de que sea necesario cambiarse.

Par el frío, Cornejo aconseja llevar un pasamontaña, un gorro, rompevientos para evitar pérdidas de calor y guantes. En el recorrido, procure conservar la temperatura en las extremidades a través del movimiento y, si siente fríos los pies, lleve papel aluminio en su botiquín para colocarlo en los zapatos y, de esta manera, ganar calor.

Qué llevar

Para esta experiencia, lleve lo necesario y procure que el equipaje sea cómodo y liviano para no cansarse demasiado. La resistencia le ayudará a llegar a la meta del volcán.

Aliste adecuadamente su equipaje para evitar contratiempos. (Foto Prensa Libre: Servicios).
  • Mochila liviana

Lo ideal es que la mochila no tenga una estructura, para comodidad del usuario. De igual forma, para prevenir que se manche con elementos del ambiente, y para evitar que se moje a raíz de lluvias, humedad o sudor, lo mejor es cubrirla con nylon o algún material impermeable.

Ordene el contenido del equipaje a manera de que, cuando necesite tomar algo, sea fácil encontrarlo. Recuerde que podría encontrarse en una situación de emergencia y esto le permitirá encontrar lo que necesite con mayor rapidez.

  • Hidratación

Nuestro organismo necesita agua para sobrevivir y, sobre todo, en situaciones como esta donde necesitamos realizar esfuerzos mayores a nivel físico. Para Piedrasanta, lo mejor es llevar entre 1 y 2 litros para hidratarse. Evite bebidas azucaradas.

  • Comida

Hay quienes llevan estufa e incluso carne para asar, comenta Piedrasanta. Sin embargo, lo mejor es llevar consigo latas de comida como atún, frutas y otros alimentos prácticos para degustar en la cima del volcán.

  • Botiquín

Anticiparse a los accidentes y situaciones de riesgo es una manera inteligente para saber qué llevar en nuestro botiquín. Piedrasanta recomienda que incluya acetaminofén para los dolores de cabeza. Asimismo, en caso de que haya algún raspón, lleve alcohol y vendas. ¡No olvide el aluminio para calentar los pies!

Si alguien del grupo con que viaja se encuentra en una emergencia como la quebradura de algún hueso, improvise una camilla con chumpas y un par de palos para poder bajarla y buscar ayuda. “Utilice el ingenio para asistir a la persona”, agrega Piedrasanta.

  • Utensilios

Incluya en su equipaje una linterna y un silbato en caso de que se extravíe.

Antes del ascenso

Tome en cuenta que, para subir el volcán, deberá encontrarse en óptimas condiciones a nivel físico. Así que lo mejor será dormir bien y, además de un descanso reponedor, comer bien al menos dos horas previas al ascenso.

Qué hacer si se extravía

La principal recomendación para visitar un volcán es asegurarse de no ir solo. Si no va en compañía de amigos o familiares, intégrese a un grupo de viajeros y, si no cuentan con guía, lo mejor será no subir el volcán para evitar el riesgo de perderse. Contrate un guía local o de una agencia de turismo.

Nunca vaya solo a un volcán y acompáñese de por lo menos un guía. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Si en algún momento del recorrido usted se pierde, asegúrese de contar con una linterna y un silbato para facilitar su localización. De igual forma, Piedrasanta aconseja subir hasta la cima porque será más fácil encontrar a una persona que pueda brindarle apoyo. Si continúa bajando, podría perderse más.

Tome en consideración que la presión atmosférica podría afectar su estado de salud, por lo que es recomendable que avance a su ritmo. Si presenta algún malestar en la cabeza, deténgase un momento antes de continuar ascendiendo. Si el malestar incrementa, no suba.

Otros consejos

Cabe recordar que la presión atmosférica cambia a medida que vamos subiendo el volcán y, según Piedrasanta, a partir de los 2mil 500 metros, el cerebro se inflama. “Es aquí cuando el cerebro se inflama y da el efecto montaña, es decir, náuseas y malestar”.

Así que, para evitar que la situación empeore, lo recomendable es hacer descansos cada hora para que el cuerpo resista, pero no permita que su cuerpo se enfríe, ya que esto podría provocarle fuertes calambres. Si presenta mucha náusea, se aconseja bajar. Esto le ayudará a no presentar vómitos u otros síntomas.

Lleve consigo un palo para apoyarse mientras camina y así impedir una caída, un doblón o una fractura. Tenga presente que en las alturas de los volcanes podría nevar, entonces equípese de la mejor manera posible e incluya un termo en su equipaje.

Aunque en Guatemala hay 37 volcanes, el Inguat recomienda no visitar ocho de ellos:

  • Agua
  • Fuego
  • Jumaytepeque
  • Las Víboras
  • Pacaya
  • Santiaguito
  • Tecuamburro
  • Tobón

 

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